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Las ‘setas’ enfilan una tensa y tortuosa recta final

Las muchas incógnitas se despejarán en breve.Para acabar este año, la obra debe intensificarse ya. El coste total se sigue poniendo en duda.

el 25 jul 2010 / 18:26 h.

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El Metropol Parasol supone un diseño rompedor en el casco antiguo, cuestionado por algunos por su concepto, y por muchos por el sobrecoste de unas obras mucho más caras de lo que se anunció.

El proyecto Metropol Parasol seguirá adelante, pero ¿en qué condiciones?, ¿con qué calendario? y ¿con qué consecuencias? Las incógnitas que rodean a este proyecto crecen precisamente como setas en el monte, si bien el pleno del Ayuntamiento de Sevilla, gracias al voto de calidad del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), aprobó el pasado miércoles que las obras se acaben, desoyendo al Consejo Consultivo de Andalucía, que dictaminó en contra de la segunda modificación presupuestaria (de 30 millones de euros). Hasta ahora, el coste de estas obras se ha disparado de 51,2 a 89,7 millones de euros. ¿Hará falta más dinero?

Lo cierto es que los próximos meses serán claves para perfilar lo que debe ser la recta final de un proyecto que comenzó a gestarse en 2004 y que pretende acabar con los 37 años que llevan los placeros en unas instalaciones provisionales. El alcalde quiere ser testigo y protagonista de la inauguración. Está empeñado en ello. No quiere despedirse de la alcaldía (no repetirá en las próximas elecciones municipales) con este suspenso ni quiere pasarle el lastre al candidato Juan Espadas. Es decir, que en la Encarnación se juega mucho.

Y no sólo el alcalde. El diseño obtuvo en 2005 la medalla de bronce en el Concurso de Proyectos Sostenibles Holcim Awards y formó parte de la exposición permanente de arquitectura del siglo XXI en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), junto a otras 35 obras de todo el mundo. Si se hace a medias, ¿qué imagen dará la ciudad y sus responsables?

¿Cuál es el nuevo calendario de las ‘setas'?
El Metropol Parasol del arquitecto alemán Jürgen Mayer fue seleccionado en 2005 y el primer plazo oficial que se dio para la inauguración fue junio de 2007. Esa fecha se mantuvo mientras duraron los trabajos de cimentación. La segunda fecha que se anunció fue la primavera de 2008, a la que siguieron el último trimestre de 2009 y los primeros meses de 2010. Las obras acumulan un retraso de tres años, que se tornarán en tres años y medio si se cumple la previsión.

El segundo y último modificado presupuestario del contrato fija en el 31 de diciembre de 2010 el plazo de finalización del edificio, que será puesto en uso en el primer trimestre de 2011. Incluso el concejal de Urbanismo, Manuel Rey, aseguró en el pleno del miércoles que se cumplirá ese plazo. Sin embargo, hay dudas.

IU, socia de gobierno del PSOE, cuestionó que la obra terminará a final de año e incluso que no vayan a requerir más dinero, como defendió el alcalde. Por lo tanto, la última palabra la tiene la constructora, Sacyr.

Según sus responsables, "se está trabajando para acabar el 31 de diciembre", pero ésta es la misma frase que pronunciaron antes de que se incumplieran los anteriores plazos. Por tanto, habrá que esperar al final del partido para ver si hay o no una nueva prórroga. Lo que sí está claro es que la ilusión con que los comerciantes de la plaza de abastos acogieron el proyecto para recuperar la Encarnación se ha tornado en desesperación.

El propio alcalde les anunció que a final de este mes pondrían empezar la mudanza de sus puestos para que el mercado abriera sus puertas a mediados de septiembre. No obstante, el dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía ha hecho que haya un nuevo retraso. De manera que el traslado podría no empezar hasta finales del próximo mes. Según Urbanismo, en los próximos días se concretarán las fechas. Está por ver, además, si como se dijo en un principio, tendrán que pagar 500 euros al mes de alquiler.

