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Las tareas pendientes de Asenjo

Llegará a la Catedral el 17 de enero en puertas de una nueva Cuaresma que, indudablemente, le habrá de servir de cursillo acelerado para conocer a las hermandades sevillanas de puertas para adentro. El nuevo obispo coadjutor de Sevilla se dará de bruces con la realidad de una de las células más importantes de la Iglesia local.

el 15 sep 2009 / 18:45 h.

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Llegará a la Catedral el 17 de enero en puertas de una nueva Cuaresma que, indudablemente, le habrá de servir de cursillo acelerado para conocer a las hermandades sevillanas de puertas para adentro. El nuevo obispo coadjutor de Sevilla se dará de bruces con la realidad de una de las células más importantes de la Iglesia local. Los que siguen son los retos pendientes de Asenjo.

Carrera oficial. El primer y, quizás más trascendente, asunto que tendrá que lidiar nada más aterrizar en Sevilla es el del viejo empeño municipal por ampliar la Carrera Oficial. Después del toque de atención del cardenal Amigo llamando a la calma e instando a estudiar otras alternativas más allá de la de alargar el recorrido por la calle Fray Ceferino, el Ayuntamiento parece decidido a materializar la extensión de la Carrera Oficial en el año 2010, para lo que ya le ha exigido al Consejo de Cofradías la creación de una comisión mixta para estudiar de manera conjunta el proyecto. Si finalmente el Papa acepta la renuncia de Amigo al cumplir los 75 años, cosa que ocurrirá el próximo 23 de agosto, monseñor Asenjo podría ver ampliada la Carrera Oficial en los primeros compases de su pontificado.

Santa Catalina. Otra patata caliente a la que tendrá que enfrentarse monseñor Asenjo será la de impulsar, en tiempos de crisis, la restauración de la iglesia de Santa Catalina, clausurada al culto desde mayo de 2004 debido a su deficiente estado de conservación. Junta, Ayuntamiento y Arzobispado han anunciado la firma de un convenio para iniciar las obras de rehabilitación de la techumbre del templo. En primavera llegarán los obreros y, en paralelo, se redactará el proyecto de rehabilitación integral del templo. Será ésta una buena piedra de toque para poner a prueba las dotes de Juan José Asenjo como negociador y, de paso, empezar a vislumbrar cómo serán sus relaciones institucionales en la ciudad.

Nazarenas/costaleras. Siete son las hermandades sevillanas que aún se resisten a la admisión de mujeres en sus filas nazarenas. El nuevo prelado ya ha expresado que respetará las decisiones corporativas de cada una de las cofradías sobre la inclusión de nazarenas, si bien recuerda que "la mujer ocupa puestos cada vez más importantes en la vida social". Tampoco habrá imposiciones respecto a la participación de mujeres en las cuadrillas de costaleros. Durante su pontificado en Córdoba, Asenjo apoyó la readmisión de manera excepcional de dos costaleras que habían sido excluídas de la cuadrilla de la Virgen de los Dolores después de seis años apelando a los "derechos adquiridos" por las jóvenes. No obstante, el Obispado cordobés aclaró en aquella ocasión que son las propias cofradías las que deben establecer los criterios respecto a la composición de sus cuadrillas, "procurará respetar, en la medida de lo posible, las costumbres y hábitos adoptados por la hermandad a lo largo de su historia".

Caridad. Asenjo invitará a las hermandades a huir de los gastos inmoderados, animándolas por contra a multiplicar sus obras sociales y caritativas, un cometido al que, según sugiere, deben dedicar una cantidad nunca inferior al 10% de sus presupuestos. Otro de los caballos de batalla de la Iglesia local durante los últimos años ha sido el de intentar regular, sin éxito, una aportación de las hermandades al Fondo Común Diocesano.

Coronaciones. Con la de la Virgen de Regla, ya aprobada y a falta de fecha, el nuevo prelado conocerá los coletazos del furor coronatorio que ha caracterizado el pontificado de Amigo. A Asenjo, probablemente, le tocará decidir sobre las nuevas peticiones que hay en curso, como la de la convalidación canónica de la coronación de la Virgen del Baratillo. Es amigo de cuidar la entreña religiosa de las procesiones.

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