Economía

Los grandes olvidados de la crisis del ladrillo

Insostenible. Éste es el calificativo más repetido entre las subcontratas del sector de la construcción, a las que los impagos están "asfixiando" hasta llevar a algunas a pensar incluso en el cierre. En la jornada de ayer, la Aepim convocó una manifestación en Sevilla para reunir a todos los afectados. (Foto: Antonio Acedo).

el 15 sep 2009 / 04:53 h.

Insostenible. Éste es el calificativo más repetido entre las subcontratas del sector de la construcción, a las que los impagos están "asfixiando" hasta llevar a algunas a pensar incluso en el cierre. En la jornada de ayer, la Asociación Española para la Prevención de Impagos Y Morosos (Aepim) convocó una manifestación en Sevilla para reunir a todos los afectados de España y para reclamar el dinero que les deben, principalmente, las grandes multinacionales del sector. Según los datos de la asociación, hay 40.000 empresas afectadas en España, 12.000 de ellas en Andalucía.

Muchos de ellos, con sus bienes embargados, esperan que, o bien se les pague, o bien el Gobierno acometa algún tipo de medida para evitar la quiebra. Además, estas pymes -dedicadas a la albañilería, la escayola, el aluminio o al aislamiento de cubiertas, entre otras actividades- alertaron ayer de la pérdida de empleo que van a acarrear los impagos. "A mí me deben 180 millones de pesetas, por lo que tenía 15 trabajadores y me he visto obligado a despedirlos, porque no hay manera de afrontar los costes", aseguró Antonio Moreno, gerente de la empresa Alucam de Lantejuela (Sevilla), dedicada a la fabricación de aluminio.

Lola Gil, Fernando García y Rosario Fernández son los socios que dirigen Revestimientos Bolívar, ubicada en Arahal. "Estamos arruinados, nos deben más de 200.000 euros y el tema de los impagos lo venimos observando desde hace un año para acá. Lo que nos deben se come el 20% de nuestra facturación", afirmó Gil. El hecho de que las grandes contructoras paguen a través de pagarés hace que les devuelvan muchos cheques que luego los bancos reclaman directamente a estas empresas.

"Zapatero y Solbes dicen que la economía va bien, pero no es cierto. Hay que cambiar el sistema de pago a través de pagarés y el Gobierno debería forzar a los bancos a que ayuden a las pymes", reivindicaron.

El problema viene de que las empresas morosas declaran un concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) para evitar hacer frente a las deudas pendientes. Los principales perjudicados: las pymes, que se encuentran en el punto intermedio de la cadena. Son las que contratan, las que dan de alta en la Seguridad Social, las que proveen de material a las obras y las que prestan servicio a las multinacionales.

"La situación es crítica. A nosotros nos deben 500.000 euros y esto nos ha hecho pasar de una plantilla de 150 trabajadores a tener sólo 50", indicaron los hermanos propietarios de Escayolas Zancarrón, de Lebrija, Diego y Jesús Muñoz. "Las grandes constructoras se han llevado el dinero y nos han dejado con todos los problemas", añadieron.

El gran problema que trae la coyuntura actual es el paro. "Ahora hay muchos trabajadores que están tirando gracias al subsidio por desempleo, pero cuando llegue Navidad se van a ver los efectos de la crisis", señaló Salvador Galván de Construcciones Galván, en Ubrique. "Los inmigrantes serán los más afectados", sentenció.

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