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Los chicos del polígono

Niños de los ocho colegios de las zonas más degradadas de Distrito Sur integran una coral creada para darles más oportunidades y conocimientos. El Coro Meridianos.

el 28 oct 2014 / 23:30 h.

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Los niños del Coro Meridianos, una iniciativa nacida hace ahora un año, proceden de los ocho colegios de la zona. / J.M. Caro Los niños del Coro Meridianos, una iniciativa nacida hace ahora un año, proceden de los ocho colegios de la zona. / J.M. Caro Era su tercer concierto y el primero fuera del barrio, ante un público no compuesto básicamente por sus padres y sobre las tablas de un verdadero escenario como el del Teatro Central. Pero mirando los juegos y carreras que se pegaron por los jardines del mismo tras el ensayo general, hasta que el profe les conminó a sentarse y concentrarse como cualquier artista «porque luego cantáis asfixiados», lo cierto es que los chicos del Coro Meridianos –formado por alumnos de los ocho colegios del Polígono Sur– no parecían nerviosos. Mucho más lo estaban sus madres. Hasta que llegó el momento de formar y recibir las últimas instrucciones del director, Rafael de Carlos: «Brazos bajados, concentración, todo el mundo muy seguro de lo que tiene que hacer, sin mirar al de al lado, a partir de ahora ninguna tontería y es el momento de demostrarle al público lo bonito que cantáis porque sois muy buenos. Ensayamos para esto ¿no? Para cantar ante el público. Y sobre todo, a disfrutarlo». Entonces ese gusanillo en el estómago que todos los artistas dicen que no se pierde nunca hizo su aparición pero Noelia, de 10 años y aspirante a cantante «como Malú», Josué, de 8, al que cantar le ayuda con su tartamudez o Arancha, de 14, que envidiaba la nueva actividad de sus hermanos José y Janira, se sobrepusieron a los nervios y ofrecieron tres temas (entre ellos un Ave María y una canción étnica) en la gala de los premios Iniciativa Sevilla Abierta, concedidos a la ingeniera en biomedicina Laura Roa y a la bailaora María Pagés, que está en Moscú y lo recogió su madre. Actuación de la coral del Polígono Sur en la gala de anoche de la Iniciativa Sevilla Abierta en el Teatro Central. / J.M.C. Actuación de la coral del Polígono Sur en la gala de anoche de la Iniciativa Sevilla Abierta en el Teatro Central. / J.M.C. La Fundación Meridianos, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja con niños y jóvenes, presentó hace un año la iniciativa de crear un coro con los alumnos de los colegios del Polígono Sur para seleccionar a «niños con altas capacidades musicales» y ofrecerles «la oportunidad de una formación musical de calidad», según explica el coordinador del proyecto, Alberto Trigo. «No es para tener a los niños entretenidos y que no estén en la calle, es una iniciativa social y educativa porque entendemos lo social como ofrecer oportunidades de proyección de futuro», subraya. De la mano de la Comisionada, presentaron el proyecto en los centros, hicieron más de 300 pruebas y empezaron el año pasado con 25 niños de entre 8 y 12 años (este año ya van por 41). Ensayan todos los lunes y viernes durante casi hora y media y, según destacan tanto Trigo como el director del coro, la implicación es total no solo en los niños sino también en las familias. Ni todos tienen interés en estudiar música profesionalmente ni se pretende, pero sí abrir su mundo de oportunidades y de conocimiento en una zona donde el abanico de posibilidades a su alcance no es el mismo que para otros niños sea por falta de medios o por desconocimiento. Este año Meridianos ha ampliado el proyecto con una Escuela de Música en la que se imparte lenguaje musical, historia de la música e iniciación al conocimiento de los instrumentos. Lo más difícil es «afinar», dice Josué, del colegio Manuel Giménez Fernández, o María, del Aníbal González, ambos con voz de soprano. Noelia, del Zurbarán, o Arancha, del Manuel Giménez Fernández, no pueden ocultar que les «encanta» cantar. Rosa María, del Paz y Amistad, está «más centrada» según su madre. Raquel, que tiene a dos hijos en el coro, alude también al «compañerismo» que se ha creado con «gentes de diversas culturas». «Un coro genera un espacio de convivencia, promueve esfuerzo, disciplina, superación, cosas que les van a servir para la vida», remata Trigo.

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