Local

Lipasam refuerza sus inspecciones para evitar recursos a sus multas

El pasado verano, el TSJA limitó las opciones de los inspectores de Lipasam de sancionar como agentes de la autoridad. La empresa ha tenido que reajustar su sistema: se sigue denunciando, pero en menor medida.

el 15 sep 2009 / 22:43 h.

TAGS:

El pasado verano, el TSJA limitó las opciones de los inspectores de Lipasam de sancionar como agentes de la autoridad. La empresa ha tenido que reajustar su sistema: se sigue denunciando, pero los agentes van en pareja y realizan un seguimiento más exhaustivo de cada caso. Las multas han bajado.

Hasta el pasado verano, los inspectores de Lipasam -un cuerpo que no supera la quincena de personas- eran considerados agentes de la autoridad. Podían analizar las infracciones vinculadas a la ordenanza de limpieza -como sacar la basura a deshora o dejarla tirada en la calle-, buscar a los autores y levantar una denuncia. Con este sistema, el número de denuncias superaba las 4.000 al año y aumentaba conforme se reforzaban los mecanismos de seguimiento y control. De hecho, entre 2006 y 2007 se elevaron en un 20% hasta situarse en 5.222, de las que 4.254 acabaron en multas económicas.

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía -a raíz de un recurso del Sindicato de Policía Sppme- ha obligado a reestructurar todo el sistema, pero no a renunciar a las multas. Si un inspector de Lipasam no tiene consideración de agente de la autoridad, ante un posible recurso su palabra y la del infractor tienen, ante el juez, un valor similar. De ahí que se haya modificado el modelo de trabajo: los agentes van de dos en dos, adjuntan un reportaje fotográfico mucho más detallado y realizan un seguimiento de cada caso. Con esta base, se aseguran las pruebas suficientes para evitar un recurso judicial, y en caso de llegar a esta vía, un soporte legal suficiente como para no tener problemas.

Pese a esto, con este sistema de trabajo, el número de sanciones se ha reducido sensiblemente. De las 5.222 que se realizaron en 2007 se ha pasado a menos de 3.000 -el balance del ejercicio no está cerrado-. La explicación es clara: los agentes van de dos en dos y necesitan de una labor mucho más detallada antes de denunciar.

Según fuentes consultadas, de las más de 2.500 multas registradas en el pasado ejercicio, apenas llegaron a la vía judicial una veintena. El resto accedieron a abonar las cuantías que se reclamaban -que oscilan entre los 90 y los 600 euros para las infracciones leves y graves, y hasta 30.000 euros para las muy graves- y eludieron el recurso. De estos procesos, en apenas tres casos los infractores han conseguido convencer de sus argumentos a los jueces, aunque Lipasam no ha sido condenado en costas en ningún caso.

De hecho, una vecina de Triana fue, con una denuncia, quien empezó a cuestionar públicamente el sistema de trabajo de los inspectores de Lipasam. Esta mujer, fue sancionada con 120 euros por la empresa de limpieza por arrojar periódicamente su basura fuera de los contenedores. Para descubrirlo, los agentes municipales, revisaron -siempre según su relato- sus restos para localizar datos que permitiesen su identificación.

Este caso salió a la luz poco antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía cuestionase definitivamente el modelo de trabajo de la empresa de limpieza. La sentencia anula el artículo de la ordenanza -aprobada en mayo de 2003- que reconocía a los inspectores de Lipasam como agentes de la autoridad.

  • 1