Cultura

"Los e-books deberían complementar, nunca reemplazar a los libros"

el 06 may 2010 / 20:04 h.

El escritor argentino Andrés Neuman respondió a las preguntas que realizan los lectores de elcorreoweb.es

-¿No tienen los aeropuertos una atmósfera que los hace irresistibles al menos durante un rato? Gracias por hacer este libro

-Creo que los aeropuertos están subestimados. Son lugares donde nos obligan a hacer algo que ya no sabemos hacer: esperar. Mer gusta verlos como catedrales de la espera. Como espacios de frontera entre el ir y el venir.

-Le tengo aprecio como escritor y he disfrutado con algunos de sus textos, pero en "Cómo viajar sin ver" usted se desnuda demasiado y vierte ideas que no me han gustado un pelo. Ahora ya no me cae tan bien. ¿No es un poco narcicista su ultimo libro?

-Estimado lector, respeto inmensamente su opinión. Pero creo que uno no escribe, y mucho menos opina, para caer bien a todo el mundo. Eso sería confundir la observación con la diplomacia. Por lo demás, sinceramente pienso que se trata de un libro muy poco narcisita: hablo poquísimo de mi propia persona, y muchísimo de lo que vi, escuché y leí durante el viaje. En todo caso, un placer conversar.

-Hola, Neuman. Un ciudadano loco de Wanderburgo amenaza con matar a algunos de sus habitantes. ¿A quién salvarías? ¿A Hans, a Sophie, a Lisa o a Rudi?

-Ja, ja, qué miedo. Supongo que Wandernburgo, con sus calles móviles, inevitablemente vuelve locos a sus habitantes. ¿A quién salvaría? Al que más se lo merece: Franz, el perro. Un abrazo fuerte.

-Una de las cuestiones que se abordará en la Feria es el futuro de los libros. ¿cuál es su opinión al respecto de los e-books? Gracias

-Mi opinión es que deberían aspirar a complementar, nunca a reemplazar, a los libros impresos. Los libros electrónicos pueden tener algunas ventajas, pero también inconvenientes, empezando por la longevidad del propio soporte. El libro tradicional es un invento genial que ha durado siglos, una maravilla técnica cuya legibilidad está asegurada. ¿Cuánto tiempo durarán los formatos electrónicos actuales, quién nos asegura su legibilidad a largo plazo? Por lo demás, estamos siendo víctimas (consumidoras) de una guerra de soportes. A mí me interesan más los contenidos.


-Como lector, a quién le pediría que le firmase un libro?

-A alguien imposible: Julio Cortázar.

-Cree q algn día akabarms scribiendo así?

-"N tngo n la +rmta idea, pro sria orribl!" (En todo caso, la taquigrafía existe hace mucho y no ha acabado con la literatura...)


-Hola, Andrés,¿sigues de cerca la literatura argentina actual? ¿Qué me recomiendas?Iré a verte mañana a la Feria del Libro.

-La sigo más bien de lejos, quiero decir físicamente lejos. La argentina es una literatura vital, estimulante e imprevisible. Te recomiendo mucho, por ejemplo, los cuentos de la joven narradora Samanta Schweblin, que se publicarán prontito en España, creo que en Lumen, y son fantásticos. Hasta mañana y muchas gracias por tu compañía.

-Andrés,tan jovencito y con tantos premios. Eso sí, te los mereces!! Enhorabuena.

-Ay, pero a esa juventud le quedan dos telediarios... Preferiría confiar en la juventud de las ficciones. Gracias por los ánimos. ¡Y a envejecer con provecho!

-Andrés, ¿a qué horas firmas en la Feria del Libro? ¿Y tienes algún acto público?Besos

-Sí, esta tarde firmaré de 7 a 8 de la tarde en la caseta del Corte Inglés. Y mañana habrá una conversación a las 13.30, en la pérgola.

-Un gusto saludarte sin conocernos: ¡eso es leer!Los que ahora van de modernos escribiendo sobre internet, ¿tú crees que han leído tu libro La vida en las ventanas?

-Interesante pregunta. De desconocida respuesta. Mientras lo averiguamos, un saludo afectuoso de ventana a ventana.


-¿Tienes algún proyecto entre manos?

-Me andan revoloteando relatos y poemas. A ver si, como le gustaba hacer a Nabokov, acierto con la red para cazarlos.


-¿Qué aeropuerto le parece más fascinante y cuál más detestable?

-Creo que, bien pensado, todos los aeropuertos son fascinantes y detestables, irritantes e hipnóticos a partes iguales. Me impresionó el aeropuerto de Quito, con un biombo que impide que sus muchos emigrantes puedan despedirse de sus familiares mientras despachan su equipaje. Y me maravilló la luz natural del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, donde ocurre lo que parecía imposible: un rincón de calma en mitad del caos.

-Cuénteme algo sobre Bolivia, sus impresiones, cualquier cosas. Un lector de acá aquì

-Antes había estado en Cochabamba, pero en esta ocasión pude conocer La Paz. La ciudad me atrapó desde el principio. Un laberinto de desniveles orográficos y sociales que me hubiera gustado conocer más. Llegué a contemplar el azul zafiro del Titicaca. Saludé a Abaroa, que sigue esperando el mar desde su estataua. Y leí libros de autores estupendos, como Wilmer Urrelo, Rodrigo Hasbún o Mónica Velásquez.

