«Lebrija tiene que ser la cabeza de la comarca y para ello la estamos dotando»

Entrevista con la alcaldesa de Lebrija, María José Fernández

el 20 oct 2014 / 12:15 h.

La alcaldesa de Lebrija, María José Fernández. La alcaldesa de Lebrija, María José Fernández. Repite una y otra vez que el timón del barco hay que dejarlo cuando la mar está en calma. La alcaldesa de Lebrija, María José Fernández, es valiente. Lo demostró cuando asumió la presidencia de la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir aún sabiendo que el objetivo era disolverla con el consenso de once ayuntamientos, cada uno de su padre y de su madre. Hace tres años se marcó unos objetivos moderados, que hasta el momento ha cumplido. Solo le queda uno: el hospital comarcal, que erija a su pueblo como la capital de la comarca. Hace dos años se acogieron al plan de pago a proveedores con el objetivo de mantener los servicios sociales. ¿Lo han conseguido? Nos acogimos porque era obligatorio y lo hemos conseguido. Hemos mantenido nuestros objetivos prioritarios, que eran la educación, los servicios sociales y las actuaciones en materia de empleo. Estamos asumiendo los pagos sin problema y en estos momentos estamos negociando con las entidades financieras solicitar un crédito ICO para salirnos del plan de ajuste, siempre al menor coste de intereses para que sea más factible para el Ayuntamiento. No es el único pago que tiene que cumplir, ¿cómo va la deuda de la extinta Mancomunidad del Bajo Guadalquivir..? Se han dado los pasos adecuados y ya se ha saldado el 100 por cien de la deuda con los trabajadores. Ahora se está iniciando el pago a proveedores. Además, tanto el Gobierno central como la Junta de Andalucía han cumplido con sus compromisos. La Junta facilitó el adelanto de la Participación de los Ingresos del Estado como medida transitoria hasta que se nos permitiera acceder a un crédito a largo plazo para hacer frente a la deuda y no poner en peligro la viabilidad de los ayuntamientos. De hecho, el anteproyecto de ley de presupuestos ya contempla ese cambio normativo para asumir los pagos. ¿Tiene algo que puntualizar sobre las declaraciones del alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, sobre los incumplimientos de la deuda? Las declaraciones de cualquier alcalde las respeto y no entro a valorarlas. Pero sí tengo que decir que todos los ayuntamientos están haciendo frente en la medida de sus posibilidades a los compromisos adquiridos. Es un tema en el que los responsables políticos tenemos que ser absolutamente serios y rigurosos, pagar nuestra deuda y liquidar la Mancomunidad de la mejor manera posible. ¿Cómo cumple Lebrija? Hemos pagado algo más del 50 por ciento. El resto lo saldaremos una vez podamos formalizar ese crédito a largo plazo. ¿Qué puede decir después de que el Estado haya contemplado el desdoble de la N-IV en los presupuestos para 2015? Lebrija reivindica el desdoble desde hace muchos años a todos los gobiernos como proyecto estratégico para el desarrollo económico y social de nuestra comarca. Hay que sacar el proyecto de los cajones y acometerlo de manera definitiva con el trazado aprobado por Fomento. A ese proyecto no renunciamos. Pero entendiendo que este es a medio largo plazo, porque lógicamente requiere mucho tiempo en su ejecución, como solución inmediata al grave problema y al estrangulamiento económico y de seguridad de esta zona se debe bonificar al conjunto de los usuarios. Mis vecinos no pueden seguir castigados y pagar en torno a 8 euros –entre la ida y la vuelta– para acudir a su ciudad de referencia para temas sanitarios, laborales, de estudio... La bonificación del peaje no supone absolutamente nada con respecto al rescate de las radiales de Madrid por donde no pasa un ciudadano, mientras que por aquí pasan cientos a diario por necesidad y seguridad. Tras dos legislaturas, ¿se le queda algún proyecto en el tintero? Diversificar el sector económico de la localidad; pero para eso se requiere consenso y la prioridad del Gobierno central. No solo podemos tener puesto nuestro riesgo económico en la agricultura. Hace ocho años entendí que Lebrija era un entorno natural con mucho potencial en la industria medioambiental. Apostamos por las energías renovables, desde la fotovoltaica, la eólica o la termosolar, y empresas multinacionales tenían intereses en la generación de energía como un revulsivo económico y de generación de empleo, pero la última reforma del Estado paralizó de manera radical estas iniciativas, que creo que hay que retomar. Me hizo mucha ilusión ver a mi pueblo en la campaña de comunicación de Siemens como la única ciudad española generadora de energía, justo al lado de Berlín, Singapur o Dallas, entre otras. Y estábamos nosotros, una pequeña ciudad del sur. También estaba Abengoa. Eso podría haber generado una actividad económica nueva, investigación, desarrollo y una alternativa económica. Además, a final de nuestra legislatura vamos a poner en marcha el proyecto de nuestro hospital comarcal. ¿Lebrija, núcleo comarcal? Lebrija tiene que ser el centro de la comarca, la ciudad que sea la cabeza y para ello la estamos dotando en estos últimos años de todos los servicios de carácter comarcal. Nuestra ITV, un hospital, residencias de mayores... Tiene que ser la cabeza judicial con dos juzgados a los cuales tampoco vamos a renunciar y que ahora están en cuestión con la reforma judicial. ¿Qué le ha hecho cambiar de opinión de cara a las elecciones? No he cambiado de opinión. No dije que no me fuera a presentar a las elecciones, sino que si no lo hacía sería una buena decisión. Probablemente sería buena desde el punto de vista personal, pero una está aquí por más razones. Un barco no se puede dejar cuando la mar está tan rabiosa; creo que hay que dejarlo con la mar en calma para que pueda tirar para adelante con perspectiva de futuro. Para eso, desde mi punto de vista, se requiere experiencia en la gestión y serenidad en los próximos cuatro años.

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