Cofradías

Las presiones al pregonero

¿Debe hablar el pregón de las setas o, por el contrario, ha de ser un texto literario?

el 28 mar 2011 / 20:29 h.

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¿Una obra literaria o un texto con tintes políticos? ¿Debe hablar el pregón de la Semana Santa de las recién inauguradas setas de la Encarnación? ¿Y de la ley del aborto? ¿Y del matrimonio homosexual, la eutanasia y la eliminación de los crucifijos en los colegios? Temas de rabiosa actualidad sobre los que la Iglesia Católica se ha pronunciado en contra y que choca con ciertas ideologías políticas.

¿Deben incluirse en el texto que anuncia la Semana Mayor de Sevilla? ¿O, por el contrario, éste ha de ser una oratoria de honda calidad literaria, centrada exclusivamente en la celebración de la fiesta al margen de todas estas cuestiones polémicas y politizadas?

A dos semanas de que el abogado jerezano Fernando Cano-Romero pronuncie el suyo en el atril del Maestranza, el debate sobre las presiones o condicionantes exigidos al pregonero está más que servido.

Las recientes declaraciones de la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, sobre cómo ha de ser el pregón de la Semana Santa de Sevilla han encendido más el debate. En una entrevista publicada el pasado lunes en este periódico, la edil señalaba que "el pregón es la exaltación de la Semana Santa, no dar tortas a troche y moche a los socialistas". El mundo de las cofradías suscribe estas declaraciones, pero a medias.

El mundo cofrade está totalmente de acuerdo con que el texto que se pronuncie en el Maestranza sea para exaltar la Semana Santa, pero difiere con la delegada de Fiestas Mayores en que deje fuera temas candentes de la sociedad en la que se ha escrito. "Estoy de acuerdo con la delegada, el pregón no está para dar puertas a nadie. Hay que cuidar las formas, pero ello no está reñido con que el pregonero desde su compromiso cristiano denuncie aquello que difiere de la doctrina cristiana sin hacer referencia a nadie ni a nada en concreto", explica Enrique Esquivias, hermano mayor del Gran Poder y pregonero de la Semana Santa de 2007.

De esta misma opinión es Enrique Henares, también pregonero de la Semana Santa. "No hay que olvidar el contexto social en el que se pronuncia. No se trata de dar tortas a nadie. En el pregón también hay que dar opiniones, pues no hay que olvidar la raíz religiosa de la fiesta", apunta Henares.

Su pregón de 2009 estuvo cargado de compromiso cristiano y crítica social al aborto, la inmigración, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, la memoria histórica... No olvidó tampoco a la ciudad, criticando "el atentado urbanístico de la Encarnación", en alusión a las setas del vanguardista proyecto del Metropol Parasol.

"Si hay que hacer crítica se hace. A cualquier partido, y por ello no hay que rasgarse las vestiduras", remata el pregonero de 2009. Si por una parte la Iglesia sevillana, representada en el arzobispo Asenjo, ha reclamado dar el visto bueno al pregonero, ahora desde Fiestas Mayores se apunta a que el Consejo de Cofradías revise el texto para evitar que "se hagan determinadas manifestaciones", porque, a juicio de Prieto-Castro, "lo primero que hay que ser en la vida es educado. Y luego que cada sitio, cada lugar y cada acto es para una cosa".

A lo que desde San Gregorio se responde que, "pese a que el Consejo de Cofradías siempre conoce el pregón, puede que el pregonero incluya en el momento de decirlo algo que no está en el texto", aclara el presidente del Consejo, Adolfo Arenas. "Puede resultar poco evitable que haya algún comentario, puesto que las hermandades están incardinadas en la sociedad, que sí les afecta", prosigue Arenas, quien vislumbra una cuestión clave en este debate: "El problema no está en decirlo, sino en cómo decirlo".

Por su parte, el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, evitó hablar del tema, asegurando que "hoy [por ayer] es el día de hablar del libro Jesús de Nazaret, de Benedicto XVI", presentado anoche en el Seminario.

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