Local

Los alcaldes del PSOE se resignan al freno del tranvía

La oposición arremete contra la reprogramación de los proyectos y el PP cifra el impacto de la medida en el empleo en 7.000 puestos de trabajo.

el 04 ago 2010 / 18:09 h.

TAGS:

El tranvía de Alcalá de Guadaíra está muy avanzado.

La espera de una media de seis meses anunciada por la Junta de Andalucía para algunos de los proyectos más importantes del área metropolitana, provocó ayer una cascada de reacciones, sobre todo tras conocerse que más de los 849 millones de euros que se quieren ahorrar con esta reprogramación en toda la comunidad autónoma saldrán de Sevilla. Pero frente a la virulencia de las críticas de la oposición, los alcaldes de los principales municipios afectados, todos del PSOE, hablaron con resignación e insistiendo en que lo importante es que todas las obras se salvan, aunque tengan que esperar.

Los tres tranvías en marcha, aunque en muy diferente grado de ejecución, además del viaducto de Pago del Medio y la segunda fase de la autovía de acceso norte y los dos túneles del AVE entre Santa Justa y el aeropuerto y entre El Viso del Alcor y Carmona son los grandes damnificados, a los que hay que sumar otras cuatro carreteras en la provincia.

Precisamente sobre el tranvía de Alcalá de Guadaíra, el más avanzado del área metropolitana con dos tramos casi terminados y un tercero y último que será el que se dilatará en el tiempo, habló ayer el PA. Los andalucistas acusaron al alcalde, Antonio Gutiérrez Limones (PSOE), de pactar el abandono de este proyecto “por lo menos dos años más”. El PA recordó que el último tramo es el encargado de enlazar con la línea 1 del Metro de Sevilla a la altura de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), y que ya sufrió “retrasos durante su tramitación”. Sus obras fueron adjudicadas en enero de 2010 con una duración de 20 meses, (que ahora serán al menos 27), de modo que si todo se cumple, “el tranvía no arrancará hasta 2013 ó 2014”.

Igual de contundente fue el portavoz de infraestructuras del PP en el Parlamento de Andalucía, Jaime Raynaud, quien calculó que las medidas ocasionarán la pérdida de 7.000 empleos en Sevilla, “que se verá gravemente afectada al imposibilitarse la vertebración del área metropolitana”, por tratarse de obras clave en la aglomeración urbana.

Mientras el Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe, municipio gobernado por Antonio Conde (PSOE) y donde empezará el tranvía de la comarca, emitió un comunicado reconociendo que es “una mala noticia” pero entienden “cuál es la situación tanto de la Junta de Andalucía como de otras administraciones”.

En términos parecidos su homólogo de Dos Hermanas, Francisco Toscano (PSOE), incidió en que “un retraso de seis meses no es muy significativo”.

También la tranquilidad fue la nota dominante en el Ayuntamiento de La Rinconada, gobernado igualmente por un alcalde del PSOE, Javier Fernández. Fuentes municipales anunciaron que no tienen ninguna comunicación oficial, por lo que prefirieron recordar que “las obras están adjudicadas y contratadas a la UTE Jícar Sogeosa, en el caso de la segunda fase de la autovía, y a Fomento Montealto, en el caso del viaducto, y a día de hoy hay máquinas trabajando”.

Por su parte, el sindicato CCOO criticó duramente el impacto de estas medidas sobre el empleo. El secretario de políticas sectoriales de la organización, Carlos Aristu, declaró que “supone una losa más sobre las perspectivas de recuperación del empleo en nuestra provincia, además de la paralización de infraestructuras clave para el área metropolitana de Sevilla”.

Con 198.866 personas en el paro en la provincia y una de las tasas de desempleo más altas de España, “es lamentable que Sevilla sea la principal damnificada en congelación de proyectos”, según recalcó. El responsable sindical expresó así su malestar por el hecho de que la consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar, dijera que esto no afectará al empleo. “Hay cosas que son matemáticas puras: se paralizan las obras, no se contrata, no se crea empleo”, aseveró el sindicalista.

Desde CCOO de Sevilla se viene reclamando a las diferentes administraciones que asuman un papel protagonista en la reactivación económica, “impulsando la obra pública como factor de dinamización del sector de la construcción” y de otros muchos de forma indirecta. Por ello, consideró que “abandonar esta posibilidad supone un grave revés para un gran colectivo de desempleados que seguirá sufriendo en los próximos meses”.

  • 1