Local

Los chabolistas huidos del Polígono Sur se asientan finalmente junto al Copero

Las 35 familias exiliadas del Polígono Sur por temor a represalias tras la muerte de un menor abandonaron anoche de forma voluntaria los bajos del puente a San Juan. Por la mañana intentaron reasentarse en el Charco de la Pava, pero la presión policial forzó su marcha hacia el Huevo de Colón, donde tampoco lo lograron. A estas horas despliegan sus bártulos en la carretera del Copero.

el 16 sep 2009 / 05:10 h.

TAGS:

Francisco Veiga / Agencias

Las 35 familias exiliadas del Polígono Sur por temor a represalias tras la muerte de un menor de 17 años en un tiroteo abandonaron anoche de forma voluntaria el asentamiento donde llevaban tres meses, bajo el puente a San Juan de Aznalfarache., donde aún quedan otras diez familias que permanecían allí desde hace tiempo. Por la mañana se trasladaron al Charco de la Pava, donde la Policía les impidió asentarse, por lo que acabaron dispersándose y por la tarde sus líderes recalaron en la zona del Huevo de Colón, donde tampoco lo lograron. Finalmente han creado otro poblado junto a la carretera del Copero.

Después de que una pareja de agentes de la Policía Nacional visitase ayer el primer asentamiento para recordar a los chabolistas el desalojo ordenado por el Ministerio de Economía y Hacienda como titular de estos suelos, las 35 familias huidas del Polígono Sur abandonaron en la misma noche de ayer la zona, aunque dejando allí sus enseres. A pesar de ello, a partir de las 09.00 horas de hoy un fuerte dispositivo se ha desplegado en el entorno del poblado.

Un nutrido número de agentes, -principalmente efectivos de la Policía Local apoyados por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía-, supervisó el emplazamiento, a menos de un kilómetro de su anterior asentamiento. Allí, las familias del núcleo chabolista no pudieron ya instalar sillas, mesas, colchones, lonas y otros enseres domésticos que hantrasladado gracias a sus furgonetas, cargadas de bártulos y personas para recorrer el kilómetro escaso que separa la finca del poblado del nuevo asentamiento. Por ello se trasladaron hacia la zona de San Jerónimo sobre las 17.00 horas.

Una asamblea de varones escogió el Huevo de Colón como asentamiento provisional para permanecer allí al menos un mes mientras se busca una solución a su problema de vivienda, ya que no pueden volver a sus casas de las Tres Mil, que compraron hace cinco años, debido a problemas de convivencia con otras familias a causa de una muerte violenta. Tampoco fue posible. La única opción fue la dispersión para evitar el desalojo.

Los pisos del Polígono Sur los adquirieron con los 42.000 euros que les facilitaron el Ayuntamiento y las constructoras que urbanizaron la zona de Los Bermejales donde vivían en chabolas.

Mientras fuentes del dispositivo policial han señalado a Europa Press la ausencia de incidentes, y de hecho la instalación de estas familias en el nuevo emplazamiento transcurría con toda normalidad en torno a las 10,30 horas, entre algunos de los miembros de este colectivo de etnia gitana se prolongaba la discusión en cuanto al destino definitivo de estas 35 familias exiliadas del Polígono Sur.

Exilio y pacto de no retorno. Por temor a represalias como consecuencia de la muerte de este menor, víctima de una bala perdida, estas familias abandonaron el Polígono Sur y crearon un poblado de chabolas entre los citados puentes, donde habitaban más de 300 personas sin electricidad, agua potable o cualquier comodidad en lo que algunos agentes sociales han declarado como "emergencia sanitaria" sobre todo por los 126 menores contabilizados entre el colectivo.

Dado el exilio, la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio precintó las 41 viviendas de titularidad pública en las que residían en el Polígono Sur al objeto de esclarecer su verdadero régimen de ocupación, pues posiblemente sólo tres de las familias habitaba legalmente estos pisos. No obstante, el departamento de Juan Espadas no espera finalizar hasta septiembre la investigación abierta en cuanto al régimen de ocupación de estas viviendas.

Pese a dos intentos de recuperar las viviendas, el resto de las familias del Polígono Sur acordó con este clan de etnia gitana la permanencia de los exiliados en el poblado al menos hasta el mes de septiembre, pues su regreso a la zona podría derivar en un enfrentamiento abierto con la familia a la que pertenecía el menor fallecido.

Por otra parte el defensor del Pueblo, José Chamizo, ha asegurado hoy que "no va a tener más paciencia" en el caso de los chabolistas que abandonaron el barrio sevillano del Polígono Sur por temor a represalias tras la muerte de un menor y ha advertido de que no va a permitir que los niños sigan fuera de control.

En rueda de prensa, el defensor ha asegurado que "no va a esperar más" a que se resuelva este problema y ha añadido que, si la situación no se arregla la próxima semana para estos 126 menores, instará a los órganos competentes, que en este caso son la Junta de Andalucía y la Fiscalía, a hacer prevalecer sus derechos, algo que, en la práctica, podría conllevar la retirada temporal de la tutela.

De hecho, las familias rechazaron una de las soluciones ofrecidas para estos niños que consistía en trasladarlos junto a sus madres a una especie de "escuela de verano", según ha explicado Chamizo.

  • 1