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Los coches se van de Baños por vacaciones

Las obras desvían la circulación por Pascual de Gayangos y disparan las quejas vecinales.

el 02 ago 2012 / 19:23 h.

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La calle Baños estará cortada al tráfico dos meses.
Entrar con el coche desde Torneo hasta el corazón de la ciudad nunca fue tan complicado como ahora. Desde hace varios días, el corte por obras de la calle Baños ha cerrado el acceso de los vehículos hasta el Centro por una de sus principales vías de entrada, escenario de atascos y ruidos casi a diario. Los trabajos de mejora que está realizando Emasesa, y que la mantendrán sin tráfico durante al menos dos meses, ofrecen un nuevo paisaje de la calle sin coches, silenciosa y casi desértica. Una realidad que, además de no gustar a los vecinos del itinerario alternativo, ha provocado las quejas de buena parte de los comerciantes afectados.

Para ellos, la situación está provocando que agosto no sea sólo el mes del exilio a las playas sino también el de la desaparición casi completa del trasiego de personas y coches que circulaban habitualmente por esta calle. Y así, desde luego, la crisis se agudiza todavía más. Enrique, propietario de un quiosco de prensa situado en el número 59 de la calle Baños, asume las consecuencias que las obras tendrán para su negocio. "Todavía no han abierto a la altura de mi puerta y esto está desierto", explica resignado. Se teme lo peor, y es que piensa que aunque les hayan prometido que los trabajos no durarán más de un mes y medio, "esto va para largo y me va a obligar a cerrar".

Hay quien piensa, como en el caso de Enrique, que estos trabajos han sido la puntilla para sus negocios, pero no todos lo ven así. En un local cercano a su quiosco, Luis y María del Mar aplauden el corte de la calle. Es más, su deseo sería que la vía se quedara libre de coches durante todo el año. En su tienda de uniformes escolares viven entre agosto y septiembre los meses de mayor venta y trasiego de clientes, así que para ellos el hecho de que se pueda llegar al local a pie y sin tráfico es toda una ventaja. "Ojalá fuera esto como la calle Sierpes, para los peatones, no que con la aceras tan estrechas es un peligro pasear por aquí", cuenta uno de los empleados.

Con todo, Baños es ya territorio prohibido para los coches, pero aquellos que aún quieran acceder al Centro pueden hacerlo por la vía alternativa. Aunque eso sí, el recorrido que se ofrece a los conductores genera cierta indecisión. La nueva arteria de acceso al Centro es Pascual de Gayangos -la mitad de estrecha que Baños-, a la que se accede desde Torneo por un tramo del carril destinado al servicio público. Si bien es cierto que existe una entrada directa desde la avenida, su mala señalización hace que las infracciones de los conductores sean una constante. Desde ahí, los vehículos deben seguir por Miguel Cid para buscar el último tramo de Baños y retomar su itinerario habitual. El resultado son más metros y, lo que es más preocupante, el peligroso aumento del tráfico en vías estrechas y sin aceras.

El ejemplo más destacado es Pascual de Gayangos, una calle sin apenas tráfico que ha visto multiplicado el paso de vehículos en los últimos días. Sus vecinos no salen del asombro por este desvío que, además, confiesan que no les ha sido notificado más que por lo que han podido leer ellos mismos en los carteles situados en algunos tramos de la calle. Lo cierto es que en los corrillos que se forman a media mañana en el barrio no se habla de otra cosa. Que si hay más tráfico, que si es un peligro andar por la calle o que si la suciedad está entrando en sus viviendas. Ese es el panorama que denuncian indignados.

Ángela, vecina de Pascual de Gayangos, lo comenta junto a otra señoras. Su enfado es tal que incluso había pospuesto unos trabajos de pintura en su vivienda por la suciedad que estaba soportando. "Estoy muy disgustada por el ruido, los coches, el polvo", denuncia. Ella, como el resto de vecinos, estaban acostumbrados a una calle sin ruidos, sin comercios y casi desconocida para los turistas. Ahora, esa tranquilidad ha dejado paso a un nuevo escenario que está afectando su calidad de vida. Donde antes había peatones, ahora sólo queda mirar bien a ambos lados al salir de casa. Y eso que estamos en agosto.

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