Cultura

Los duendes al fresquito

el 17 jun 2011 / 20:08 h.

La noche en la Cartuja fue calurosa en lo meteorológico y en la acogida del público al espectáculo.

VII Festival de Sevilla Festival Flamenco de Sevilla 2011. Monasterio de la Cartuja. Al cante: La Macanita y Argentina. Al baile: Javier Barón. Organiza: Federación Provincial de Entidades Flamencas de Sevilla. 16 de junio de 2011.

Sevilla tuvo su primer festival de flamenco el día 11 de junio de 1969 en el desaparecido Teatro San Fernando, con un cartel que hoy sería inalcanzable para cualquier ayuntamiento. Lo organizó la también desaparecida Tertulia Flamenca de Radio Sevilla, dirigida por el doctor Rafael Belmonte, el hermano del Pasmo de Triana. Fue un intento serio de instituirlo y organizarlo cada año, pero el sueño de Belmonte y Mairena no se hizo realidad y no volvió a celebrarse. El festival se fue con el inolvidable teatro sevillano, que fue derribado.La Federación Provincial de Entidades Flamencas de Sevilla decidió crear un festival flamenco con el nombre de la ciudad y el pasado jueves se celebró su séptima edición en el patio del Monasterio de la Cartuja, donde entraron cientos de personas para disfrutar de tres grandes artistas: las cantaoras Tomasa la Macanita y Argentina, y el bailaor alcalareño Javier Barón. Como preámbulo al festival actuaron los ganadores del VIII Festival de Jóvenes Flamencos y los ganadores del XII Concurso de Jóvenes Flamencos, que también organiza la Federación.

Las pasadas elecciones municipales obligaron a juntar estos dos eventos y al final se alargó demasiado si tenemos en cuenta que al día siguiente había que trabajar. Porque en Sevilla, aunque no se lo crean los lectores, aún hay gente que currela.

Los nuevos valores tuvieron una actuación destacada. Lo hicieron en primer lugar el guitarrista Ramón Amador hijo, el cantaor Iván González Carpio y el bailaor Sergio González, y la verdad es que entusiasmaron incluso a quienes estaban en el ambigú. Los peñistas no se hayan sin chiringuito.Les tocó el turno luego a los ganadores del certamen federativo: el guitarrista Martín Fayo, la cantaora Beatriz Romero y el guitarrista Antonio Vázquez. La cantaora, de sólo 15 años de edad y natural de la localidad onubense de Palos de la Frontera, se ganó al público con granaínas y caracoles, cantados con una voz preciosa.

El acto de entrega de la Musa Flamenca a la Fundación Cajasol fue un poco tediosa y algunos indignados estuvieron a punto de liarla. Parece ser que los jóvenes sevillanos son partidarios de que el escenario sea para los artistas y no para los dirigentes de la Federación o los políticos. Antonio Cáceres recogió el galardón muy agradecido y en seguida se dio paso a las figuras, que eran esperadas con impaciencia por parte de un público cada vez más desperdigado por el recinto, quizás por el terrible calor de la noche. La Macanita, acompañada por Manuel Parrilla, enamoró a casi todos con sus bulerías jerezanas y ese metal único que tiene. Sin embargo, apenas conectó en las seguiriyas y malagueñas. Tuvo que repetir la bulería para llevarse los aplausos de Sevilla, que no son cualquier cosa.

La también cantaora Argentina tuvo una actuación muy larga y con total entrega por su parte, que suele ser habitual en ella. Con El Bolita a la guitarra y el séptimo de caballería en el cuadro, destacó en una malagueña de La Peñaranda a ritmo abandolao y, como siempre, en los fandangos de Huelva. El bailaor Javier Barón tuvo que cerrar la velada flamenca con más de la mitad del público ya en sus casas, quizás por una deficiente organización. El maestro de Alcalá de Guadaíra bailó una seguiriya muy personal con el cante del palaciego Miguel Ortega y, entre otros acompañantes, el violín mágico del francés Alexis Lefévre. Ojalá este festival de flamenco sevillano no acabe perdiéndose, pero sería deseable que mejorara su organización.

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