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Lo mejor (ya no) está por llegar: es pasado

Cuarta derrota consecutiva de un Sevilla que no levanta cabeza y se distancia de manera sideral de las plazas Champions, pues el Villarreal queda a diez puntos y el sorprendente Espanyol, a ocho. Hacía más de año y medio que este equipo no perdía cuatro partidos seguidos, fue en la primavera de 2009, con Jiménez. Entonces se rehizo...

el 05 dic 2010 / 22:50 h.

Los jugadores del Villarreal celebran el gol de Nilmar.

Desde la Feria de Abril de 2009 no perdía el Sevilla cuatro partidos seguidos, aunque entonces, después de que el Real Madrid de Juande Ramos se paseara por el Sánchez Pizjuán con hat-trick de Raúl (2-4), el equipo de Jiménez -que antes había caído ante Barça, Valencia y Getafe- se mantenía tercero en la clasificación, puesto que logró defender hasta el término del Campeonato, cinco jornadas después. Hoy el Sevilla de Manzano, tras perder de manera consecutiva con Getafe, Mallorca, PSG y Villarreal, es décimo y tiene la tercera plaza a diez puntos, un mundo.

Este Sevilla no admite comparaciones recientes consigo mismo, porque las pierde todas, incluidas, por supuesto, las que se realicen con el del denostado Manolo Jiménez, al que habrá quien ya eche de menos al comprobar cómo esa misma plantilla que él casi siempre mantuvo entre el tercer y el sexto puesto deambula hoy con más pena que gloria por el décimo, una clasificación desconocida en el último lustro, salvo cuando Juande pegó la espantá (el equipo llegó a ser el 14 en esta jornada, aunque al final acabó quinto). Sin ir más lejos, la pasada campaña a estas alturas, el Sevilla del ya entonces muy criticado Jiménez era tercero con 30 puntos, a sólo seis del líder Barça (hoy le separan 17) y con doce más que el Villarreal de Ernesto Valverde, que hoy, de la mano de Garrido, le saca diez.

Por entonces, y apenas ha pasado un año, Del Nido alardeaba de tener "la mejor plantilla de los últimos cincuenta años" (incluida la de los cinco títulos) e insistía que "lo mejor está por llegar". Incluso fue capaz de poner en duda que el mismísimo Pep Guardiola tuviera mejor plantel a sus órdenes que el que tenía a las suyas Jiménez, al que metió una presión exagerada con sus bravatas y fanfarronadas. De aquel plantel sólo salieron en verano Squillaci y Adriano (y han llegado Cáceres, Alexis, Dabo, Guarente y Cigarini) pero el Sevilla, con Álvarez y con Manzano, no pasa hoy de ser un equipo del montón. Lo mejor ya no está por llegar, es pasado.

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