Y después del mercado, según el alcalde, vendrá el Antiquarium, el lugar en el que se podrán ver los importantes restos arqueológicos hallados.

¿Cuándo empezará el montaje de la madera?
Para que la obra acabe a final de año, los planes de Sacyr pasan por empezar a revestir los parasoles en agosto. Según Urbanismo, la empresa abordará la instalación de la madera de forma simultánea en todos los parasoles. Habrá tres turnos de trabajo y tres grandes grúas. Entonces sí se notará que se están levantando las setas. Incluso se empezará a construir la plataforma que unirá el parasol más cercano a Puente y Pellón con el del otro lado de Imagen.

La madera, según sostienen desde Sacyr, ya está en las instalaciones del polígono El Pino, cortada y lista para ensamblar. Entonces, ¿a qué esperan? En los próximos días se verá.

El origen del problema y de la estructura
Precisamente el ensamblaje del pino finlandés complicó el proyecto por una decisión que venía de atrás. Y es que hasta un año después de haber contratado a Sacyr y al arquitecto no comenzó la redacción del proyecto de ejecución, clave para comprobar la viabilidad de la obra. Entonces, ya se había firmado un contrato de concesión privada (por 40 años) y una subvención de 25 millones de euros a Sacyr. Pero nadie comprobó si el diseño de la cubierta diseñada por Jürgen Mayer era viable.

El problema fue que se empezó a ejecutar la cimentación basándose en los cálculos del proyecto inicial, no del definitivo. La ingeniería Ove Arup, contratada por Jürgen Mayer, concluyó en mayo de 2007 que la estructura del proyecto básico no era realizable, por lo que se plantearon dos soluciones que finalmente no se llevaron a cabo porque los cimientos no podrían aguantar el incremento de peso. Finalmente, de febrero a diciembre de 2009, se consideró unir las maderas con barras encoladas con una resina especialmente diseñada.

Se trataba de aplicar una nueva generación de pegamentos epoxi que soportan las temperaturas extremas del verano en Sevilla y pueden incrementar la rigidez de las setas sin aumentar en exceso su peso.

De nada de esto informó el Ayuntamiento de Sevilla en vísperas de las elecciones municipales de 2007. Entonces, según el secretario municipal, debió pararse el proyecto.

¿Cómo quedará el proyecto finalmente?
Los responsables del proyecto aseguran que quedará como estaba previsto. Sacyr explotará el restaurante de la parte alta, la superficie comercial y el edificio que ahora tiene Hacienda junto a la desembocadura de Puente y Pellón, que se convertirá en un edifico de oficinas en alquiler. Los sevillanos probablemente no tendrán que pagar para visitar el techo de las setas, pero los turistas sí. De igual modo, Sacyr tendrá vía libre para organizar todo tipo de eventos (musicales, culturales, fiestas privadas...) en la plazoleta de la primera planta y sí podrá cobrar, a todos, por la entrada. Igual que podrá alquilar los locales comerciales junto al mercado. Con todo, gran parte de la Encarnación tendrá uso privado, frente a la idea de que el proyecto es 100% público.

No obstante, la empresa aún no ha definido cómo explotará todos estos espacios en plena crisis financiera, aunque sí ha empezado a trazar sus líneas de actuación para la comercialización de esos puntos.

¿Habrá una estación del Metro de Sevilla aquí?
Los planos del anteproyecto de la línea 2 del Metro de Sevilla reflejan que la estación no cabe en la Encarnación. Lo defiende la Consejería de Obras Públicas, preocupada también por los efectos de una posible obra junto a la iglesia de la Anunciación, cuya cimentación difícilmente soportaría el más mínimo movimiento. Los técnicos de la Junta de Andalucía insisten en que para que en la plaza junto a Puente y Pellón se construya una estación del suburbano se necesita un pozo de 32 metros de diámetro, lo que requeriría que se levante la cimentación del parasol más próximo. Sin embargo, el alcalde insiste en que sí se puede hacer, reduciendo las dimensiones de la estación, que deberá estar a 50 metros de profundidad para no afectar a los restos arqueológicos.

