Economía

Lectura de empresarias

Edere es cultura unida a la juventud de sus creadoras, premiadas por la Asociación de Empresarias de Sevilla

el 28 ene 2010 / 21:52 h.

Lucía Cobos, Dolores Rodríguez, Ana López, Nuria Lupiáñez y Raquel Revuelta, ayer.

Cuando se trata de consumar un proyecto, un sueño, el sentido común debe imperar por encima de toda ambición. Con esta claridad comenzaron su andadura Lucía Cobos y Nuria Lupiáñez, madres de Edere , una joven empresa de comunicación y servicios editoriales que nació hace seis años de la pasión por la lectura unida a una gran idea. Y hoy día, "su niña ya está creciendo, es simpática y saca buenas notas en el colegio". Con este símil tan maternal definen ambas empresarias su trayectoria, galardonada ayer por la Asociación de Empresarias de Sevilla.

Edere, que progresa más que adecuadamente en un mundo editorial que estaba por explotar, promociona novelas, sus autores, cultura de libro en general, organizando eventos para hacer llegar la escritura y la lectura a nivel local. Y fue aquí donde surgió el alma de la empresa. "Teníamos la sensación de que había mucho por hacer en este mundo, hay muchos libros que deben ser difundidos y no llegan suficientemente a la gente" y por eso se embarcaron en el cosmos del trabajo por cuenta propia.

Periodismo. Licenciada una en Periodismo y en Comunicación Audiovisual la otra, Nuria y Lucía -de 31 y 30 años- hacen la labor de gabinete de prensa para entidades y asociaciones editoriales de la talla de Tusquets, Alfaguara, Aguilar, Plaza & Janés, Ediciones B, entre muchas otras de carácter nacional que subcontratan sus servicios. Y, por otro lado, organizan la agenda de la Feria del Libro de Sevilla y del Festival Juvenil de Teatro Grecolatino de Itálica, además de gestionar la programación de las actividades culturales de La Casa del Libro.

Cuando empezaron en esto tenían claro que lo que querían era trabajar, querían hacerse su cartera de clientes cuanto antes, de hecho, pensaron que "es un error invertir desde el principio en una gran imagen para la empresa, lo que hay es que trabajar y hacerlo bien".

Mantenerse. "Fuimos realistas, también ambiciosas pero sin querer correr demasiado; sin dar grandes pasos que nos hicieran tambalaear". Este sentido común y el "hacer cada trabajo como si fuera el único" es la clave de una empresa consolidada cuyo proyecto para un 2010 económicamente nada halagüeño es mantenerse como están, a la vez que ampliar sus miras a la gestión cultural en otros ámbitos como el teatro, el cine, las exposiciones...

Y por eso, y por ser mujeres valientes, recibieron ayer el reconocimiento a la labor emprendedora, un premio que recibieron con orgullo por "su niña" pero también por el hecho de ser reconocidas desde el mundo empresarial. Otras de las galardonadas fueron Dolores Rodríguez, por su empresa Donapipo, y Raquel Revuelta, por Doble Erre.

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