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Cultura

Los geniales años difíciles de Picasso

La Casa de la Provincia acoge 111 obras del monstruo malagueño, incluida la célebre ‘Suite Vollard’ completa, en una muestra que refleja todas sus etapas creativas

el 23 ene 2015 / 13:00 h.

Imagen _MG_4916 copiaweb Pablo Ruiz Picasso realizó la Suite Vollard en apenas seis años, entre 1930 y 1937. Según él mismo afirmó, los más difíciles de su vida, aquellos que lo vieron separarse de Olga Kokhlova y empezar un romance con Marie-Thérèse Walter, que tenía 17 años cuando se conocieron. Una etapa de angustias y creatividad desbordante plasmada en las cien piezas que desde ayer se exponen en la Casa de la Provincia de Sevilla junto a otras once, por cortesía de la Fundación Unicaja. Picasso ceramista y grabador. La Suite Vollard es el título de esta muestra, realizada en colaboración con la Diputación sevillana, resultado del encargo que hizo a Picasso su amigo, el marchante y editor Ambroise Vollard, que aparece retratado en varias obras. Las expuestas en la capital hispalense, en concreto, pertenecen a una tirada ejecutada en el año 1992 por iniciativa del museo alemán Mülheim an der Ruhr, con la correspondiente autorización de la familia del pintor a partir de las planchas originales, que se encuentran actualmente en el Museo Picasso de París. La famosa colección, además de los citados tres retratos de Ambroise Vollard, se divide tradicionalmente en los siguientes temas: el taller del escultor, la figura del minotauro, homenajes a Rembrandt, la batalla del amor y la violación. Junto a estas piezas, destacan otros ocho grabados –dos litografías, un linograbado en siete colores, cuatro aguafuertes y una aguatinta– y tres cerámicas. Según la comisaria de la muestra, Emilia Garrido, uno de los grandes encantos de esta colección es el hecho de que en ella están representadas todas las etapas creativas del monstruo malagueño, desde los años 30 a los 70. Así, podemos reconocer en ellas al artista surrealista, como en Mujer Torero I; al neoclásico de Bebedor sobre un burro y mujer; al poscubista de Arlequines, obra en la que Picasso ha dejado atrás el pesimismo de su período azul y se siente atraído por las figuras de circo, «aunque más que cómicas parecen dramáticas», dice la comisaria; o al que explora nuevas técnicas, como el que a finales de los años 60 acomete el Mosquetero con litografías de piedra y zinc, incorporando el color a sus grabados.  En esta última pieza, el artista «da rienda suelta a sus caprichos humorísticos, a través de la representación de figuras irreales en las que introduce un matiz burlesco mediante la distorsión de la figura», señala Garrido. «Picasso siempre sorprende», asevera Emilia Garrido, «aunque en obras como estas aparezcan sus figuras más referenciales: están la mujer torero, el minotauro,  la paloma, los arlequines... Y los guiños a un maestro como Rembrandt», subraya. La exposición Picasso ceramista y grabador. La Suite Vollard permanecerá abierta al público cerca de dos meses, hasta el próximo 15 de marzo. El horario de visita es de martes a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 20.00 horas.

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