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Las últimas horas del carnaval

el 24 feb 2013 / 20:09 h.

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En plena Cuaresma, San Jerónimo se ha divertido este fin de semana de lo lindo con su carnaval, uno de los más afamados de Sevilla capital, que este año ha celebrado su 20 cumpleaños. La diversión comenzó el pasado domingo con el pregón del dúo 2013 y en Marte ni te cases ni te embarques, el pistoletazo de salida de una fiesta que concluyó ayer igual que empezó: con mucha alegría.

Ayer estaba programado que los actos comenzasen a las 13.00 horas con la actuación del segundo premio del V Concurso de Carnaval de Sevilla, Ella baila sola, de Alcalá de Guadaíra, pero la noche del sábado al domingo fue larga y todo se retrasó un poco. Los miembros de la chirigota llegaron puntuales como un clavo, pero a primera hora de la mañana los primeros en llegar a la carpa del carnaval eran los más pequeños, casi todos disfrazados, acompañados de sus padres y abuelos.

El mediodía se comenzó a animar cuando los 13 miembros de la chirigota alcalareña se subieron al estrado y se lanzaron a interpretar su repertorio, haciendo alusión a su tipo: una chica, con amplia nariz, falda rosa de raso y camisa de lunares negros. Una muchacha poco agraciada, por no decir fea. “El problema es mi cara, no la ropa que me ponga”, cantaban con sarcasmo. Sin olvidarse de las madres, que siempre ven guapas a sus hijas, por ello le sugerían a la suya que se pusiese unas lentillas.

Poco a poco San Jerónimo se empezó a llenar de colorido y de los personajes más variopintos: Peter Pan, princesas, peces, indios, Blancanieves, aunque los disfraces más originales llegaron con el pasacalles, donde desfilaron los primeros premios del concurso de disfraces, que se dieron el sábado por la noche. Los dos primeros premios en la modalidad infantil recayeron en La casa de los barriguitas y La fábrica de algodón de azúcar. En adultos los vencedores fueron Los monos seguidos de La tarta de cumpleaños, en alusión al 20 aniversario de este carnaval.
Junto a los ganadores del concurso se echaron a la calle carnavaleros vestidos de época, de duendes, de mesoneros indignados y hasta hubo un Juan Manuel Sánchez Gordillo, acompañado de su carrito de comida.

Si por la mañana era palpable el cansancio acumulado de los días de diversión, por la tarde las fuerzas renacieron y las calles por donde discurría el pasacalles se llenaron de colorido, con niños, jóvenes, mayores y abuelos en la calle disfrutando de la fiesta y del buen día.
Pero el pasacalles no sólo fue un desfile de disfraces. También hubo música y de la buena, la que anima a bailar y saltar con la charanga Los moraos y con la batucada Tierra y percusión.
Cuando finalizó el desfile por las calles del barrio, los organizadores de la fiesta, la peña carnavalesca El empalme, entregaron los premios a los ganadores del concurso de disfraces pensando ya en 2014.

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