Los forenses aseguran que los dos bebés nacieron con vida y que murieron asfixiados

Los médicos que realizaron la autopsia a los cuerpos han defendido "sin ningún género de duda" que el primero murió por sumersión en agua, mientras que en el segundo la "probabilidad es muy alta".

el 11 sep 2014 / 13:22 h.

Los dos bebés que aparecieron congelados en una vivienda de Pilas, y cuya madre está siendo juzgada y se enfrenta a 40 años de cárcel, "nacieron con vida y fallecieron por muerte violenta por asfixia mecánica, muy probablemente por sumersión". Esa es la conclusión que han defendido hoy los forenses que realizaron la autopsia a los dos cadáveres, quienes han explicado también que ambos bebés nacieron a término y queambos eran varones. El padre de los bebés, espera para entrar en la sala de la Audiencia de Sevilla. El padre de los bebés, espera para entrar en la sala de la Audiencia de Sevilla. La segunda jornada del juicio contra Sara López ha continuado hoy con la declaración de los médicos forenses quienes han relatado con detalle todas las pruebas que realizaron a los cuerpos, que tuvieron que tener 48 horas descongelándose a temperatura ambiente para trabajar con ellos, para poder determinar si nacieron vivos y la causa de la muerte. Sobre el primer bebé, han relatado que era "un niño a término al tener signos de haber cumplido las 40 semanas dde gestación como son las uñas o el crecimiento de las pestañas". Los forenses también han sostenido que el recién nacido "había respirado, había nacido con vida", una conclusión a la que han llegado por pruebas pulmonares y en el aparato disgestivo. Así, han señalado que el "pulmón estaba expandido y ocupaba toda la capacidad torácica y tenía un color rosáceo", si no hubiera respirado "el pulmón sería como una especie de masa sólida que no cubriría toda la cavidad y tendría un color chocolate". Los médicos también han dicho que los pulmones flotaban, lo que es señal "de que había entrado aire". Igualmente, localizaron agua y aire en el estómago y "espuma" en los bronquios (debido a la reacción de una sustancia con el agua) y edemas en los pulmones, lo que a su juicio indica que "había respirado" y fallecido "por asfixia mecánica por sumersión" en el agua. Unas conclusiones que fueron confirmadas por los análisis practicados por Toxicología a las vísceras, que también "sugerían una muerte por sumersión en un 99 por ciento". "No tenemo ninguna duda", han sentenciado. En cuanto al segundo bebé, encontrado en un arcón 20 días después del primero, los forenses han dicho que "es una copia un bebé de otro". "Lo único que cambia es que en el segundo no se encuentra líquido en el estómago", tras lo que han asegurado que están "convencidos que nació con vida, que respiró fuera del claustro materno y que murió por asfixia mecánica", aunque no pueden determinar el modo en que se ejecutó debido a que su estado de conservación era peor. Pese a ello, han mantenido que fue "muy probablemente por sumersión". Estas conclusiones fueron ratificadas por los facultativos que analizaron los pulmones y quienes han destacado que el pulmón del primer bebé "tenía signos clarosn de que se había producido respiración extrauterina por su expansión". "No cabia duda", a lo que ha añadido que llegaron a la misma conclusión con el segundo bebé, pues ambos "eran extraordinariamente parecidos". En el día de hoy también han declarado los especialistas que analizaron las muestras de ADN y que han aseverado que la probabilidad de que Sara y su exmarido eran los padres de los bebés eran "altísimas". La mañana comenzó con declaraciones de varios familiares, entre ellos la hermana de la acusada, quien ha defendido que su pareja "la humillaba"; así como la hija mayor de Sara, que ha declarado a puerta cerrada al ser menor de edad; y su madre que ha preferido no prestar su testimonio. 16119277 LA ACUSADA En la jornada de ayer, la acusada negó ante el jurado que haya matado a sus hijos recién nacidos y que si ocultó los embarazos fue "por miedo a su marido, porque no quería que me hiciera abortar otra vez". Además, ha negado haber asfixiado a uno de los bebés, pues "nació muerto", y aseguró que no recuerda "nada" del embarazo y del parto del segundo niño. Sobre el motivo que le llevó a congelarlo dijo que "quería a mi niño. Para mí es horroroso enterrar a alguien. El cuerpo es donde vivimos y que alguien se vaya pudriendo para mí es horrible, no puedo con eso", aseveró. Su exmarido tambien declaró ayer y dijo que hasta que el encontró el cuerpo del primer bebé en el cajón del congelador no supo nada de los otros tres embarazos de su mujer. "Nunca le noté que estaba embarazada, sí la veía a veces más gordita y le decia que hiciera gimnasia". Él ha negado que la amenazara si tenía a los niños, asegurando que solo bromeaba cuando le decía que "la dejaría". "Nunca la ha obligado a nada", dijo tras negar que sea alcohólico. Por estos hechos Sara se enfrenta 40 años de prisión. La Fiscalía de Sevilla le acusa de dos delitos de asesinato, ya que considera que premeditó las muertes. Además, le reclama una indemnización de 300.000 euros para su marido, que fue quien encontró los cuerpos de los pequeños, y de 60.000 euros para los dos hijos del matrimonio. El fiscal no le aplica ninguna atenuante porque cree que tenía «intactas» sus facultades cognitivas, en cambio su defensa cree que sufre transtornos de identidad y personalidad múltiple, por lo que reclama su libre absolución. En su alegato el abogado defensor, Manuel Caballero, ha recordado otros casos en los que se ha condenado a inocentes. Y ha explicado que en este juicio lo que se juzga es si ella "mató o no a sus hijos" porque "congelar un cuerpo no es delito en España". El letrado ha explicado que para ella "le dio sepultura a su manera", mientras que la fiscal ha apuntado que la hija menor debieron haberla llamado "Milagros, porque si su padre no hubiera encontrado a los bebés, ella habría corrido la misma suerte".

  • 1