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Los bancos del 29 resurgen ladrillo a ladrillo

La acera y el asfalto del paseo de las Delicias se han recrecido tanto en los últimos años que los bancos de la Exposición de 1929 quedaron tapados, enterrados bajo las capas de pavimento. Sólo se veía la parte superior de los respaldos. Ahora se están levantando para que, de verdad, sirvan de asiento. Foto: A.C.

el 15 sep 2009 / 17:13 h.

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La acera y el asfalto del paseo de las Delicias se han recrecido tanto en los últimos años que los bancos de la Exposición de 1929 quedaron tapados, enterrados bajo las capas de pavimento. Sólo se veía la parte superior de los respaldos. Ahora se están levantando para que, de verdad, sirvan de asiento.

Entre el puente de San Telmo y el de Los Remedios, en la acera del río, se instalaron para la Exposición Iberoamericana de 1929 un muro con más de una docena de bancos de ladrillo de estilo regionalista, similares a algunos de la plaza de España y, por ejemplo, a los del estanque de los Lotos del parque de María Luisa. Sin embargo, con el paso del tiempo se fueron olvidando y, literalmente, enterrando.

La acera y el asfalto del Paseo de las Delicias han subido tanto con los años que los asientos han quedado semi sepultados. Ahora, casi 80 años después, se están sacando a la luz. Eso sí, un tramo frente al Costurero de la Reina se ha eliminado para instalar un balcón o acceso sur al desembarcadero.

El proyecto de reurbanización del muelle de Nueva York, cuya obra empezó en febrero del año pasado, incluye la restauración de esta bancada, que podría ser obra de Pedro Sánchez Núñez, que en 1927 se encargó de la adecuación de la zona de los jardines de San Telmo (incluidos los pabellones de Uruguay, Chile y Perú). Los trabajos para desenterrar los bancos ya han empezado y, de hecho, ya hay uno -frente al Costurero de la Reina- a una altura normal.

Eso sí, la labor es artesanal. "Se están quitando los antiguos ladrillos uno a uno", explicó el arquitecto del proyecto, Antonio Barrionuevo, de ahí que no se sepa cuándo terminará la tarea. "Lo más importante -añadió- es que se haga bien".

El trabajo consiste en quitar los ladrillos de la zona alta del muro y de los bancos para colocar entre cinco y seis hileras de ladrillos nuevos. Después, se ponen los antiguos sobre éstos y, de este modo, la bancada recupera su altura. Después vendrá la tarea de limpieza, ya que muchos de estos bancos tienen pintadas.

"Quedará como si los bancos fueran los del 29, pero no como nuevos porque es una restauración muy natural", explica Barrionuevo, un arquitecto que considera que los profesionales se tienen que quedar detrás de las obras, "no delante". "Ésta es una obra tranquila, un proyecto sencillo, sin polémicas ni protagonismos", defendió.

Joaquín Egea, portavoz de la asociación conservacionista Adepa, aplaudió ayer esta restauración y subrayó la importancia de esta bancada por ser una huella palpable, aunque "enterrada", del regionalista y la Expo del 29. Lo que sí criticó fue el muro que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (que encabeza el proyecto del muelle) ha construido en la margen del río "sin dar explicaciones".

La obra entre el puente de Los Remedios y el de San Telmo (con un presupuesto de 5,5 millones) debía estar lista antes de 2009, según reza en el cartel informativo, pero no acabará hasta octubre del año que viene. Tras los cambios, Barrionuevo sostuvo que los trabajos van "en plazo". "La obra ahora puede estar a la mitad", indicó.

El proyecto prevé que el muelle de Nueva York tenga una alameda fluvial, miradores, un jardín hispano-musulmán con naranjos, una galería de pintores, una escultura de carácter simbólico y dos restaurantes sobre el río, kioscos-bares y veladores.

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