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Los coches cercan el Pumarejo

La asociación La Revuelta denuncia aparcamientos incontrolados y tráfico por la zona peatonal por las obras de San Luis. Se habilitó un carril alternativo cuando se cortó la calle Relator que se sigue usando aunque la vía ya está abierta.

el 28 oct 2014 / 13:00 h.

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Imagen 23.CIMG0060Las obras de la calle San Luis no solo son una ansiada reivindicación vecinal sino que van incluso en tiempo y forma sobre el plazo de ejecución de nueve meses previsto –que acabaría en marzo–, pero curiosamente una de las zonas menos afectada por los trabajos como la Plaza del Pumarejo está, según la asociación vecinal La Revuelta, sufriendo los efectos de la misma más allá de lo esperable. Y es que en realidad las obras solo llegaban a asomarse a la plaza, concretamente a la esquina de la calle San Luis con Relator, por lo que durante un tiempo el tráfico fue desviado por un carril alternativo que discurre por la zona peatonal pegada al Palacio del Pumarejo, sede de un centro social y catalogado como BIC. Pese a que a finales de agosto el tráfico fue reabierto desde Relator hacia Fray Diego de Cádiz y una semana más tarde a San Luis, los coches siguen usando ese carril alternativa, según denuncia La Revuelta. Además, el entorno del Palacio del Pumarejo es utilizado como aparcamiento incontrolado. El portavoz de La Revuelta, Diego Gómez, denunció que para impedir que continúe el uso del carril adicional habilitado por el corte de tráfico de la calle Relator «ni se han cambiado las señales ni recolocados los marmolillos» que antes impedían el acceso a los coches, mientras que el problema del aparcamiento afecta a las mismas puertas del Palacio del Pumarejo. El aparcamiento no ha estado permitido en ningún momento durante las obras pero según Gómez «las señales desaparecieron a los pocos días y no se han repuesto y las pocas veces que ha acudido la Policía Local cuando se la ha avisado, los agentes se van sin multar porque no están las señales». El pasado mayo, la Asociación Casa del Pumarejo ya remitió un escrito a la delegada del Casco Antiguo, Amidea Navarro, denunciando el «peligro de atropello» para los vecinos de la misma y quienes acuden al centro sociocultural debido a que ante los aparcamientos indebidos incluso en doble fila los vehículos que transitan lo hacen muy pegados a la puerta del edificio. Y el pasado 1 de octubre, ocho entidades ciudadanas del barrio presentaron un informe en la Junta del Distrito reclamando participación en el diseño de la reurbanización de la calle San Luis con una batería de propuestas de accesibilidad y de dotación de bancos y lugares de estancias en zonas amplias como las plazas de Santa Marina o San Marcos, pero también para mitigar los efectos de la obra, como la exención de tasas a los comerciantes y bares afectados por las mismas y la retirada del cajón de obra y cuba de escombros de un entorno protegido, al considerar que los operarios ya cuentan con el solar de la calle Arrayán, más cerca de donde los trabajos se centran. La moción –firmada por A Contramano, Rompemoldes, las AMPAs del colegio Huerta de Santa Marina y del IES San Isidoro, la Plataforma de Amigos de la Iglesia de San Luis, Ecologitas en Acción, Vía Andalucía y La Revuelta– fue rechazada. Ahora La Revuelta insiste en que el estado de la obra ya permitiría que la plaza recupere su normalidad.

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