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Las lluvias llenan de barro el Real y se cargan los días de preferia

Centenares de vehículos y operarios colapsaron el recinto para terminar los últimos preparativos.

el 30 abr 2011 / 19:38 h.

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Un grupo de señoras desafió a la lluvia para dar un paseo por Antonio Bienvenida
Si algún foráneo despistado tuvo la osadía de dar un paseo durante la mañana de ayer por el Real de la Feria jamás podrá pensar que desde mañana, esos terrenos repletos de casetas blancas, rojas y verdes serán durante una semana una ciudad paralela en la que todo estará perfectamente organizado para que Sevilla muestre al mundo cómo expresa su alegría cuando llega la primavera. Ayer, dos días antes del inicio, era todo lo contrario.


Para empezar, la tromba de agua que descargó durante las primera horas del día provocó un enorme barrizal por las calles de Real que a duras penas permitía mantener el equilibrio a quienes se atrevían a caminar por ahí. Con tales cantidades de lluvia todo se hace más molesto y complicado, y ayer en la Feria era día de trabajo y no de diversión aunque en alguna que otra caseta ya se hayan comenzado a destaponar botellas de manzanilla a diestro y siniestro.


Si ya se hacía complicado manejarse en coche por las calles de Los Remedios cercanas al Real y encontrar una plaza de aparcamiento era algo parecido a un premio extraordinario de la lotería, circular por el interior del recinto ferial ya era para nota, y de las altas. Más que una Feria parecía un atasco de una gran capital en hora punta aunque en lugar de coches había camiones, furgonetas, algún que otro trailer así como los enormes camiones de los servicios municipales de limpieza.


Esta desorganización absoluta traía a lo agentes de la Policía Local de cabeza porque resultaba imposible que la fluidez del tráfico fuera, al menos, mínima. Todo este caos también provocó discusiones entre los operarios que tenían que descargar todo tipo de enseres, porque con la que estaba cayendo no era agradable tener que trasladar decenas de mesas y sillas "un poco más allá de la caseta", como sugirió un conductor a otro, que mostró su desacuerdo más absoluto soltando por la boca algunas palabras que no es conveniente reproducir en estas líneas.


El foráneo despistado, si decidió continuar investigando que era todo ese ir y venir de gente y vehículos también pudo comprobar que una gran mayoría de esas famosas casetas estaban con lo mínimo.

Una estructura y unas lonas a dos aguas. Poco más. Esa historia de que es la prolongación de la casa de cualquier sevillano distaba mucho el día de ayer, a no ser que las casas de los sevillanos tengan la costumbre de estar completamente vacías o en su casa, repletas de cajas apiladas y bártulos, muchos bártulos, entre los que se podían distinguir mesas, sillas, cajas de vino, o un espejo al lado de unas cortinas y un par de jamones. Eso sí, con la pezuña bien negra.


A medida que avanzaba el día y y los rayos de sol hacían la tarde algo más agradable, sí se fue completando poco a poco la decoración de las casetas. Mucha voluntad, muchas horas en lo alto de una escalera, música sevillanas de fondo y alguna que otra copita permitieron que, más o menos, se obrara el milagro para que hoy domingo, los socios de las casetas comiencen -como la costumbre de los últimos años- a inaugurar su feria particular antes que la oficial.


Seguirá lloviendo. Y si la lluvia tuvo ayer buena parte de culpa de que todo estuviera manga por hombro, hoy puede ocurrir algo parecido dado que las previsiones de la Asociación Estatal de Meteorología (Aemet) auguran un 90% de probabilidades de que hoy haya precipitaciones en la capital andaluza.


De igual forma, para mañana lunes, la probabilidad desciende aunque de forma leve y se sitúa en el 75%. Para el martes de feria -primer día de farolillos, si es que los han colocado ya- continúa bajando hasta el 25% y sigue descendiendo hasta el jueves, que con un 5% es el día en el que mejor tiempo hará durante la Feria, según los partes anunciados por Aemet dado que el viernes, el riesgo de precipitaciones vuelve a subir hasta el 15%.
Respecto a las temperaturas. oscilarán entre los 27 grados de máxima de jueves y el viernes y los 13 y 14 que están previstos para el resto de días, con lo cual todo apunta que no será una feria calurosa pero que sí volverá a estar pasada por agua.

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