Economía

Las nucleares confían en que España imite a Europa y apoye al sector

La tendencia que siguen países como Alemania o Bélgica es prorrogar la vida de las centrales y en EEUU, Francia o Finlandia se construyen nuevas plantas

el 27 oct 2009 / 20:52 h.

Vista de la central de Vandellós en Tarragona.

Sólo se recuerda la crisis energética cuando el precio del petróleo -del que España tiene una dependencia que supera el 80%- se dispara y repercute tanto en la factura que pagan los países como en la que asume el ciudadano de a pie, que lo nota principalmente en el coste de los carburantes.

Ésa es una buena razón por la que el presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), José Emeterio Gutiérrez, defendió ayer la necesidad de abrir una reflexión sobre el cambio del modelo energético que, en el caso español, se sustenta actualmente en un 60% sobre combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo), en un 20% sobre renovables y en un 19% en el caso de las nucleares.

De este modo, y aunque valoró la tendencia a diversificar las fuentes de energía, apostó por crear una "base sólida" energética, cuyo papel a su juicio debería jugar la nuclear, sobre la que apoyar el desarrollo del resto de energías. Así, defendió una reestructuración del peso específico que debería jugar cada una, de manera que las renovables aportaran entre el 40% y 50% de la energía consumida, mientras que entre un 25% y 30% procedería de la nuclear e idéntico porcentaje para carbón y gas, precisó.

Gutiérrez, pese a que la última decisión importante del Gobierno en materia nuclear fue adelantar el cierre de la central de Garoña a 2013 en lugar de prorrogar su vida una década más, instó a España a mirar a los países europeos de alrededor, muchos de los cuales, observó, están replanteando sus políticas en materia energética.

De hecho, citó los casos de Alemania y Bélgica, que previsiblemente ampliarán el tiempo de vida de sus centrales nucleares, mientras que otros países como EEUU, Finlandia o Francia ya construyen nuevas plantas de generación. En total, se levantan 53 centrales en once países del mundo. Y hay proyectadas 137 nuevas.

El presidente de la SNE confió así en que España tome como referencia esos ejemplos y reflexione sobre cuál es el modelo que necesita. Además, ahondó en la necesidad de que se establezca un pacto político sobre la energía que fije objetivos a largo plazo, "al menos hasta 2030", abundó.

Frente a la mala prensa de la energía nuclear, Gutiérrez destacó que es la "que menos dióxido de carbono emite", es la "más barata" y produce energía "de forma continua y estable", que además ha demostrado, indicó, "su eficacia y fiabilidad".

De todo ello se hablará en la 35 Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española que acoge Sevilla por segunda vez y que se desarrollará entre hoy y el viernes.

CONGRESO. Es un momento interesante. Inmersos en plena crisis económica, con los nuevos programas de centrales nucleares en varios países y con la reciente decisión sobre Garoña.

Los más de 500 congresistas que participarán en la 35 Reunión Anual de la SNE, creada en 1974, tendrán oportunidad de analizar la situación actual de la energía nuclear y sus retos de futuro. Además de las 237 ponencias técnicas que se desarrollarán estos días sobre seguridad, mantenimiento o I+D, se aprovechará para poner en común los trabajos de índole científica, tecnológica y empresarial, explicó ayer el presidente del comité organizador, Luis del Val.

Y completará el programa una exposición con 30 stands de empresas españolas del sector.

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