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Los alergólogos pronostican la peor primavera en 10 años

La primavera se presenta "intensa" para los alérgicos a tenor de las previsiones que ayer lanzaron los alergólogos, quienes auguran unos meses de mayo y junio con concentraciones de polen de gramíneas por encima de 5.100 gramos por metro cúbico, de las más elevadas en los últimos diez años.

el 15 sep 2009 / 23:51 h.

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La primavera se presenta "intensa" para los alérgicos a tenor de las previsiones que ayer lanzaron los alergólogos, quienes auguran unos meses de mayo y junio con concentraciones de polen de gramíneas por encima de 5.100 gramos por metro cúbico, de las más elevadas en los últimos diez años.

El coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEAIC), Javier Subiza, señaló en rueda de prensa que las previsiones se basan en las lluvias de otoño, un 50% superiores a 2008.

Los picos de polen de gramíneas, se esperan entre la segunda mitad de mayo y la primera mitad de junio, sobre todo en Extremadura, zona centro y norte de Andalucía, advirtió Subiza a los más de 8 millones de españoles alérgicos a esas sustancias. Según destacó, estas predicciones podrían alterarse si el mes de mayo y junio son "excesivamente" secos o lluviosos, aunque aseguró que esta tendencia "no se ha observado en 25 años". Por ello, los alergólogos recomiendan a la población con síntomas como la rinitis o el asma acudir al especialista antes del periodo de polinización para iniciar un tratamiento de inmunoterapia.

Esta pauta administrada durante tres o cinco años consigue la remisión de la enfermedad y sus síntomas en el 80% de los casos. Sin embargo, menos de la mitad de la población alérgica se vacuna y la mayoría recurre a la automedicación, mientras el 30% se diagnostica por los síntomas sin pruebas que concreten el polen que produce la reacción, alertó Teófilo Lobera, coordinador del comité de Alergias a los Medicamentos de la SEAIC.

Vacunas. Para que el tratamiento tenga efecto, debe ser conjugado con las medidas destinadas a evitar el contacto con el agente alérgeno. Además debe hacerse un correcto uso de los fármacos y llevar a cabo un tratamiento farmacológico que controle los síntomas. En los niños alérgicos, los expertos advierten de que si no se aplica un tratamiento de inmunoterapia las posibilidades de que una rinitis alérgica se transforme en asma se elevan al 60%.

Respecto al aumento de alérgicos, que pasaron del 0,4% de la población en 1956 al 20% en la actualidad, las investigaciones apuntan a la contaminación atmosférica y al exceso de higiene, que convierte en perezoso al sistema inmunológico del paciente y produce respuestas que no son adecuadas.

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