-Además de escribir su libro ¿usted también vierte su mijita de critica hacia todo lo que ha ido cayendo en sus manos no?

-Bueno, lo cierto es que en "Cómo viajar sin ver" las ironías son tantas como los homenajes. Mientras viajaba, traté de ser crítico con las realidades que observaba y, a la vez, rendir tributo a todos los buenos libros y buenas películas que me iba encontrando. De hecho, resultaría posible utilizar el libro como pequeña guía de recomendaciones de escritores y cineastas latinoamericanos actuales.

-¿No le preocupa que lo encumbren sólo por ser un valor joven? ¿Cuál sería el principal valor de su obra, con el que desbarataría esa crítica? Gracias

-Asumirse como un valor joven sería, estoy de acuerdo, una estupidez. Y sería, literalmente, un valor condenado a decaer. Creo que la juventud está sobrevalorada en nuestra sociedad. Confío más en el aprendizaje del oficio, es decir, en envejecer con alguna utilidad. De todos modos, para bien o para mal, pienso que la verdadera edad de un escritor está en sus libros. En sus manos (y ojos) estaría, estimado lector, determinar la edad de los míos.

-¿Cómo sobrelleváis la crisis los escritores? ¿Os está afectando?

-La crisis, hasta donde sé, está afectando (aunque menos de lo que se cree) al sector editorial, y eso por supuesto repercute en los autores. En general, lo más preocupante en mi opinión sería que, por motivos económicos, las editoriales optasen por lo cómodo y se limitasen a publicar sólo best-sellers, renunciando a las apuestas o a la complejidad. De todas formas, las crisis suelen generar ideas nuevas. Y eso también puede aprovecharlo la literatura, que es un bicho imposible de extinguir.

-Hola tocayo. Si tuvieras que elegir una Feria del Libro... ¿sería la de Sevilla? o las hay mejores?

-La de Sevilla es, probablemente, la mejor y más completa de Andalucía. Pero hay una feria inigualable en nuestra lengua: la de Guadalajara, México. Si algún día puedes ir, tocayo, desde ya te invito a un tequila. Y a dos libros.


-¿Qué impacto tiene la celebración de una Feria del Libro en las ventas de vuestros libros?

-Sinceramente, no lo sé muy bien. Creo que las editoriales conocen más esos datos. Lo que a mí me gusta de las ferias es descubrir las caras de esos fantasmas amigos, los lectores.

-Hola Andrés, ¿cómo es el proceso de creación de una novela? ¿Qué sientes al sentarte ante una hoja en blanco, la primera hoja de un libro? Gracias por tu respuesta

-Una novela empieza mucho antes de su redacción. Imaginar a los personajes, soñar con la historia, tomar notas, tantear el estilo y las voces, son procesos invisibles que pesan tanto o más en el resultado que el momento de sentarse a escribir el libro. Una vez que te sientas, descubres que la página no está en blanco: está esperando a que la escuches.

-¿Qué libro tienes ahora mismo en tu mesita de noche?

-Varios a la vez. Me gusta hacer zapping (literario). Me encantó un libro de cuentos de Nuria Labari, "Los borrachos de mi vida". También acabo de disfrutar del último libro de poemas de Vicente Luis Mora, "Tiempo". Y de los cuentos completos de Tobias Wolff, una maravilla de misterioso realismo

-Si le pido que me recomiende un libro... ¿cuál sería?Aceptado0

-Los poemas de César Vallejo. Los cuentos de John Cheever y de Dino Buzzatti. Las novelas de Manuel Puig. Los ensayos de Borges. Las locuras de don Alonso Quijano. Y más. Y más. Y más.

-Hasta qué punto influye la cultura audiovisual en los autores de su generación a la hora de escribir?

-Influye sin duda, pero no ahora, sino desde que existe el cine. Le pasó a la generación de Scott Fitzgerald. Y a la de Chandler. Y a la de Perec. Y a la de Ginsberg. Y a la de Vázquez Montalbán. E incluso antes, en el siglo 19, la pintura era una referencia para la narrativa y la poesía. El verbo crea imágenes, las imágenes provocan palabras. Es así. Ahora bien. La influencia de lo audiovisual no tiene por qué reflejarse en los temas de los libros. Eso es sólo una manera. A mí lo que más me interesa del cine o los videoclips es su montaje, su agilidad visual. Y eso puede servirme para narrar una historia de amor o un diálogo sobre filosofía. Algo así traté, al menos, de hacer en "El viajero del siglo".

-¿Cómo te inspiras para escribir una novela?

-Mirar por la ventana. Abandonar mi ombligo y observar al prójimo.

-¿Qué consejo daría para los principiantes?Aceptado

-Que no se dejen intimidar por la gran tradición. Que la consideren un estímulo. Que aprendan de ella con descaro. Los clásicos también fueron jóvenes descarados.

-¿Sobre qué tema prefieres escribir? ¿Y alguno que no te guste nada y lo evites a toda costa?

-Pienso que la literatura habla siempre de lo mismo, siempre de forma diferente. Tenemos infinitas formas de amar, temer y morir. Y nos vamos del mundo sin saber cómo se hacen esas cosas. Por eso leemos y escribimos.

Hasta pronto. Muchas gracias por vuestras preguntas.

 

 

 

 

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