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Las matanzas étnicas se recrudecen en Costa de Marfil

La Cruz Roja denuncia la muerte de 800 personas en los combates.

el 02 abr 2011 / 20:01 h.

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Fuerzas leales a Alassane Ouatara descansan sobre un tanque en Abiyán.

La situación en Costa de Marfil va empeorando por momentos con centenares de miles de desplazados y un número cada vez más numeroso de muertos, aunque las noticias lleguen a cuentagotas. El Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) informó ayer a través de la CNN que al menos 800 personas murieron el pasado martes, 29 de marzo, en los combates por el control de la ciudad de Duekoue, en el oeste de Costa de Marfil.

Antes de esta información, las agencias de defensa de Derechos Humanos estimaban que 462 personas habían muerto -algunas de forma atroz- a causa del conflicto. Además advirtieron de que se desatará una catástrofe en Abiyán si se intensifican los enfrentamientos. Salvatore Sagues, de Amnistía Internacional para África Occidental, pidió a la comunidad internacional que dé "pasos inmediatos para proteger a la población civil".

Por su parte, Henry Gray, miembro de Médicos Sin Fronteras, advirtió de que "la situación de las calles se ha deteriorado hasta tal punto de que se ha vuelto demasiado peligroso salir" de casa. "Están ocurriendo muchos saqueos y pillaje, y si estás en las calles, eres básicamente un objetivo", precisó.

Las fuerzas a favor del presidente electo, Alassane Ouattara , han emprendido una gran ofensiva mediante la que pretenden derrotar definitivamente al régimen del presidente interino, Laurent Gbagbo, que lleva varios días sin aparecer en público. Los combates se suceden sobre todo en la capital económica del país, Abiyán, donde se encuentran ambos dirigentes. Mientras tanto, el Gobierno de Ouattara mantiene las fronteras terrestres y marítimas cerradas hasta nuevo aviso, pero ha reanudado el tráfico aéreo.

DESAPARECIDO. En cuanto al paradero de Gbagbo, el embajador francés en Costa de Marfil aseguró a la emisora France Info que su residencia está vacía. En cambio, el ministro de Asuntos Exteriores de Gbagbo, Alcide Djedje, aseguró que éste continúa en el interior del palacio presidencial, donde ya se registran ataques de las tropas leales a Ouattara. Djedje también afirmó que Gbagbo se dirigiría a la nación en la tarde del viernes, algo que finalmente no ocurrió.

Durante toda la mañana de ayer se escucharon disparos y explosiones en Abiyán. Los vecinos de la propia ciudad informaron de que se oían fuertes explosiones en la zona de la base militar de Agban y en el barrio de Adjame, cerca de donde Gbagbo tenía su residencia oficial.

Las fuerzas leales a Gbagbo, por su parte, habrían retomado el control de la sede de la televisión estatal, RTI, que reanudó en la noche del viernes sus emisiones con manifestaciones de apoyo a Gbagbo e imágenes de archivo de su toma de posesión posterior a las polémicas elecciones de noviembre.

Ayer por la mañana, un oficial del Ejército rodeado de sus subordinados ordenó la movilización de todas las fuerzas militares para contrarrestar la ofensiva de las fuerzas afines a Ouattara. "Pedimos a todos los miembros del Ejército nacional, la Gendarmería, la Policía Nacional, la Patrulla Fronteriza y la Marina que se presenten ante las siguientes unidades", indicó.

Sin embargo, desde el entorno de Ouattara aseguraron que la caída de Gbagbo es "inminente". "¿Adónde va a ir? No controla el Ejército ni la Gendarmería. Estarán exhaustos. Están quedándose sin munición", señaló un portavoz de Ouattara, Patrick Achi, en declaraciones a Reuters.

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