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Las niñas de Rajoy

Al calor de las niñas violadas por menores en Baena y en Isla Cristina, Mariano Rajoy, el líder del PP, no dudó en reclamar una reforma de la actual Ley del Menor que promovió en su día, por cierto, el gobierno de José María Aznar...

el 16 sep 2009 / 06:14 h.

Al calor de las niñas violadas por menores en Baena y en Isla Cristina, Mariano Rajoy, el líder del PP, no dudó en reclamar una reforma de la actual Ley del Menor que promovió en su día, por cierto, el gobierno de José María Aznar. Ahí es cuando Pero Grullo pregunta: si los conservadores pretenden rebajar la edad penal hasta los doce años para los delitos muy graves, ¿por qué el PP se viene negando a que las chicas puedan abortar sin contar necesariamente con papá y mamá a partir de los 16 años? Según dicha regla de tres, la célebre niña electoral de Rajoy puede ir perfectamente a la trena recién estrenada su adolescencia pero no puede decidir sobre su embarazo a espaldas de sus progenitores. Si no tiene todavía responsabilidad suficiente en este último supuesto, ¿por qué debemos presumir que la tiene en el primero?

Algo habrá que hacer con los menores víctimas en vez de desampararlos. Pero algo hay que hacer con los menores delincuentes, porque el actual sistema no parece funcionar. Y, sobre todo, algo habrá que hacer con los menores en general, incurran en crímenes o sean como la mayoría de ellos, esto es, tan normales y tan inocentes como uno puede ser a esas edades temibles.

Rajoy y todos nosotros no tenemos una niña sino dos. La niña que bajo la Ley de Autonomía del Paciente, también promulgada por el gobierno conservador en 2002, puede prestar con 16 años su pleno consentimiento ante cualquier intervención médica a que se sometan, sin la aquiescencia de sus progenitores. Salvo, claro está, en intervenciones relativas a técnicas de reproducción humana asistida, la práctica de ensayos clínicos y el de la interrupción voluntaria del embarazo.

Una de las niñas de Rajoy puede consentir relaciones sexuales en España a los 13 años e incluso contraer matrimonio a los 14, con justa causa y dispensa de un juez, eso sí. Con 14 años, también se le permitiría ser madre. Esta niña corre el riesgo de terminar esquizofrénica: mayoría sanitaria a los 16, pero no para abortar. A los 15 años, puede conducir un ciclomotor, pero no un automóvil. Tampoco pueden acceder a una discoteca o ir a los toros sin compañía paterna. Escolaridad obligatoria hasta los 16 y derecho a trabajar a partir de entonces. Pero hasta los 18 no tendrán derecho a votar, a fumar o a consumir alcohol. Lo peor es que para resolver semejante galimatías tampoco nos sirve una mirada al exterior, ya que en nuestro entorno la mayoría de edad se sitúa entre los 16 y los 21 años, pero hay países africanos donde se les concede a los 13.

En vez de andarnos por las ramas, Rajoy y todos nosotros, ¿por qué no planteamos un debate serio sobre cuando un menor deja de serlo? Sea su niña o no lo sea.

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