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Liderazgo para tiempos difíciles

Hemos asistido en los últimos meses a la fascinación que ha provocado Obama: era evidente que un político que hablara diciendo algo sensato y comprensible suscitaría atracción.

el 15 sep 2009 / 21:40 h.

Hemos asistido en los últimos meses a la fascinación que ha provocado Obama: era evidente que un político que hablara diciendo algo sensato y comprensible suscitaría atracción. A partir de ahí, hay quien ha entendido que se trataba de repetir sus palabras para que ellos también fueran reconocidos como líderes, posiblemente mirando más al interior de sus organizaciones políticas que buscando el respaldo ciudadano. Pero la escasez de sensatez y de atractivo político se convierte, precisamente en los momentos difíciles que vivimos, en demasiado evidente, por más que se repitan eslóganes. No se trata de comentar el esperpento de los que han repetido en público un inglés que no hablaban -¿acaso el liderazgo lo da hablar inglés?-, sino de reivindicar un español que se entienda en el fondo y en la forma y que, sobre todo, transmita la confianza de que estamos en buenas manos: sabemos que en tiempos de crisis no hay soluciones mágicas, pero la ciudadanía quiere encontrarse con responsables públicos que militen en la liga de las personas excelentes. Y en estos momentos todos, absolutamente todos, tenemos la responsabilidad de estar a la altura de las circunstancias, pero unos más que otros, sin duda.

Vivimos socialmente en redes, pero funcionamos como pirámides, y en el ápice de éstas la ciudadanía quiere ver líderes; y éstos, ya sabemos, no salen de un nombramiento institucional. Porque al mal tiempo hay que encararlo con buenos navegantes, y ahora nuestros responsables tienen la oportunidad de no convertir nuestras tragedias cotidianas -desempleo y vivienda, fundamentalmente- en artillería mediática, sino en ejercicios de valor público, donde los ciudadanos encontremos la esperanza de que, con ellos, esta travesía finalizará felizmente. Porque si no, lo que nos espera se llama retroceso social. Y seguro que eso no es lo que queremos.

Licenciado en Historia

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