Economía

Los cambios en Italia no surten efecto y elevan la desconfianza de los mercados

La prima de riesgo española supera su máximo histórico y sube por encima de los 430 puntos.

el 14 nov 2011 / 08:42 h.

Los mercados siguen dejando bien claro quiénes son los que mandan. Ni la dimisión de Silvio Berlusconi ni la celeridad prometida por el nuevo equipo de Gobierno liderado por el excomisario europeo Mario Monti para poner en marcha los ajustes necesarios resultaron estímulos suficientes para devolver la calma y rebajar la tensión que azota a Italia y a España.

Su reflejo, una vez más, se dejó ver en la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles respecto a los alemanes, que se disparaba hasta situarse por encima de los 430 puntos básicos, volviendo a superar sus máximos, mientras que la rentabilidad se elevaba por encima de la barrera del 6% por primera vez desde comienzos del mes de agosto, para cerrar en el 6,134% al cierre de la bolsa.

En concreto, el diferencial de los bonos españoles a diez años respecto al bund aumentaba hasta los en 424,7 puntos básicos, en comparación con los 401 enteros en los que inició la sesión, con una rentabilidad del 6,032%.

Lo mismo ocurrió con la prima de riesgo de Italia, que repuntó hasta los 493 puntos básicos frente a los 463,9 del inicio de la jornada, con una rentabilidad del 6,726%.

Y en medio de esta nueva marejada, el Tesoro Público volverá a someterse al examen de los mercados, a los que acudirá hoy para colocar entre 2.500 y 3.500 millones de euros en letras a 12 y 18 meses.

La prima de riesgo española se ha mantenido en este nivel desde que el pasado miércoles escalara a 400 puntos ante la incertidumbre creada en la UE por Silvio Berlusconi, que se aferraba a la silla y se negaba a dimitir.

La subasta de deuda española servirá también para medir el impacto de la rebaja de las previsiones de crecimiento por parte de la Comisión Europea, que estima ahora que el PIB se quedará en el 0,7% tanto este año como el próximo, después de que la economía vuelva a caer en la última parte de 2011.

El Íbex 35, al igual que el resto de parqués, arrancaba la sesión con ganancias de un 0,6%, aunque las pérdidas se fueron consolidando hasta sumar un retroceso al cierre del 2,15%, para colocarse en los 8.372,2 enteros, en una jornada marcada por el repunte de la prima de riesgo.

De hecho, todos los valores cerraron en rojo una sesión en la que la gran banca volvió a lastrar el selectivo madrileño. Así, BBVA se dejó un 3,24%, mientras que Banco Santander cayó un 2,70%, Banco Popular un 2,74% y Bankinter, un 2,31%.

Aun así, los mayores descensos fueron para Indra (4,33%) y ACS (3,39%), aunque Red Eléctrica (3,10%) y Acciona (2,98%) también cosecharon importantes recortes, igual que Ferrovial (2,41%) y FCC (2,36%). Iberdrola se dejó un 2,08% al cierre, Repsol cayó 2,04% y Gas Natural bajó un 2%. Telefónica, por su parte, perdió un 2,29%, una caída superior a la media del Íbex 35.

Las menores caídas fueron para Amadeus (0,79%), OHL (0,73%), Ebro Foods (0,61%), Mediaset (0,5%), Bankia (0,28%), Bolsas y Mercados Españoles (0,26%) e IAG (0,17%), todos con descensos inferiores al 1%.

El resto de plazas europeas también registraron retrocesos al cierre del parqué madrileño, aunque ligeramente inferiores. Así, Londres retrocedió un 0,38%, mientras que Fráncfort se dejó un 1,07% y París, un 1,21%.

Según los analistas consultados por Europa Press, solo la gran desconfianza de los mercados puede explicar la jornada bajista tras la dimisión de Berlusconi y el compromiso adquirido por el nuevo Gobierno italiano.

De hecho, los analistas se mostraron "sorprendidos" ante la evolución de la jornada del lunes y aseguraron que solo el "pánico y la máxima desconfianza" de los mercados explican las caídas.

Por si fuera poco la prueba del Tesoro de hoy, el jueves se volverá a someter a otra más al intentar captar entre 3.000 y 4.000 millones en obligaciones a diez años con un cupón del 5,85% y vencimiento a 31 de enero de 2022. En total, el Tesoro intentará obtener entre 5.500 y 7.500 millones en una semana que vuelve a ser clave para la recuperación de la confianza.

Pese a las tensiones, las últimas veces que el Tesoro ha acudido a los mercados ha logrado colocar la cantidad prevista y a tipos más bajos, como ocurrió en su última subasta de obligaciones, en la que consiguió colocar 3.900 millones de euros, de los que 1.787 millones eran en obligaciones a diez años.

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