Los alumnos andaluces empiezan a mejorar pero siguen en el vagón de cola

Suben entre 10 y 17 puntos en matemáticas, lectura y ciencias pero siguen lejos de la media estatal. El informe PISA sirve al Ministerio para justificar la reforma y a la Junta para temer su freno el “despegue”

el 03 dic 2013 / 12:52 h.

Los alumnos dispondrán ahora de nuevas instalaciones. Los alumnos dispondrán ahora de nuevas instalaciones. Si para el Gobierno central, los datos del último informe PISA de evaluación internacional del alumnado justifican la reforma educativa en trámite ante el “estancamiento” de los escolares españoles, para la Junta de Andalucía el “despegue” de sus estudiantes evidencia los logros de un sistema basado en la “igualdad, la equidad y la calidad” al que la contestada Lomce del ministro Wert pondrá freno. En el informe PISA, una evalución que cada tres años mide el nivel de los estudiantes de 15 años de 65 países (34 de la OCDE) en matemáticas, lectura y ciencias, ni España ni Andalucía aprueban (el nivel de referencia se fija en 500 puntos)y la distancia entre la media nacional y la de la OCDE es menor que entre Andalucía y la media estatal. Pero respecto a 2009, Andalucía ha avanzado el doble que la media española hasta el punto de que el consejero de Educación, Luciano Alonso, no dudó en arrogarse que la leve mejora de España “se debe en gran parte a la evolución” andaluza que calificó de “despegue” por cuanto “avanzamos más rápido partiendo de peor situación”. Las pruebas del informe PISA se realizaron entre abril y mayo de 2012 a 510.000 alumnos de 15 años, 25.313 españoles –la muestra andaluza fue de 1.434 estudiantes de 52 centros (38 públicos y 14 concertados)–. Andalucía saca 472 puntos en matemáticas (12 menos que la media estatal), 476,8 en competencia lectora (a 11 puntos de la media de España) y 486 en competencia científica (10,4 puntos por debajo de la media nacional). Solo tres de las 14 comunidades que participan en el estudio con una muestra ampliada que permite desagregar sus datos –Baleares, Extremadura y Murcia– se sitúan por debajo pero, a excepción de Baleares, Andalucía es la comunidad que más ha mejorado desde 2009, al subir 10 puntos en matemáticas, 15,8 en lectura y 17 en ciencias. Con todo, los expertos consideran que por debajo de 20 puntos de mejora no es significativo, lo que no evitó que el consejero sacara pecho y mostrara “optimismo” sin ser “triunfalista” y hablara de salto “cuantitativo y cualitativo” a “pasos agigantados” porque “una mejora media de 15 puntos no es habitual”. “Hoy es un día feliz porque sé de dónde parte esta comunidad”, dijo Alonso, que también dejó claro su temor a que la Lomce ponga freno a esta tendencia (en 2009 Andalucía empeoró salvo en lectura). Llegó a asegurar que sin la Lomce –que el PSOE ya ha anunciado que derogará si llega al Gobierno y que la Junta prevé minimizar agotando su margen competencial para diseñar el currículum escolar–, la comunidad llegaría a converger con la media “en un par de PISA”. Aunque por la mañana el propio Alonso presumió del crecimiento andaluz frente a la leve mejora media de España –que solo sube un punto en matemáticas, 6 en lectura y 8,4 en ciencias–, por la tarde acusó al Ministerio de Educación de “manipular” y “empeorar” los resultados generales para justificar la Lomce. “No ha destacado ningún dato positivo como que España está por encima de países como EE. UU., Noruega o Suecia”, denunció. Alonso sí lo hizo en su análisis de unos datos que evalúan a alumnos bajo un sistema implantado por una ley socialista y, en el caso de Andalucía, del último curso en el que el presupuesto para Educación creció. El PISA analiza el peso de las diferencias socioeconómicos entre territorios tiene en el rendimiento escolar, como el nivel de estudios de los padres, la renta o el alumnado inmigrante, aspectos a los que Andalucía atribuye su histórico retraso. Sin esos condicionantes, los alumnos andaluces obtendrían 12,2 puntos más en matemáticas (la competencia en la que más se centra esta edición) y los españoles 7,4 puntos más de media. Pero también indica que esos factores explican más las diferencias entre Andalucía y Cataluña o País Vasco que con La Rioja. El informe ve una pérdida de equidad en España que el Ministerio admitió sin saber dar causas salvo la “hipótesis” de la inmigración, que ha bajado con la crisis. La pérdida de equidad se traduce en que el nivel de matemáticas entre Navarra y Extremadura –los dos extremos– es de 56 puntos, lo que equivale a un curso y medio (Navarra supera a Andalucía en 45 puntos).La J unta defiende que su sistema es el más equitativo si bien la diferencia entre la puntuación máxima y mínima de sus alumnos entre sí es de 15 puntos en matemáticas frente a los 12 de Navarra y los 8 de España. Sí es cierto que en todas las competencias el número de alumnos por debajo del nivel mínimo se reduce entre un 3 y un 5%, lo mismo que suben los excelentes. El informe también insiste en el alto índice de repetidores (38% en Andalucía y 24% en España), que tira a la baja el rendimiento. La Lomce prevé ponerle coto sacándolos temprano del sistema educativo para desviarlos a una FP básica que no conducirá a obtener ningún título y que la Junta rechaza.

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