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Las trampas fallidas de PSOE e IU

Los socios intentan sin éxito en el Pleno poner en aprietos a Zoido

el 18 jun 2010 / 20:04 h.

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El grupo socialista se había preparado con especial dedicación una propuesta que debía poner a Juan Ignacio Zoido entre la espada y la pared. Debía haber optado entre rechazar las declaraciones realizadas por dirigentes de su propio partido y por empresarios -como el presidente de Sacyr- contra el PER y contra una imagen de una "Andalucía subsidiada" o adoptar una postura favorable o al menos tibia ante este tipo de posicionamientos. La iniciativa se planteó con urgencia, la lideraba Francisco Fernández. Pero la ausencia de un concejal, en este caso del grupo de IU, provocó que no prosperara la moción. PSOE e IU se tuvieron que guardar su propia iniciativa por un fallo de coordinación de los grupos.

La escena fue paradigmática. En primer lugar, porque no fue la única moción presentada en el Pleno con ese mismo objetivo: poner en aprietos al portavoz del PP, Juan Ignacio Zoido, que es en estos momentos el enemigo a batir por los dos socios de Gobierno. En IU por una maniobra defensiva que le refuerza su propia identidad y a su electorado; y en el caso del PSOE porque parte en un escenario desfavorable ante las elecciones de dentro de diez meses y quiere aprovechar de alguna forma las mínimas ventajas que puede tener contar con su candidato fuera del desgaste de la primera línea. Sólo así se puede justificar la iniciativa que conmemoraba ayer el Día del Medio Ambiente, que fue hace dos semanas, y que pretendía aplaudir las políticas de sostenibilidad del Ayuntamiento y buscar un posicionamiento claro del PP. El envite lo superó la oposición votando a favor de una propuesta genérica, sin apenas concreción.

También en este contexto se entiende la segunda iniciativa, que buscaba forzar las contradicciones del PP en relación con los homosexuales, escenificadas en cuestiones como su oposición a los matrimonios entre personas del mismo sexo o al derecho de adopción de niños. La salida de los populares fue un poco más compleja, pero fácil en cualquier caso: apoyó los términos generales de la propuesta y se desmarcó del apoyo expreso a la celebración del Día del Orgullo Gay, una posición respaldada por el propio colectivo de Colega. Más allá de las críticas vertidas por IU, el PP no tuvo que entrar en el fondo de la cuestión. De una forma más o menos similar, con una simple abstención, el PP esquivó el cuarto de los debates delicados: la condena al ataque realizado por el Estado de Israel a la flota humanitaria de Gaza, una cuestión que PSOE e IU quisieron abanderar, sobre todo, tras declaraciones como las realizadas por el ex presidente del Gobierno José María Aznar.

Pero el debate del PER no fue sólo paradigmático por no lograr su objetivo de forzar a Zoido, también lo fue por la ausencia del portavoz socialista, Alberto Moriña, que en este caso dejó la labor en manos de Francisco Fernández. El nuevo líder del grupo aboga por asumir un menor liderazgo y repartir la labor entre los ediles, y delegó las mociones en dos compañeros -Joaquín Díaz en el caso de la iniciativa de Medio Ambiente, que el propio Moriña presentó públicamente- y Dolores Rodríguez en el caso del Día del Orgullo Gay.
"En política, donde hay un hueco, siempre se cubre", le gusta decir a Juan Ignacio Zoido al referirse al vacío generado en el Ayuntamiento por la incertidumbre en torno al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín. Y ayer volvió a ocurrir. El protagonismo se mantuvo en la pelea que sostienen desde hace ya años PP e IU. En la sesión de ayer, no obstante, con una nueva vuelta de tuerca, avalada por una sentencia judicial. La resolución que aprueba el sobreseimiento de la querella por calumnias interpuesta por Antonio Rodrigo Torrijos contra el edil del PP Beltrán Pérez se basa en la inexistencia de límites legales en las acusaciones entre dirigentes políticos por el derecho a la libertad de expresión. "A partir de ahora todo vale", apuntaban desde la federación. Y las consecuencias del auto fueron evidentes. El edil Beltrán Pérez repitió en varias ocasiones las declaraciones que le valieron la querella ahora sobreseída acusando a IU de tener una "trama de desviación de fondos". E incluso reiteró que se han producido irregularidades aún más graves: como "una manipulación de un expediente administrativo reclamado por un juzgado". La respuesta de Torrijos llegó en primer lugar en forma de reflexión. "Vuestras propias encuestas dicen que el PP tiene que atacar mi honestidad para debilitar a IU, y eso es lo que se hace con estas acusaciones".

Pero inmediatamente entró en el terreno de los insultos. "Tenéis una actitud facha, representáis al facherío sevillano". Ni siquiera la presidenta del Pleno, Rosamar Prieto-Castro, se atrevió a intervenir, pese a las reclamaciones de los concejales del PP, hasta que los insultos del portavoz de IU se repitieron demasiado en la sesión: "Pare usted, señor Torrijos, que por lo visto se sienten ofendidos".

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