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Las mujeres emprenden menos pero sus negocios aguantan mejor la crisis

Representan solo un tercio de los afiliados al régimen de autónomos, concentradas en el sector servicios. Solo dos de cada diez empleos destruidos desde el inicio de la crisis en el colectivo corresponden a ellas.

el 07 mar 2013 / 21:25 h.

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Las mujeres aún representan solo una tercera parte de los autónomos y, aunque no son ajenas a la sangría que la crisis está provocando en los emprendedores, lo cierto es que sus negocios resisten más. No en vano, las iniciativas lideradas por mujeres se centran en sectores de actividad llamados a ser importantes yacimientos de empleo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, servicios del definido como cuarto pilar del Estado del Bienestar centrados en la atención a menores, mayores o personas dependientes.

En el último año, según un informe de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Andalucía (ATA-A), se han quedado por el camino 1.893 autónomos sevillanos (9.043 desde el comienzo de la crisis en 2008) pero solo 394 son mujeres, lo que supone una caída del 1,2% frente al 2,3% de pérdida de emprendedores masculinos. La diferencia es más amplia al mirar la evolución desde que comenzó la crisis: frente a 7.996 autónomos menos (una caída del 11,1%) solo han desaparecido 1.047 emprendedoras (3,2%).

A fecha de diciembre de 2012, de los 96.069 autónomos sevillanos, 31.832 eran mujeres, un 33%. La representación de las emprendedoras en el total del sector ha subido desde la crisis casi dos puntos debido sobre todo a la fuerte sangría registrada entre los hombres. El número de autónomas también ha bajado pero a un ritmo mucho menor y, sobre todo, compensado porque "el número de mujeres que deciden ser su propio jefe y darse de alta como autónomas lleva unos años en continuo crecimiento", según el presidente de ATA, Rafael Amor. Aunque ese crecimiento no sea suficiente para paliar la continua sangría laboral de los emprendedores, lo cierto es que el propio Amor reconoce que "los negocios iniciados por mujeres aguantan mejor las épocas difíciles".


Desde el inicio de la crisis, solo uno de cada diez autónomos que dejaron de cotizar en el régimen especial de la Seguridad Social fue una mujer. No obstante, la persistencia de la crisis afecta a todos y los datos del último año reflejan ya que dos de cada diez autonómicos que han dejado de cotizar son mujeres.

La clave está en gran parte en los sectores en los que se centran unos y otras. Aunque en ambos casos la mayoría de los negocios creados por autónomos se enmarcan dentro del sector servicios, en el caso de las mujeres representan el 89,5% mientras que entre los hombres suponen el 69,7%. Casi nueve de cada diez iniciativas emprendidas por mujeres corresponden a este sector. Sin embargo, solo 1,1% de las autónomas se embarcan en aventuras empresariales vinculadas a la construcción frente al 11,3% de los autónomos; un 3,6% optan por actividades industriales -el 8% en el caso de los hombres- y un 5,7% por empresas del sector agrícola (11% en el caso de ellos).

REPARTO PROVINCIAL. Aunque el peso de las mujeres en el colectivo ronda el 33% a nivel regional y estatal, en Sevilla el emprendimiento con rostro de mujer tiene bastante importancia. Mientras solo el 11,2% de los autónomos existentes en la comunidad realizan su actividad en la provincia (la segunda, a muy larga distancia, tras Almería que aporta el 55,9% de los autónomos andaluces), las emprendedoras sevillanas representan el 20,5% del total de mujeres autónomas andaluzas (también es la segunda provincia tras Málaga, que concentra el 21,1% de las mujeres autónomas de Andalucía).

Lo cierto es que la distribución provincial de la actividad autónoma es mucho más variada en el caso de las mujeres. Tras Málaga y Sevilla se sitúa Granada con el 12,4% de las emprendedoras andaluzas; Almería y Cádiz con algo más del 11% cada una; Córdoba con un 10,1%; Jaén con el 7,8% y Huelva con el 5,3%. En el caso de los hombres, la actividad está mucho más concentrada. Más de la mitad de los andaluces que cotizan en el régimen de autónomos son de Almería, seguidos de un 11,2% de Sevilla. Cádiz, Córdoba, Granada y Huelva aportan cada una algo más de un 6% de los autónomos; Málaga un 4,7% y Jaén un 3%.

“Creé mi empresa y hoy soy jefa de mi marido e hijos”

Laura Marín es directora de Servicios Integrales de Andalucía 2000 S.L.

Su historia es muy común. Tras una corta experiencia laboral como puericultora, frenó su carrera profesional para centrarse en el cuidado de sus hijos. Pero cuando éstos crecieron, con 39 años, quiso volver al mercado laboral y optó por el autoempleo. Nació así, en 1998, Servicios Integrales de Andalucía, inicialmente como Sociedad Civil y desde 2003 ya Sociedad Limitada, una empresa de limpieza y mantenimiento que hoy emplea a 40 trabajadores, muchos mujeres, pero también a su marido y sus dos hijos, contratados por Laura Marín como gerente y supervisores respectivamente.

–¿Por qué optó por crear su propio negocio?
–Por la edad que tenía y con mi formación, que era un módulo de FP cuando ya en mi sector pedían una licenciatura, sabía que no era fácil encontrar trabajo. Empecé a formarme porque llevaba mucho tiempo fuera del mercado laboral, hice un Master de Gestión Empresarial y vi que empresas hacían falta en mi pueblo, San José de La Rinconada. Me di cuenta de que había una necesidad de cubrir servicios de limpieza en comunidades que fuimos ampliado a oficinas, centros comerciales... Costó mucho porque te llevas tiempo fuera y volver a estudiar y meterte en un mundo de hombres no es fácil, porque ahora hay más emprendedoras pero yo fui de las primeras empresarias en La Rinconada. De hecho soy la presidenta de la asociación local de empresarias y la vicepresidenta de la de empresarios.

–¿Y cómo se lleva eso de ser jefa de toda su familia?
–Al principio yo era la gerente, la administrativa, la comercial y la que limpiaba mi oficina. Cuando la empresa empezó a crecer ya se vino mi marido, que trabajaba, y luego mis hijos cuando acabaron los estudios. Ahora yo soy la directora, mi marido el gerente y mis hijos supervisores. Se lleva bien, lo único es que resulta difícil desconectar. A la hora de comer es cuando nos vemos todos y cuando mis hijos pueden comentarnos temas de la empresa pero a veces hay que cortar porque si no, no haces vida familiar.

–¿Recibió ayudas para montar la empresa?
–Sí, obtuve lo que entonces se llamaba una renta de subsistencia con la que alquilé un local, compré un ordenador, archivadores y tres estanterías para los productos de limpieza. A los tres meses contraté al comercial, que aún sigue, y a la administrativa, que ha estado hasta hace un año cuando lo ha dejado para ser madre. La mayoría de mis trabajadores llevan mucho tiempo conmigo. Se forman anualmente y el trato es personal, sabes si tienen problemas, la mayoría tiene familiares en paro y te cuentan su situación, te piden adelantos... esto no es una multinacional.

–El 90% de su plantilla está formada por mujeres ¿es intencionado?
–La verdad es que yo siempre tenía la ilusión de crear una empresa para mujeres e intento en la organización de horarios que puedan conciliar porque sé la dificultad que tenemos las mujeres para incorporarnos al mercado laboral.

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