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Llamazares veta a Alcaraz y Meyer en la cúpula de Izquierda Unida

La paz sellada en IU en Andalucía no se ha propagado a escala federal. Una vez resuelto el cónclave andaluz, Gaspar Llamazares cortó por lo sano y sacó de los órganos de decisión federales a sus dirigentes del PCE que encabezan la ofensiva contra él.

el 14 sep 2009 / 21:41 h.

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La paz sellada en IU en Andalucía no se ha propagado a escala federal. Una vez resuelto el cónclave andaluz, Gaspar Llamazares cortó por lo sano y sacó de los órganos de decisión federales a sus dirigentes del PCE que encabezan la ofensiva contra él, entre los que destacan dos andaluces con peso específico: Felipe Alcaraz y Willy Meyer.

En la Asamblea de Matalascañas del pasado fin de semana la dirección andaluza de IU se encargó de reivindicar cada vez que pudo la "soberanía" de la federación andaluza. Tal insistencia tenía que ver con la guerra abierta entre las direcciones regional y federal que los andaluces interpretan como un intento de Llamazares de recortar potestades a la Ejecutiva andaluza, pero que se produce después de que ésta haya tenido un actitud beligerante con los federales, dentro de la estrategia del presidente ejecutivo del PCE, el andaluz Felipe Alcaraz, de que los comunistas ganen peso en IU. Alcaraz promovió primarias contra Llamazares.

Ése el contexto en el que ha de enmarcarse el capítulo de ayer, el enésimo de la crisis. La Presidencia Ejecutiva Federal aprobó una resolución que propone una serie de cambios en la Permanente (órgano no ejecutivo, pero central al marcar la línea de IU).

En el caso de Alcaraz, estaba previsto que siguiera dentro de la comisión, dejando su cargo de secretario de Relaciones Políticas para pasar a ser vocal. Pero el dirigente andaluz no quiso quedarse con ello. Según la resolución, la Presidencia adopta estos cambios "ante la situación de excepcionalidad electoral en el trabajo de IU y para mejorar su capacidad de dirección colectiva y coherente con la línea política aprobada".

Las reacciones en Andalucía llegaron poco después. Felipe Alcaraz acusó a Gaspar Llamazares de "dar un golpe de mano" en la democracia interna de la federación de izquierdas, así como de poner "una bomba en el proceso electoral", ya que "está actuando con el fin de depurar a toda la gente que sea crítica". Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba, dijo entender a Llamazares en declaraciones en la SER: "No se puede formar parte del gobierno estando en la oposición".

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