El coste extra (70 millones de euros) y la proximidad de la parada en el Duque, además, juegan a favor de las tesis de la Junta de Andalucía, que desmintió que en el Metropol Parasol existiera un espacio habilitado para la línea 2, como sostuvieron el ex edil de Urbanismo Emilio Carrillo y el alcalde en varias ocasiones.

¿Quiénes son los responsables del fiasco?
El alcalde sostiene que se depurarán las responsabilidades, pero no ahora, sino cuando terminen las obras y se inaugure el proyecto. La oposición, el PP, y los socios de gobierno del PSOE, IU, han pedido que se determine ya quiénes han sido los responsables de que el proyecto de la Encarnación se haya convertido en un lastre para las arcas municipales (más bien de Urbanismo, porque se pagó con fondos del PGOU destinados a sistemas generales) y en un fiasco desde el punto de vista social por el retraso acumulado.

Empresa adjudicataria, arquitecto y gobierno local se tendrán que repartir las culpas y las responsabilidades de todo tipo: técnicas, administrativas y políticas. Evidentemente, ya hay muchas opiniones al respecto.

El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla (que visó el proyecto), Ángel Díaz del Río, como no podía ser de otro modo, exoneró de toda culpa a Jürgen Mayer y apuntó a que el fallo estuvo en "la gestión del concurso de ideas" convocado para acometer este proyecto.

¿Habrá denuncia en los tribunales o sanción?
Si Sacyr y Urbanismo llegan a un acuerdo en el reparto del sobrecoste, seguramente la Encarnación no llegue a los tribunales.

La negociación se antoja dura, pero de ello dependerá que el proyecto se acabe con todas las garantías y en plazo. Es lo que ocurrió con la obra del Metro de Sevilla. La Junta de Andalucía y la concesionaria pactaron los números del proyecto y, pese a los años de retraso, todos contentos.

En el caso de la Encarnación, el pliego de condiciones del contrato, como el de tantas obras encargadas por el Ayuntamiento, incluye las penalizaciones por retraso en los plazos de ejecución cuando éstos no fuesen imputables a la administración ni a fuerza mayor. Dicho pliego de condiciones, en su artículo 32.2 referente al régimen de penalidades, establece que el "incumplimiento de los plazos marcados" dará lugar a una falta grave sancionable con multa de 301 a 3.000 euros. Es más, se fija que "el órgano de contratación podrá imponer multas coercitivas al adjudicatario, cuando persista en el incumplimiento de sus obligaciones, siempre que hubiera sido requerido previamente y no las hubiera cumplido en el plazo fijado". El importe de dichas multas será proporcional a la gravedad del incumplimiento, con un máximo de 3.000 euros al día".

Paradójicamente, Sacyr se hizo con la adjudicación del concurso de ideas para la obra de la Encarnación gracias a ajustarse al presupuesto de salida del proyecto en lo que respecta al dinero que en metálico debía aportar el Ayuntamiento de Sevilla y, sobre todo, al compromiso de culminar la obra en el plazo más corto con respecto al resto de empresas. Se presentaron cuatro. Sando y la UTE Martín Casillas-Ficoam quedaron apeadas en una primera selección porque elevaban la aportación planteada en el pliego de condiciones de 25 millones de euros a 49 y 38, respectivamente. Sacyr resultó seleccionada, entre otros motivos, porque aseguró un plazo de ejecución 20 meses frente a los 22 de UTE Detea-Vías. Finalmente, el Ayuntamiento de Sevilla pondrá 64 millones de euros y, en principio, la obra se acabará tres años y medio después de lo pactado. Una mala elección.

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