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Los alcaldes buscan abaratar costes y defienden su gestión

Salvo sunvenciones para proyectos puntuales, se nutren de las cuotas de los consistorios y tienen poca plantilla fija.

el 12 ene 2013 / 20:47 h.

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La Mancomunidad del Bajo Guadalquivir, en disolución, llegó a tener 400 trabajadores y 30 millones de deuda.
Dar el mejor servicio al menor coste. Es el principio que guía a los alcaldes para decidir unirse a una mancomunidad o seleccionar qué servicios cede a ésta.
Guillena pertenece a la Mancomunidad de Servicios de La Vega pero hasta hace poco solo derivaba el tratamiento de los residuos y no la recogida. "De los 13 que estamos, cinco hemos cedido la recogida y los trabajadores del Ayuntamiento han pasado a la Mancomunidad -que suma así unos 130 empleados- para ahorrar costes", explica el alcalde, Lorenzo Medina (PSOE). Defiende que se revise el funcionamiento "como en cualquier administración" pero ve claro que la unión facilita las cosas. "Yo lo estoy viviendo con el agua, porque en Guillena somos una isla, gestionamos el suministro y el cobro pero no puedes hacer inversiones y las infraestructuras se deterioran. Hemos hablado con Emasesa y Aljarafesa, de momento nada pero creo que será el futuro inevitable".

 

En El Viso ocurre lo contrario, tiene cedido a la Mancomunidad de Los Alcores el traslado y tratamiento de los residuos "pero la recogida la hacemos nosotros porque hasta hoy, el presupuesto que me mandan cada año es más caro. Si me saliese más barato no tendría problema y la Mancomunidad tiene que seguir existieno porque la recogida de basura o el agua tiene unos costes grandiosos para los ayuntamientos", señala el regidor, Manuel García (PSOE).

Camas pertenece a la Mancomunidad de Desarrollo y Fomento del Aljarafe y a la de Municipios del Aljarafe. Su alcalde, Rafael Recio (PSOE) reconoce que la primera, con unos 45 trabajadores fijos y el resto según programas, es fundamental ya que además de gestionar escuelas taller y servicios sociales, los cinco pueblos de los 31 miembros con más de 20.000 habitantes comparten el parque de bomberos, que están obligados a tener por su tamaño pero "sería muy costoso asumirlo solos". De la segunda no recibe ningún servicio porque el suministro de agua lo tiene con Emasesa, "pero no nos supone ningún coste estar".

Aznalcázar pertenece también a ambas y su alcaldesa, Dolores Escalona (PSOE) reconoce que "si con mi presupuesto tuviera que pagar todo no podría y los ayuntamientos no tenemos personal . Aljarafesa te repone tuberías, se encargan del cobro y te quitan mucho peso, y Fomento y Desarrollo tiene trabajadores sociales para programas subvencionados de atención a discapacitados o drogodependientes". No obstante, admite que hay entidades que se podrían eliminar, como la de Comarca de Doñana. "Yo era la presidenta y dimití hace un año porque no tiene movimiento, se fueron derivando programas a la Fundación Doñana Siglo XXI y a la Asociación de iniciativas de turismo sostenible y planteé la disolución. La verdad es que no nos hemos puesto, aunque no tiene trabajadores ni costes", relata.

Sí está ya en disolución la del Bajo Guadalquivir. "El único ámbito que tenía eran los talleres de empleo subvencionados por Europa pero con la crisis no hay fondos y no tenía ningún sentido", explica el alcalde de El Coronil, Jerónimo Guerrero (PSOE). Sin disolverse pero paralizada está la de la Comarca de Estepa, por los conflictos de los pueblos sobre la proporcionalidad de su representación y la adaptación de sus Estatutos a la Laula. Su presidente, el alcalde de La Roda, Fidel Romero (IU) explica que solo se mantienen él, que no cobra sueldo, y el interventor. Los trabajadores se han adscrito al Consorcio de Medio Ambiente. La idea es dejar la Mancomunidad para captar recursos para planes de empleo pero "los ayuntamientos no aportan por este bloqueo y la situación financiera es muy complicada, algunos tienen deudas anteriores. Cuando se constituya el pleno tendremos que decidir el futuro".

Alcaldes que presiden mancomunidades como el regidor de Marchena, Juan Antonio Zambrano (Campiña 2000); la alcaldesa de Osuna, Rosario Andújar (Consorcio Plan Écija); El Ronquillo, Álvaro Lara (Cornisa de la Sierra Norte) -todos socialistas-; o el de Écija, el popular Ricardo Gil-Toresano (integrado en Comarca de Écija) defienden que sus entidades están saneadas, se nutren de las aportaciones de los ayuntamientos -piden subvenciones a Junta o Estado para proyectos puntuales- y tienen pocos trabajadores fijos (seis en Campiña 2000, 14 en Plan Écija, 11 en Sierra Norte y 4 en Comarca de Écija). No ven duplicidades con la Diputación que, si asumiera su labor, tendría que ampliar su personal, con lo que el gasto sería el mismo.

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