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Lecciones en verde

El Arboreto, el jardín botánico de Camas, es un paraíso vegetal a pocos kilómetros de la ciudad, donde el visitante puede encontrar más de 600 especies de los cinco continentes.

el 21 nov 2009 / 20:36 h.

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Un paraíso vegetal a un paso. Un paseo por El Arboreto, el jardín botánico de Camas, introduce al visitante en un espacio verde sostenible e inigualable por su belleza, singularidad y por su vocación educativa para los habitantes del área metropolitana. Este espacio natural, abierto al público desde 1998, ocupa una superficie de 40.000 metros cuadrados en el que el visitante puede encontrar más de 600 especies de los cinco continentes. Fue creado por Emasesa en 1986 en colaboración con el Ayuntamiento de Camas y gracias a un convenio con el departamento de Botánica de la Universidad de Sevilla.

El jardín no es sólo un espacio para la protección medioambiental. Es también un lugar para la educación ecológica, por lo que está organizado por familias para dar así a conocer las diferentes especies. Por eso las especies integrantes de El Arboreto se distribuyen en cuatro zonas diferenciadas -la zona de pérgolas y vivaces, la laguna y el canal, las colecciones y el resto del jardín, donde están situados la mayoría de los árboles y arbustos- para que todos puedan disfrutar y aprender de la naturaleza.

El jardín ofrece también la oportunidad de conocer la flora de la ciudad de Sevilla y observar a la vez el desarrollo urbanístico de la ciudad desde una de sus zonas emblemáticas: el Balcón de Sevilla.

El objetivo principal del jardín botánico fue estabilizar los terrenos que limitan la ladera del cerro del Carambolo, donde se ubica el depósito de Emasesa, y proteger así también del impacto visual de la planta potabilizadora. En el recorrido por El Arboreto el visitante disfrutará de jardines con especies fundamentalmente leñosas (árboles y arbustos) y cuatro pequeñas plazas. Otro reto del jardín es el de educar en la conciencia del ahorro del agua, por lo que se introdujeron dos lagunas comunicadas por un arroyo artificial que albergan flora de ribera y acuática que también aumentan la diversidad de la colección, permitiendo incluirla como elemento vivificador del paisaje. Se puede encontrar una serie.

Otro de los recursos para conquistar a quien se acerque al jardín es el olor. En el paseo que discurre paralelo a la carretera, se disponen las colecciones de especies culinarias y aromáticas. Siguiendo el recorrido, las plantas medicinales muestran los remedios naturales y enseñan al paseante sus beneficios para la salud.

En la zona alta, al que se accede por una escalinata, se desarrollan las plantaciones de árboles y arbustos. Primero se localiza una colección de especies industriales y frutales con catorce clases diferentes de árboles con los que se producen aceites. Las palmeras del mundo y el encinar son colecciones que, junto a la de las coníferas, muestran la flora característica de la zona. Finalmente se encuentra el xerojardín, que demuestra que la investigación en el riego con baja necesidad de agua para su mantenimiento está dando sus frutos.

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