Local

Leyenda urbana

Casa Paco 1 y 2 (Nervión). Un paraíso escondido del que muchos hablan pero que no todos conocen, un pequeño bar de tapas convertido en sorpresa gastronómica y enológica.

el 01 jul 2011 / 08:56 h.

TAGS:

Paco Cruz y su equipo sirven a diario verdaderas delicias desde su particular rincón nervionense

Hay que buscar el sitio por detrás de la calle Sinaí , un toldo, una entrada similar a la de muchas tabernas de Sevilla, pero al entrar en este local algo cambia, el estilo tras la barra, los vinos alineados en sus anaqueles de madera, la gloria bendita en forma de aromas que salen por la ventana de la cocina.

Una barra de ladrillos vistos, con un buen poyete para los pies y buena altura para el apoyo del codo. Fuentes de pimientos de Padrón, aceitunas gordales y aliñás y cerámica amarilla, como los buenos lebrillos de alfarería para los cubiertos.

Sobre la cabeza cuelgan copas de buena factura para catar las múltiples posibilidades que ofrece una completísima carta de vinos, botellas que, aparte de las citadas que adornan y dan cuerpo a las paredes, se conservan en perfecto estado de revista y probatura, en los armarios climatizados de la casa.

En vitrinas refrigeradas se exponen también jugosos cortes de carne y atractivos frutos de los mares cercanos que, tras meritorio tratamiento en los fogones, salen por el pasaplatos de la citada ventana de la cocina, verdadera puerta del paraíso culinario de Casa Paco.


El sitio es escaso entre la barra y la pared, aunque un ensanche a estribor permite alguna mesa alta de aliviadero, en su pared, cañas finas de bellota que vienen de Corteconcepción, Eíriz se llaman, y aunque su nombre suene raro, laboran el marrano negro desde principios del siglo XX en la Sierra de Huelva, jugoso, con un puntito de salinidad. Para sentar a la clientela, Paco abrió frente al local madre un salón enfrente hace unos cinco años, sólo sirve allí raciones. Más recientemente se abrió Casa Paco 2, cerca, más moderno de aspecto, pero con el mismo concepto de cocina tradicional de toque creativo y producto de primera calidad, ésta es la marca de la casa.
La carta de tapas es larga y variada, además hay especialidades del día que se pregonan en pizarras, nos tocó en suerte unas cebollitas francesas caramelizadas rellena de mousse de foie (4,30 euros) una magnífica sorpresa de suave textura y conseguido contraste.

Pocas veces, o ninguna, he probado en Sevilla ortiguillas (2,80/11,00 euros) frescas, morder y que salga el mar de Cádiz por ellas, éstas casi lo consiguen. Original el pulpo a la parrilla con crema de boletus (4,30/15,00 euros) lo que parecía a priori un plato imposible, se torna en un bocado original y sabroso. La apoteosis llega con la fuente de huevos de choco a la sanluqueña (19,00 euros), aunque habría que pedirle al cocinero un poco de paciencia para que se evaporara todo el vino de esa salsa que pide pan bueno para migar. Por último, un arroz con carrillada (3,10 euros), sabroso, bien especiado, con textura, la carne tierna y gustosa. Que buen trabajo el de Paco Camacho y el de Enrique.

Como acompañamiento del recital una apertura a base de Cruzcampo bien fría, para culminar con un excelente Marqués de Vargas Reserva 2005, perfecto de temperatura y servido en buena copa. La carta de vinos de Casa Paco merecería otro artículo, además de una buena selección de ginebras y otros espirituosos.

  • 1