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Los demócratas residentes en Sevilla se congregaron para seguir al minuto las elecciones

Mientras Obama hacía historia al otro lado del Atlántico, los estadounidenses residentes en Sevilla vivían también en directo la noche electoral.

el 15 sep 2009 / 17:57 h.

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Mientras Obama hacía historia al otro lado del Atlántico, los estadounidenses residentes en Sevilla vivían también en directo la noche electoral. Complicado encontrar un rastro republicano en las calles de la capital hispalense. En los bares se coreaba en inglés el Yes, we can.

En el bar Momentos, en el Porvenir, los cuadros del pintor Bob Hill daban un toque demócrata a las paredes. Neoyorquino, afroamericano y postwarholiano, comenzó este verano a inspirarse en el rostro del que será el primer presidente negro de EEUU para crear. Obama en grafiti. Allí estaba el martes por la noche George. Es de Nueva York pero lleva 43 años en España. Votó a Obama porque "los ocho años de Bush han sido un total desastre". Con él compartía mesa Lawton, de Maryland, quién también lo tenía claro: "Obama entiende mejor a los Estados Unidos".

Al día siguiente había que trabajar, pero la diferencia horaria no fue un obstáculo para que los norteamericanos residentes en Sevilla vivieran, hasta que el cuerpo aguantó, las elecciones en directo. La fiesta demócrata estalló en el pub irlandés Merchant's, en el centro. La organización internacional Democrats Abroad (demócratas en el extranjero) arrastró a más de 300 personas, según los responsables del local, para seguir en directo el recuento de votos.

Los americanos congregados siguieron la evolución de los resultados con cautela. Voto a voto, el optimismo iba creciendo, pero la alegría no terminaba de explotar. "Sabemos que los republicanos juegan sucio", explicó Lindsay Vick. Ella es de Texas y preside la delegación sevillana de Democrats Abroad, una de las cuatro que la organización tiene en España. Lindsay está sorprendida del interés que las elecciones de EEUU han despertado entre los andaluces. "Les interesa mucho, saben casi más que los americanos", relató. Pero la fiesta no sólo era norteamericana. En momentos de la noche, el "Yes, we can", se transformó en un eufórico "Sí, podemos". Mientras McCain ganaba en Kentuky -abucheos-, Obama ascendía en Vermont -aplausos-.

Chicago fue en EEUU el gran foco de la fiesta demócrata. De allí es natural Tina, que lleva diez años en Sevilla. "Vine para estudiar y me encontré con un sevillano". Votó a Obama porque "representa el cambio que hacía falta. Trae ideas nuevas, frescas". "¿Que si ganará Obama? Los republicanos siempre pueden tener un as en la manga", advertía. Junto a ella vivió la noche electoral Elizabeth, de Washington. A las 2.00 de la madrugada de ayer aún era posible una victoria republicana. "¿Qué pasará si gana McCain? Ésa es la cuestión. Será más de lo mismo, o peor todavía", opinaba esta americana. Para Elizabeth, la gran diferencia entre uno y otro candidato era que "Obama pone énfasis en la diplomacia. Hay que hablar. Los republicanos son más belicosos".

Michelle, de California, acudió al Merchant's con sus amigas, Tina y Elizabeth, y fue aún más clara al contestar sobre por qué eligió al demócrata: "Porque no hay otro candidato". La mayoría de los congregados en el bar sevillano eran jóvenes y coincidieron al señalar como sus principales preocupaciones la educación y la salud. Apuntaron a Obama como un mejor gestor de las relaciones de EEUU con el mundo que, según dijeron, están bastante deterioradas tras el paso de la Administración Bush.

Alrededor de una mesa en una esquina del bar, Joe, Tom y Lamar comían nachos mientras New Hampshire, uno de los pequeños estados del este que votaron en azul, terminaba de escrutar. El local volvía a venirse abajo: "Yes, we can. Yes, we can". Anabel, otra de las responsables de Democrats Abroad, no paraba de sonreír. "¿Estás segura de que ganará Obama?", le preguntan. "No, pero no estoy emocionalmente preparada para que pierda".

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