Deportes

Los Atlético-Sevilla, duelos de alta tensión

Los últimos enfrentamientos entre ambos equipos han registrado incidentes. A ello se le suma esta campaña el gafe que Quique Sánchez tiene contra el Sevilla.

el 30 dic 2009 / 20:18 h.

Los duelos entre el Sevilla y el Atlético de Madrid se han convertido en la última década en auténticos partidos de alta tensión, y el de este sábado tiene todos los alicientes para continuar con esta tradición del siglo XXI. Este nuevo viraje hacia la rivalidad entre los dos equipos tiene algunos antecedentes históricos, pero renació con fuerza en mayo de 2001, cuando Caparrós realizó aquellas famosas declaraciones dejando entrever que el Atlético había intentado ‘tocar’ a algunos de sus futbolistas para ganar el partido ante el Sevilla y a la postre lograr el ascenso a Primera, ascenso que no se produjo.

A raíz de aquello los problemas aumentaron, hasta alcanzar su cima en 2006, en un partido que ganó el Sevilla en el Calderón, con gol de Puerta, en el que el Atlético acabó con tres expulsados y dos penaltis en contra, con justicia, por cierto. Todo se quedó en nada ante la lluvia de objetos que cayó en la segunda parte, con una botella de whisky que casi impacta en Palop. Ayza Gámez suspendió el encuentro durante varios minutos. Los choques sucesivos han estado marcados por las expulsiones –dos rojas en Madrid al Sevilla en la campaña 2006/07, otra a Martí en el partido de vuelta, otra expulsión de Maresca por agredir a Agüero en la 2007/08...–, pero, lamentablemente, también por los incidentes entre los aficionados más radicales.

En las últimas campañas el autobús del Atlético ha sido apedreado a su llegada al Sánchez Pizjuán, incluso en los aledaños del estadio nervionense ha habido seguidores heridos de uno y otro equipo por agresiones y reyertas con arma blanca. Para rematar esta peligrosa situación de tensión, la pasada campaña la policía detuvo en Madrid a varios aficionados del Sevilla portando bates y diversos objetos contundentes que, en principio, iban destinados a los seguidores del Marsella, que días después se enfrentarían con los ultras del Atlético. La última gota que ha colmado el vaso llegó en Gijón, pues algunas versiones tras los incidentes en las calles de la ciudad asturiana apuntan a que miembros de los radicales colchoneros participaron en la batalla campal que protagonizaron los ultras del Sporting y los del Sevilla.

JIMÉNEZ Y QUIQUE. En el duelo de este sábado no se puede pasar por alto otro ingrediente que añadirá interés al partido, al menos antes de que ruede la pelota. Quique Sánchez Flores se enfrentará a uno de los equipos que peor se le dan desde que es entrenador, el Sevilla. Ya lo sería revisando la estadística del ex preparador del Getafe, el Valencia y el Benfica ante los nervionenses durante su trayectoria: siete enfrentamientos (dos con el Getafe, cinco con los che), una sola victoria, dos empates y cuatro derrotas, dos goles a favor y nueve en contra de los conjuntos que entrenaba.

Por si fuera poco, una de esas derrotas, la última en el Sánchez Pizjuán por 3-0 cuando entrenaba al conjunto del Turia, supuso su destitución. Fue el día, además, que Manolo Jiménez debutaba en el banquillo sevillista, el 28 de octubre de 2007. Dos años después, con aire de venganza o no, el madrileño se reencuentra con su verdugo de entonces.

El último condimento en este encuentro abundante en picante es José Antonio Reyes. El jugador utrerano, formado en la cantera nervionense, reaparece para enfrentarse a su ex equipo. No será la primera vez, ya lo hizo con el Real Madrid (2006/07), con derrota 2-1, y vistiendo la camiseta del Atlético de Madrid, (2007/08) con victoria 4-3, pero nunca lo hizo como titular.

  • 1