Los ayuntamientos sortean contratos temporales ante la gran penuria

San Juan, La Algaba y El Coronil se acogen al azar al comprobar que hay más aspirantes que plazas.

el 15 ene 2013 / 22:29 h.

Sorteo de puestos de trabajo realizado en La Algaba el pasado octubre.

El futuro de su familia en las manos de la diosa Fortuna. Al factor suerte se empiezan a encomendar algunos ayuntamientos sevillanos para repartir los puestos de trabajo que ofrecen a través de iniciativas como el Plan de Urgencia Municipal (PEUM) puesto en marcha por la Diputación y que otorga un trabajo temporal a personas que están sin prestación por desempleo y sus hogares se encuentran en riesgo de exclusión social. Los consistorios de La Algaba, El Coronil y San Juan de Aznalfarache se someten a la fórmula de sortear estos trabajos, no sin antes hacer una criba previa, que pasa por un estudio caso por caso por el personal de Asuntos Sociales, que son los que determinan quién está en situación de emergencia social.

El problema está en que si hace un año era más fácil el reparto, ya que la demanda de estos trabajos temporales era similar a la oferta que podían costear con la ayuda de la Diputación, ahora la coyuntura ha cambiado radicalmente. Sólo en San Juan de Aznalfarache, constaban 150 solicitudes antes de que la propuesta de sorteo público se aprobara en el pleno por unanimidad de todos los partidos y dejando a una comisión de empleo para que fije los criterios.

Más avanzado está en El Coronil, donde ya hay fijada hasta la fecha del sorteo. Será este viernes cuando se repartan los 40 contratos del Plan Joven de Empleo, destinado a jóvenes de entre 18 y 30 años y con un presupuesto costeado al 90% por el PEUM de la Diputación y el resto con el ahorro derivado de la renuncia a instalar las luces navideñas. "Ahora nos llegan el triple de personas y es complicado establecer quién recibe la ayuda y quién no", explica su alcalde, Jerónimo Guerrero.

El camino lo abrió en octubre el Ayuntamiento de La Algaba. Al encontrarse con 554 solicitudes para 61 puestos de trabajo, tomó la decisión de coger una urna, introducir las papeletas correspondientes y que una mano inocente repartiera empleo temporal. Era la anterior convocatoria del Plan de Urgencia Municipal y, con la nueva partida -de 70.000 euros- dispuesta por la Diputación piensan acogerse a la misma fórmula.

Con ello, podrán ofrecer 83 empleos, repartidos en 30 puestos para jóvenes de entre 18 y 30 años, 40 para mayores de 30 años, y 13 para discapacitados. Los requisitos son tan sencillos como estar empadronado, en el paro y que los ingresos de la unidad familiar no superen los 798,76 euros al mes.

El hecho de dejar al azar el reparto tiene la ventaja de ser equitativo, aunque no por ello justo. Hay alcaldes que no se acogen por el hecho de que prefieren basarse en los informes de servicios sociales y "conceder el trabajo a los que estén en una situación más penosa". En su defensa, los que optan por el sorteo alegan que quienes están en riesgo de exclusión entran directamente en el bombo.

Los planes de urgencias consisten en que la Diputación facilita el dinero a los ayuntamientos para realizar contrataciones para servicios básicos como parques y jardines, limpieza en colegios, arreglo de edificios municipales o conservación de monumentos. Los contratos van desde los 15 días a los tres meses de duración. H

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