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"Los despilfarros absurdos hace tiempo que se han acabado"

Francisco Serrano, alcalde de Montellano (IU): llegó al Ayuntamiento tras un pacto con el PP que ahora está roto. A pesar de la situación económica que encontró al empezar su mandato, ha conseguido llevar a cabo varios proyectos demandados para impulsar al municipio, como el tanatorio o el vivero-albergue.

el 04 mar 2015 / 17:05 h.

Imagen Imagen alcalde_perfil copia Francisco Serrano, alcalde de Montellano. Foto: El Correo Para Francisco Serrano (IU), alcalde de Montellano, uno de los mayores logros de su mandato es haber conseguido un pueblo que «puede opinar libremente», además de haber aumentado la participación ciudadana. Algo que, según dice, era impensable con el anterior gobierno socialista, del que critica la inoperante oposición que ha hecho en esta legislatura. —¿Qué Montellano nos presenta tras estos años de gestión? ¿Ha cambiado en algo? —En Montellano han cambiado muchas cosas. Ahora, el montellanero puede opinar libremente y puede mostrarse contrario al Ayuntamiento cuando quiera y donde quiera. Antes, quien criticara al Gobierno local directamente era discriminado y raramente era ayudado al tener un problema. Había miedo a leer en la calle un papel de algún partido político que no fuera el PSOE por miedo a represalias. También, aunque suene un poco fuera de lugar, existían mafias y clanes, algo parecido a una especie de secta, con la que estabas a favor o en contra. Ahora, cualquiera habla lo que quiere y dice lo que quiere del Gobierno local y del alcalde. Prueba de ello son la redes sociales. El único límite es la educación y no faltar el respeto, de mi despacho se han tenido que salir algunas personas que han empezado a chillar o a faltar. Se han salido y cuando se han tranquilizado han vuelto a entrar. —¿Qué otros cambios cree que se han llevado a cabo? —Pues ha habido muchos. En materia de empleo, por ejemplo, el trabajo se reparte siguiendo los criterios establecidos. No hay una sola contratación que no pase por la mesa de Empleo, donde PP, PSOE y los sindicatos tienen constancia. No se oculta nada, prueba de ello es que todas las contrataciones que se han hecho desde junio de 2011 están expuestas en el tablón de anuncios del patio del Ayuntamiento. Tenemos un Ayuntamiento abierto y transparente. ¿Alguna vez han sabido los vecinos el coste de sus Jubileos, de la Feria de Mayo o de la Cabalgata de Reyes? El Ayuntamiento ahora es participativo. Por ejemplo, los vecinos de la calle Ancha decidieron algunos aspectos de la obra que se hizo en la zona. Otro ejemplo es la votación por Facebook en la que los habitantes pudieron elegir la actuación de los Jubileos de 2014. Además, hemos ganado en austeridad, los despilfarros absurdos se han acabado. En materia de sueldos, el anterior alcalde llegó a cobrar casi 2.500 euros limpios más 300 euros que ganaba de la entidad Vía Verde. Yo lo primero que hice fue bajarme el sueldo a 1.500 euros, para ganar lo que cualquier otro trabajador de la calle. —¿Qué proyectos le ha dado tiempo de cumplir? —El principal proyecto que teníamos en mente era un proyecto invisible, el proyecto de la libertad, la transparencia y la democracia, que creo que lo hemos conseguido. También estamos impulsando a Montellano desde el turismo y el deporte con el arreglo de varias pistas de parapente que atraen a un turismo muy concreto al pueblo. Las fiestas y eventos que organiza el Ayuntamiento son ya referentes comarcales e incluso provinciales, como la feria del ganado. Respecto a infraestructuras, vamos a tener un gimnasio municipal que va a ser la envidia de toda la provincia, al igual que el nuevo ambulatorio. Montellano va a tener un Tanatorio por fin, y a coste cero para el Ayuntamiento. De hecho, próximamente comenzará la obra. Y otros proyectos como el vivero-albergue