Local

Los eternos siete minutos de angustia de la NASA en Marte

Siete minutos con el corazón en un puño y con la mirada fija en Marte. Ese es el tiempo que necesitaba la sonda Phoenix para penetrar en la madrugada de hoy en la atmósfera del planeta rojo y convertirse en el primer aparato sin colchones de aire que llega a la superficie en 30 años. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 05:22 h.

TAGS:

Siete minutos con el corazón en un puño y con la mirada fija en Marte. Ese es el tiempo que necesitaba la sonda Phoenix para penetrar en la madrugada de hoy en la atmósfera del planeta rojo y convertirse en el primer aparato sin colchones de aire que llega a la superficie en 30 años. Durante ese tiempo, el control de misión de la NASA perderá la comunicación y no sabrá si su compleja misión tiene éxito.

Casi cuatro años y medio han pasado desde que la NASA, sumida entonces en una grave crisis, se mordió las uñas durante días hasta que concluyó el aparatoso aterrizaje de sus robots exploradores sobre Marte. Ahora, y aunque la situación es más relajada, tocará volver a sufrir.

La cápsula, que pesa unos 400 kilos, empleó un paracaídas y cohetes para amortiguar su asentamiento, en un punto cercano al polo norte marciano, en una latitud más alta que las otras máquinas de exploración enviadas.

En busca de agua. La sonda intentará descubrir restos de agua o depósitos de hielo enterrados en Marte bajo su superficie. Para llevar a cabo el trabajo, la sonda está equipada con cámaras, microscopios, sensores meteorológicos y químicos y un brazo robótico, de dos metros, capaz de atravesar superficies heladas.

  • 1