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Los alcaldes aguardan a la Diputación para pagar nóminas

Los Ayuntamientos solicitantes de anticipos se dirimen entre recibir la ayuda o irse a la quiebra

el 17 oct 2011 / 20:12 h.

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Para morderse las uñas y quedarse sin ellas. La mayoría de los 43 alcaldes que solicitaron anticipos a la Diputación para pagar las nóminas de sus trabajadores hasta final de año no dejaban ayer la calculadora quieta ni un solo segundo. Hacían sus cábalas con dos cuentas: una, si le concedían la esperada ayuda, que solventaría el escollo de los sueldos, al menos, de octubre a diciembre. La otra posibilidad, más dolorosa, sería con la ayuda denegada, que llevaría a más de un Ayuntamiento a la deriva económica.

A pesar de ese estado de nervios, la Diputación no quiso adelantar qué Ayuntamientos que se verán beneficiados en el reparto de 10 millones de euros del ya conocido Fondo Extraordinario de Anticipos Reintegrables (FEAR) de 2011. Y eso aunque ayer se reunió la comisión de valoración del citado fondo, formada por cinco integrantes, la mayoría del Área de Hacienda y del Opaef, el órgano gestor de los tributos locales y que repartirá las cantidades.

El anuncio se dará hoy, cuando esta comisión traslade oficialmente la propuesta de reparto del fondo al presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos. Para ello, también han tenido que hacer muchas cuentas, ya que el dinero solicitado por los 43 ayuntamientos -elevado por el exceso de gasto en el capítulo I, correspondiente a personal en plantilla- supondría casi el doble del dinero reservado para socorrer a estas administraciones.

Los alcaldes estaban en compás de espera, como la de Osuna, Rosario Andújar (PSOE), que rezumaba cierta tranquilidad ante la resolución de la Diputación. Sólo algún regidor más avispado, como el de Olivares, Isidoro Moreno (PSOE), sabía ya que estaba entre los propuestos por la comisión. La cantidad que recibirá será 145.000 euros. "Toda ayuda es poca, porque estamos a poco de no poder prestar algún servicio, y eso que no somos de los que estamos peor", indicó.

Su vecino estaba algo más nervioso, aunque confiado en que recibirán ese bote salvavidas. El alcalde de Valencina de la Concepción, Antonio Manuel Suárez (PSOE), sabe que puede salvar un match ball con el anticipo. Con esa cuenta trabaja, dado que el margen de maniobra es, en su caso, es escaso: si no dan el visto bueno tendrán serias complicaciones para pagar a final de mes.

Otro de los ayuntamientos del Aljarafe Norte con problemas es el de Castilleja de Guzmán. Aunque no arrastran retrasos en los pagos con sus trabajadores, sí han tomado medidas como que ninguno de sus ediles cobre nada, ni siquiera por asistencia a pleno. Hasta su alcalde, Carmelo Ceba, ha vuelto a su trabajo para que no suponer un coste a las ya maltrechas arcas municipales. El año pasado se quedaron fuera del reparto de los anticipos para pagar los salarios. "Crucemos los dedos, porque falta nos hace", señala el regidor, que también indica que, pese a no deber nada a su plantilla, eso le acarrea tener dificultades para pagar a proveedores.

En Carrión de los Céspedes, el dinero también escasea, como en muchos pueblos de la provincia. Su alcalde, Ignacio Escañuela (IU), está teniendo serias dificultades para hacer frente a las facturas y también solicitó anticipos de la Diputación, aunque no es muy optimista con la letra pequeña. "No olvidemos que se trata de un anticipo, que ayuda pero sólo retrasa la agonía", indicó.

La situación no es para menos, hasta el punto de que algún ayuntamiento tendrá que acudir a un tribunal. El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número diez de Sevilla fijó para el 11 de junio de 2013 la vista oral sobre la demanda de un funcionario del Consistorio de Huévar del Aljarafe por el impago de nóminas en el que incurre la administración.

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