o el arreglo de calles son igualmente importantes de destacar. —En cambio, ¿se quedan proyectos incumplidos? —Por supuesto, hay muchas cosas por las que seguir luchando y trabajando. No me escondo, tengo que decir que una promesa incumplida es la oficina del SAE. No hemos sido capaces de conseguirla porque la Junta de Andalucía no quiere. El anterior vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, tenía muy avanzado el tema, aunque siempre se ha chocado con la Consejería de Empleo dirigida por el PSOE. Este tiene que ser un objetivo prioritario para la próxima legislatura. —¿Se imagina usted gobernando con otra situación económica distinta a la que se encontró cuando llegó? —Pues no me veo porque no tenemos, pero sin dinero hemos hecho obras, hemos aumentado las infraestructuras y no hemos recortado los servicios. Si hubiéramos recibido tantas subvenciones como recibía anteriormente el Ayuntamiento en época de vacas gordas, y que dicho dinero hubiera podido ser gestionado mirando por el pueblo y sin derrocharlo, todo hubiera sido muy diferente. —¿Cuál es la situación económica actual del Consistorio? —Sigue siendo mala. Esto no se cambia de un día para otro. El Ayuntamiento necesita muchos años para poder ir saneándose y levantando cabeza. Cuando se hereda una casa en ruinas que se le abre el suelo, se le caen las paredes, se le agrieta el techo y llena de humedales... podremos hacer un refuerzo para que no se caiga la pared, podremos parchear la humedad, e incluso arreglar un poco el suelo para andar, pero la casa sigue estando en ruinas y requiere de tiempo para arreglarla. Pues igual ocurre con el Consistorio, necesitamos tiempo y seguir trabajando para ello. —¿Son conscientes los vecinos de esa situación? —Algunos sí y otros no. Un ejemplo es la persona que viene buscando trabajo. El dinero que hay es el que hay para contratar, no podemos contratar si no lo autoriza la interventora tras comprobar que hay crédito para la contratación. Ojalá la situación económica hubiera sido otra y hubiéramos podido darle trabajo a todo el mundo que ha venido al Ayuntamiento pidiendo algunos días, pero nos ha sido imposible hacerlo. Es algo que, desafortunadamente, no depende de nosotros. —Entró gobernando con el Partido Popular. Hoy ese pacto está roto ¿Mereció la pena pactar con ellos? —A veces hay que tomar decisiones difíciles en las que, hagas lo que hagas, no aciertas. Montellano en 2011 quería un cambio, porque el PSOE no sacó mayoría absoluta y perdió dos concejales. Ese partido, aunque sacó un concejal más que IU, no merecía gobernar porque fue castigado en las urnas. El pueblo quería cambio y la forma de llevarlo a cabo fue con el pacto IU-PP. Sabía que la decisión que iba a tomar mi formación política no era perfecta ni ideal y nunca lo he ocultado. Pero, sin lugar a dudas, era la mejor para Montellano, porque se necesitaba un cambio y se tuvo. Además, en un pueblo no están tan marcadas las diferencias, que las hay, por supuesto. Están antes las personas que las siglas políticas. Y tengo que decir una vez más que tanto Jorge Rivas como Mari Pepa Romero tuvieron el mismo objetivo que nosotros, trabajar por el pueblo y sus vecinos. Por lo tanto, cualquier diferencia ideológica se quedaba en la puerta del Ayuntamiento. —¿Cómo calificaría la oposición que ha hecho el PSOE en estos 4 años? —Inexistente. El PSOE no ha hecho oposición estos cuatro años, no ha hecho nada, no ha aportado nada. Solo se ha dedicado a ponernos piedras, a demorar cosas, a criticar la mitad de las veces sin un mínimo de fundamento. Lo más injusto del mundo sería que sacaran un solo voto más porque no han hecho nada para ganárselo. La postura de IU en la oposición, en la anterior legislatura, fue constructiva y se consiguieron cosas, pero al PSOE solo le ha importado la crítica.

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