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Los cerebros desperdiciados

Investigadores sevillanos no ven futuro y lamentan que tras invertir en su formación su país no les quiera.

el 11 may 2012 / 21:06 h.

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Jesús Campos, Marta Roselló y Orestes Rivada son químicos y este año terminan su beca de doctorado en el Centro de Investigación Científica de la Cartuja sin un futuro claro.

Son los mejores cerebros, quieren formarse con los más prestigiosos científicos y devolver el conocimiento a su sociedad. No aspiran a un puesto de funcionario sino a trabajar duro para competir por hacer algo "mejor que los demás y antes". Y lamentan que, cuando España aún no había igualado a otros países en capacidad de innovación científica, y mientras el resto de Europa apuesta por aumentar la inversión en investigación como salida a la crisis, el Gobierno recorta en I+D. Todavía se mantiene el número de becas y la cuantía, aunque vaticinan que acabarán recortándolas, pero cada vez tienen más difícil completar su formación en el extranjero, algo básico en su campo, y lo que ya ven "casi imposible" es volver a España para aplicar lo aprendido. "Se está creando un cuello de botella. El Gobierno se gasta una pasta en formarte y luego no te quiere", denuncian. Ante este panorama, no ven otra salida que irse fuera sin perspectivas de regresar. Con ellos se fugará también un conocimiento y un ímpetu que, en tiempos de crisis, no cabe desperdiciar.

Jesús Campos, Marta Roselló y Orestes Rivado -de 27 años- son tres jóvenes químicos a punto de terminar su beca-contrato de cuatro años -mil euros al mes y los dos primeros años sin cotizar- para doctorarse en el Centro de Investigaciones Científicas (CIC) Isla de la Cartuja. Ven el futuro negro. La salida es irse al extranjero a seguir aprendiendo, pero lamentan que cuando quieran volver para poner sus conocimientos al servicio de su país no podrán.

Jesús critica que en España no hay industria de investigación porque la inversión en I+D es más baja que la media europea. "Esto debería ser una prioridad y más en época de crisis, pero mientras otros países están invirtiendo en investigación para generar innovación, nosotros recortamos cuando aún no nos habíamos equiparado", lamenta. Orestes es aún más duro y habla de un país de "catetos" donde "no se coge al mejor sino al que tiene padrino o al pelota" y no existe iniciativa. "Con la que está cayendo y aquí nada más que se abren bares cuando para salir de la crisis habrá que innovar", dice. Critica que se recorte mientras se malgastan recursos técnicos y humanos. "Hay aparatos en centros tecnológicos de Sevilla que no se usan porque no hay gente formada", denuncia, y junto al CIC están construyendo un edificio que se va a quedar vacío "porque no hay dinero para mudarnos".

El 15-M incluye un grupo de investigadores. Ellos irán a la manifestación a título personal.

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