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Los estereotipos siguen persiguiendo a la mujer

Los personajes femeninos de las series de televisión siguen siendo representados a menudo bajo los mismos tópicos asociados al mundo de las emociones, la pasividad, la maternidad y la sexualidad, según confirma un estudio efectuado recientemente.

el 15 sep 2009 / 23:22 h.

Los personajes femeninos de las series de televisión siguen siendo representados a menudo bajo los mismos tópicos asociados al mundo de las emociones, la pasividad, la maternidad y la sexualidad, según confirma un estudio efectuado recientemente.

El estudio, realizado por la profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III Elena Galán, señala que, aunque cada vez son más numerosas las ficciones sobre mujeres trabajadoras, siguen siendo éstas las que, en su mayoría, sustentan y preservan el orden doméstico, lo que le lleva a sacrificar en un importante número de veces su crecimiento profesional.

El uso continuado de estereotipos es un recurso muy utilizado en producciones televisivas porque la repetición de modelos rápidamente identificables por el público hace que se comprenda el planteamiento de la ficción y se 'enganchen' a esa historia que les resulta tan familiar.

Según la autora del estudio, a esta situación también contribuye el hecho de que sean escasas las mujeres directoras, guionistas y productoras en los equipos de producción de los espacios. Si los miembros femeninos de estos grupos de trabajo aumentaran, se podría dar una visión compartida de la realidad y, sobre todo, sería muy positivo porque hombres y mujeres tomarían una mayor responsabilidad con lo que están narrando.

Sin embargo, el futuro parece que comienza a ser algo más esperanzador, ya que en la actual situación de la ficción televisiva, la mujer se convierte en protagonista de muchas series, como norma general, a consecuencia de su mayor poder adquisitivo y por los cambios sociales, donde el personaje protagonista femenino ya puede decir aquello que le interesa, vivir sola, comprar lo que desea y dirigir su vida como única y exclusivamente considere que es la forma más adecuada.

Como ejemplos de estas producciones que abren una nueva brecha están las ficciones norteamericanas Sexo en Nueva York y Mujeres desesperadas, que deben su éxito y amplia proyección a que interesan a un nuevo modelo de mujer, que trabaja fuera de casa y empieza a demandar otro tipo de argumento, que diste del clásico y tradicional estereotipo femenino.

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