Economía

Los ‘chivatazos’ contra talleres ilegales de coches desencadenan 142 denuncias en Sevilla

69 nuevas acusaciones en la provincia se suman a las 73 de 2013 en un sector, el de reparación de coches, donde uno de cada cuatro establecimientos es ilegal. La patronal Fedeme reclama a la Junta de Andalucía que exija factura a los vehículos que se someten a revisión obligatoria si han sido rechazados con anterioridad.

el 07 feb 2014 / 23:30 h.

TAGS:

La que aquí se describe es la historia de una patronal que rastrea calles, polígonos industriales y localidades para denunciar a seudoempresarios que desde la clandestinidad realizan una «competencia desleal» a quienes realmente sí lo son porque tienen sus papeles en regla y cumplen, por tanto, sus obligaciones con Hacienda, Seguridad Social, comunidades autónomas, ayuntamientos, medio ambiente, empleados, etcétera. En definitiva, con el conjunto de la sociedad. Es una particular guerra contra la economía sumergida, donde lo tuyo es también mío pero lo mío es sólo para mí. A veces «un simple vistazo» sirve para comprobar si un taller cumple o no con la normativa y si actúa al margen de la ley. / EL CORREO A veces «un simple vistazo» sirve para comprobar si un taller cumple o no con la normativa y si actúa al margen de la ley. / EL CORREO La inició hace dos años la Federación de Empresarios del Metal de Sevilla, Fedeme, y el enemigo a batir, los talleres mecánicos ilegales existentes en la provincia. Haberlos siempre los hubo pero, según relata su gerente, Carlos Jacinto Marín, en estos seis años de crisis económica han pasado de ser testimoniales, «aproximadamente un 5 por ciento», a acaparar «en torno al 25 por ciento» del sector. Léase, actualmente uno de cada cuatro desarrolla su actividad al margen de la ley. Y lo hace, de hecho, por partida doble. Por un lado, al escapar al control de las administraciones citadas, no pagando los impuestos, las tasas y las cotizaciones sociales que le corresponden, ni tampoco las exigencias en materia ambiental (en especial la de vertidos de aceites). Por el otro, al percibir en dinero negro el cobro de sus servicios, con un cliente que también está defraudando –aquí no hace falta siquiera preguntar el habitual ¿con IVA o sin IVA–. Para remate: «Un peligro para la seguridad vial, ya que no pueden ofrecer las garantías ni la calidad que sí hacen los talleres reglamentarios». El rastreo funciona así. Cualquier socio puede informar a Fedeme, con nombre y apellidos o bajo anonimato –esto último es especialmente importante de cara a los pueblos, donde todo el mundo se conoce y el chivatazo está socialmente penalizado–, sobre un taller llamémosle sospechoso. Los técnicos de la patronal se desplazan al mismo, se identifican y solicitan su documentación para verificarla. «Por supuesto, no existe la obligación de entregarla, dado que no somos inspectores oficiales. Si lo hace, bien, y si no...». A veces, prosigue el gerente, un simple vistazo, aunque sea de reojo, revela si respeta la normativa: la placa certificada de industria, la licencia municipal, la hoja de reclamaciones... Se acude al ayuntamiento para verificar el permiso municipal para la actividad. Tras las comprobaciones, se conmina a quien regenta el taller mecánico a regularizar su situación –«no buscamos la multa por la multa»– y si no se aviene, es cuando «llueven» las denuncias ante múltiples instancias: el consistorio, la comunidad autónoma (Medio Ambiente, Consumo, Industria y Policía Autonómica) y el Gobierno (Inspección de Trabajo y Seprona). «El mensaje va calando». Aun así, Fedeme anunció ayer que había presentado una «nueva remesa» de denuncias contra 69 establecimientos, que se suman a las 73 elevadas hace justo ahora un año. En total del bienio, 142. Y a la patronal Fedeme no le duelen prendas al apuntar con dedo acusador a los ayuntamientos que no colaboran en su lucha. «Es más, nos hemos encontrado municipios donde familiares del alcalde eran propietarios del taller ilegal e incluso flotas municipales que eran reparadas en talleres de esta índole», comenta Carlos Jacinto Marín. Para bien, El Viso del Alcor, Sevilla capital, Paradas, Morón de la Frontera o La Rinconada. Y para mal, «Alcalá de Guadaíra, Burguillos, La Puebla de Cazalla, Gerena o Utrera». Bienvenida con portazo. En la Junta de Andalucía tampoco hay receptividad en la petición de Fedeme de que si un coche no pasa la ITV, «en la nueva revisión se exija la factura de la reparación», tal y como ya se hace en Baleares y Canarias.   EN DETALLE Por localidades. En dos años de guerra, se han denunciado 23 talleres clandestinos en la ciudad de Sevilla, 10 en Arahal, 1 en Camas, 5 en Cantillana, 6 en Carmona, 11 en Dos Hermanas, 5 en Écija, 5 en Estepa, 4 en Gerena, 8 en Lora del Río, 12 en Morón de la Frontera, 3 en Salteras, 3 en Marchena, 7 en Paradas, 4 en La Rinconada, 13 en El Viso del Alcor, 7 en Utrera, 2 en Alcalá de Guadaíra, 2 en El Coronil, 5 en La Puebla de Cazalla y 5 en Burguillos. Las recientes. La remesa del último año estaba compuesta por 69 denuncias, con 168 inspecciones. La capital volvió a absorber el mayor número con 12 seguida de Arahal con 10. Sanciones. El Ayuntamiento de Sevilla, a través de su Servicio de Protección Ambiental, confirmó recientemente la clausura y multa de 1.501 euros a un establecimiento que operaba como taller de reparación de automóviles de forma ilegal en la barriada de Los Bermejales y sanción de 1.501 euros a otro taller en el polígono industrial Calonge, en concreto por irregularidades en cuanto a la licencia de apertura. Tirando los precios. La patronal Fedeme destaca que es casi imposible competir con los talleres ilegales ya que, al no hacer frente a sus obligaciones tributarias, tiran los precios «hasta en un 40 por ciento». Se calcula que en la provincia el número de talleres supera ampliamente los mil establecimientos. Otros sectores. Es posible luchar contra el fraude en este sector al tratarse de establecimientos fijos. «No sucede así en la reparación de maquinaria agrícola o en los instaladores de calefacción en casa. Es más difícil perseguirlos», dice la asociación.

  • 1