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Las mascotas no son para el verano

Las cifras de animales abandonados duplican este año los registros de 2008 y, como es habitual, se disparan en los meses veraniegos.

el 16 sep 2009 / 06:50 h.

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Las cifras de animales abandonados duplican este año los registros de 2008 y, como es habitual, se disparan en los meses veraniegos. Los servicios municipales recogen en estas fechas, diariamente, hasta ocho perros abandonados o maltratados de las calles de Sevilla. Los datos de la Delegación de Salud y Consumo no valoran los motivos de este aumento general, aunque particularmente en verano parece constatado que muchas familias dejan a sus perros en la calle porque se van de vacaciones a establecimientos que prohíben la entrada de mascotas.

Esta desconsideración no la mitiga el hecho de que, según el departamento responsable, la mayoría de los animales recogidos de las calles son donados a asociaciones protectoras o a particulares, y sólo en muy contadas ocasiones son sacrificados por sufrir enfermedades. Ello, sumado a la ampliación y mejora de las instalaciones destinadas a acogerlos temporalmente, evidencia una creciente sensibilidad de las autoridades frente a un problema que no es sólo moral o educativo, sino también de salud e imagen pública. Los perros callejeros son un fenómeno desaparecido de nuestras ciudades gracias a que los vecinos denuncian su presencia y los operarios de la perrera acuden de inmediato adonde se les llama. Ahora bien, lo importante es extremar el control sobre los propietarios de los animales, que se generalicen los chips de identificación, que las revisiones de salud sean sistemáticas y que cualquier dejación de estas obligaciones -cuanto más el abandono irresponsable en la vía pública- sean sancionados con multas suficientes como para disuadirlos de cualquier conducta inadecuada.

Tener un perro, una mascota, puede ser considerado frívolamente sólo un pasatiempo, pero sin duda tiene que estar regulado. Corresponde a la administración establecer los mecanismos y normativas para que quien abandone, pague.

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