Local

Los expertos recomiendan precaución con los fármacos para adelgazar

Llega la primavera y con ella los anuncios de millones de productos supuestamente infalibles para adelgazar con poco o nulo esfuerzo. Pero la realidad es muy distinta y para tratar la obesidad, una enfermedad crónica, hay que seguir una dieta equilibrada y aumentar el actividad física.

el 16 sep 2009 / 01:13 h.

TAGS:

Llega la primavera y con ella los anuncios de millones de productos supuestamente infalibles para adelgazar con poco o nulo esfuerzo. Pero la realidad es muy distinta y para tratar la obesidad, una enfermedad crónica, hay que seguir una dieta equilibrada y aumentar el actividad física.

Estas dos recetas básicas se pueden complementar con un tratamiento farmacológico, pero siempre bajo control médico y teniendo en cuenta que los resultados son a largo plazo. Los milagros no existen.

Los fármacos para el tratamiento de la obesidad son actualmente una realidad al igual que existen medicamentos para curar otras enfermedades. Son eficaces y seguros, pero deben tomarse cuando los prescriba un médico ya que pueden tener efectos secundarios, según explica el jefe de la unidad de Nutrición del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Pedro Pablo García Luna, quien advierte de que en el mercado hay infinidad de pastillas y cápsulas que se venden como ideales para perder peso, "pero pueden ser peligrosas".

Así, expone que la cola de caballo, la alcachofa o productos similares que llevan la etiqueta de naturales no está médicamente comprobado que sean eficaces para adelgazar. Eso sí, admite que existen productos hipocalóricos sustitutivos de las comidas, ricos en vitaminas, proteínas y fibras que pueden ser un tratamiento en caso de obesidad severa, pero reitera que no hay que olvidar que siempre tiene que existir un control médico.

En estos momentos, según este especialista, hay dos tratamientos farmacológicos que son eficaces, pero que no deben utilizarse como terapia aislada. Para que den sus frutos requieren un largo plazo de tiempo, ir acompañados de una dieta hipocalórica, la realización de actividad física para gastar más energía, apoyo psicológico y la supervisión médica. Las dos opciones farmacológicas son el orlistat y la sibutramina, dos medicamentos que sólo están recomendados para las personas obesas, no para aquellas que sólo necesitan adelgazar unos pocos kilos. El orlistat es un potente inhibidor de las lipasas gástrica y pancreática, lo que permite que la grasa que comemos nos se absorba en un 30%, pero, entre otros síntomas, puede producir urgencia fecal y gases. La sibutramina aumenta la sensación de saciedad y disminuye el apetito, pero, entre otros efectos secundarios, puede aumentar la tensión arterial y elevar la frecuencia cardiaca. Por ello, García Luna insiste en que estos "nunca se deben tomar por iniciativa propia".

A ello añade que tampoco hay que hacer regímenes alimenticios extraños, porque se desconoce si son saludables y si tienen su eficacia a largo plazo.

  • 1