Economía

«Lo más bonito que nos dijeron era que estábamos todos locos»

Es la presidenta del consejo de administración de Hytasal, sociedad anónima laboral dedicada al sector textil, que hace varios meses cumplió diez años de vida. Es una de las 179 personas que decidió compaginar la profesión con convertirse en socia de la empresa. Foto: Gregorio Barrera.

el 15 sep 2009 / 02:47 h.

-Hace varios meses Hytasal cumplió diez años de vida ¿Cuál ha sido el momento más duro por el que ha tenido que pasar?

-Lo más duro fueron los comienzos. Fue una apuesta de 179 trabajadores que, como se veían abocados al paro y no había ningún empresario que quisiera invertir en el textil, con sus indemnizaciones de la antigua fábrica optaron por esto. Entramos con unos terrenos en alquiler, las máquinas estaban embargadas... Lo más bonito que nos decían era que estábamos locos y es que era verdad, era una locura. Para mí, lo más duro fue esa apuesta del principio.

-¿Cómo os ponéis de acuerdo en un momento tan delicado como el cierre de una empresa para invertir en una aventura que no sabíais si iba a salir bien o no?

-Tampoco fuimos todos. En Hytasa había 580 trabajadores. Había un grupo que, por la edad y porque siempre se habían dedicado al textil, nos pusimos de acuerdo. Hubo gente que no le pareció bien la idea e invirtió su dinero en otra cosa. Pero un grupo creíamos que podía salir bien.

-¿Y diez años después se ha demostrado que...?

-Después de diez años se ha demostrado que estamos aquí, luchando día a día, pero que todo el esfuerzo valía la pena.

-¿Cuál es el momento que atraviesa ahora mismo el textil?

-Está muy complicado por la competencia asiática. Hay empresas que están cerrando continuamente. Cuando compramos la maquinaria nueva, dimos un vuelco total a la fábrica y nos especializamos en ciertos artículos. Como siempre, tiradas cortas, calidad, servicio y un trato directo con el cliente. Nos hemos especializado en la línea de hogar (cortinas, mantelería, decoración...), somos especialistas en artículos con lino, que es muy difícil tejerlo, monofilamentos... Otra línea es de moda, donde nos hemos especializado en camisería con hilos tintados; también una línea de bebé y de laboral-técnico, porque el mono de trabajo básico viene todo de fuera.

-¿Quiénes son vuestros principales clientes?

-Tenemos clientes muy importantes como Manterol, Sampere, Lienzo de los Gazules o Praia, entre otros.

-No queda más remedio que ser competitivo...

-Es la clave. Lo que viene de fuera son tiradas de muchos metros, de 30.000 y 40.000 metros. Las nuestras, son cortas.

-¿Cuántos compañeros?

- Somos 65.

-Los que quedan después del proceso de prejubilaciones...

-Cuando abrimos Hytasal teníamos tres secciones, la de hilatura, la de tejidos -que es la que actualmente mantenemos- y la de acabados. La de hilatura se cerró porque el kilo de bala de algodón costaba lo mismo que el de hilo ya manufacturado. Y la nave de acabados se cerró en 2006 porque la instalación estaba preparada para tiradas de 50.000 metros y eso, hoy día, es inviable. Mantenemos la tejeduría y los acabados, los tenemos externalizados.

(Lea la entrevista completa en la versión impresa de El Correo de Andalucía).

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