Cultura

Las ventas de música caen en España el 43 por ciento desde 2005, el doble que en Europa

La cuota de artistas que cantan en español entre los más vendidos baja del 80 al 50 por ciento.

el 28 abr 2010 / 15:15 h.

El disco de Susan Boyle fue el más vendido en 2009.

España constituye “uno de los peores mercados” del continente europeo para la industria discográfica desde 2005 hasta ahora. Según datos de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, en sus siglas inglesas), las ventas de música decayeron en España el 43 por ciento desde 2005, casi el doble que en Europa. Esta cifra figura en la nueva edición de su anuario Recording Industry in Numbers 2010 (La industria discográfica en cifras), que se dio a conocer hoy en Londres.

Las cifras que maneja esta Federación revelan que el volumen de negocio del sector en España alcanza hoy el 38 por ciento del valor que tenía en 2001. En la actualidad, basta con despachar una media de 7.000 ejemplares semanales de un disco, ya sean físicos o a través de los nuevos canales digitales, para alcanzar el número 1 en ventas; en 2004 aún hacía falta vender unas 26.000 unidades para merecer ese honor.

Las consecuencias de esta situación resultan devastadoras para todo el engranaje musical del país, pero sobre todo para los talentos emergentes. Si a principios del siglo XXI las principales compañías contrataban unos diez nuevos grupos al año, ahora han de conformarse con tres o cuatro fichajes anuales. Como consecuencia directa, la cuota de música española ha descendido drásticamente en 2009.

Ocho de cada diez integrantes de las listas de éxitos eran españoles o latinoamericanos en torno al año 2002, pero en estos momentos esa proporción ha caído a cinco de cada diez. “Es lamentable observar que la música grabada en español no está protegida al igual que se hace con otros sectores de la cultura o el deporte”, subrayó Antonio Guisasola, presidente de Promusicae.

“Atrás quedan esos éxitos mundiales que antaño conseguía la industria con canciones que, siendo primero éxito en nuestro país, traspasaban nuestras fronteras. Francia o Reino Unido defienden su cultura musical, y eso demuestra que poco a poco nos están comiendo el terreno”, advirtió Guisasola. Para explicar todo este panorama, “no es casualidad que los usuarios de P2P sean en España el doble que la media europea”, alerta el estudio de la IFPI. El 32 por ciento de los internautas españoles utilizaron con frecuencia durante 2009 estas redes de intercambio de archivos, frente al 15 por ciento de la media continental.

Para el presidente de Promusicae, éste constituye otro claro ejemplo de lucha en desigualdad de condiciones frente a otros países europeos. “La ley que está en camino ignora por completo las graves consecuencias que provoca el P2P en España. Así difícilmente se puede establecer un orden tecnológico que permita promover un libre mercado para vender música grabada en nuestro país”, puntualizó.

Más allá del caso español, el sector atravesó en 2009 por otro ejercicio de números en rojo. La caída de las ventas en todo el mundo fue del 7,2 por ciento respecto a 2008, para situarse en un global de 17.000 millones de dólares (cerca de 12.700 millones de euros). El mercado digital creció en todo el mundo un 9,2 por ciento, pero esa mejoría no fue suficiente para paliar la caída (12,7 por ciento) en las ventas de formatos físicos.

Pese a todo, un total de 14 mercados terminaron el curso con un balance positivo frente al ejercicio anterior. Entre los países que encarnan este primer indicio de recuperación figuran el Reino Unido, Australia y México. El crecimiento en Suecia y Corea del Sur fue superior al 10 por ciento, coincidiendo con la entrada en vigor de nuevas leyes para la defensa de la creación musical.

En el extremo opuesto, las mayores caídas del año se registraron en Canadá (un descenso del 7,4 por ciento en las ventas), España (14 por ciento) e Italia, que perdió un 17 por ciento. El disco más vendido en todo el mundo durante 2009 fue ‘I dreamed a dream’, de Susan Boyle, que colocó 8,3 millones de unidades en los hogares de los cinco continentes. El logro de esta británica surgida de un programa televisivo de talentos es aún mayor si se compara con el número 1 en ventas de 2008, ‘Viva la vida’, de Coldplay, con 6,8 millones de ejemplares despachados.

Según la IFPI, los sellos discográficos licenciaron más de 11 millones de canciones para comercializar a través de más de 400 servicios legales de música en formato digital, desde las descargas en iTunes o Amazon a la escucha por streaming a través de Spotify o Deezer.

El negocio de la música en directo, por último, creció durante 2009 apenas un 4 por ciento, una cifra discreta en comparación con la de los años anteriores, cuando se acreditaban porcentajes de dos dígitos.

 

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