Economía

Los hogares con todos sus miembros en paro superan por vez primera los 100.000

Los desempleados se acercan a la barrera de los 300.000. En un año se han destruido 48.600 empleos. Y esta sangría laboral sigue.

el 26 oct 2012 / 07:25 h.

De entrada ha de quedar muy claro que detrás del rosario de datos que vienen a partir de aquí existen personas y dramas familiares. La provincia de Sevilla rebasó por vez primera en su historia la barrera de los 100.000 hogares con todos sus miembros en paro en el tercer trimestre de este año. Todos. Para ser exactos: 104.200. ¿Y son muchos o pocos? Uno de cada cinco (19,9%) en las familias que tienen al menos un integrante en activo -es decir, se excluyen, por ejemplo, las compuestas sólo por personas jubiladas o que están excluidas del mercado laboral por otras circunstancias, como las enfermedades-. Pero si tenemos en cuenta los hogares donde hay personas trabajando y otras en desempleo, obtenemos que el paro está presente en el 43,55% (228.100) de los hogares sevillanos.

Se trata del cotejo de cifras elaborado por el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA) a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) , que a primera hora de la mañana de ayer publicó su homólogo para el conjunto del Estado, el INE. El número total de parados de la provincia se situó en el periodo comprendido entre julio y septiembre en los 298.600, acercándose pues a otra psicológica barrera, la de los 300.000. Con este dato, cabe concluir que el 32,63% (es decir, casi uno de cada tres) de los activos sevillanos (esto es, personas en edad de trabajar y con ganas demostradas de querer hacerlo) están en el desempleo.

Volvamos a las familias. 295.600 son las que, en el tercer trimestre, tenían a todos sus miembros buscando un empleo y 228.100 las que combinaban integrantes en paro y trabajando, siendo una cifra que se va acercando conforme pasa el tiempo y prosigue la sangría en el mercado laboral ante una situación económica que, lejos de mejorar, empeora.

Así, en tan sólo tres meses, los hogares donde el paro se ceba con todos sus miembros -padres, hijos e incluso abuelos todavía en activo- se han incrementado en 9.000, siendo el aumento de 11.700 en el caso de aquellos donde se mezclan personas con o sin trabajo, según se desprende al analizar las series del IEA. Y son muchas para un solo trimestre. La EPA -que es una encuesta, no un registro, aunque es el sistema estadístico homologado por Bruselas para medir el paro- no contempla qué familias tienen ingresos y cuáles no, pero estas segundas, advierten los sindicatos, siguen creciendo al agotarse el derecho al cobro de prestaciones (el máximo es de 24 meses) y la elevada tasa de temporalidad que dificulta el acceso al sistema de cobertura por desempleo.

Y ahora, los números más comunes de la fría estadística laboral. El 32,63% de tasa de paro, aunque pésima, es la menor entre las provincias andaluzas. El promedio regional, el 35,42%, con Jaén desbancando al sempiterno farolillo rojo de Cádiz. Nada menos que un 39,19% de los jiennenses carece de trabajo, el 38,44% en el caso de los gaditanos y el 37,75% para los cordobeses -ver cuadro anexo-. El promedio de España, el 25,02%. Si mal en el Estado, peor en Sevilla y para llorar en Andalucía.

En Sevilla, el paro medido con criterios EPA subió el 3,42% (9.900 personas) con respecto al trimestre anterior, mientras que en el último año lo hizo un 15,96%, equivalente a 41.100 sevillanos sin encontrar un puesto.

LAS CAUSAS

Al calibrar las causas del aumento del paro, y excluyendo la consabida crisis económica, se suele acudir al crecimiento de la población activa para saber si se sigue destruyendo o no empleo. Y lo hay si, además de subir el paro, el mercado laboral es incapaz de absorber a quienes, sobre todo por razones de edad, se incorporan al mismo. De hecho, en Andalucía se solía sacar la excusa del alza de los activos para justificar tanta subida del desempleo: eran las amas de casa, se decía, las que, para echar un cable a la economía del hogar tras haber quedado en la calle el cabeza de familia, salían a rastrear un trabajo y se apuntaban al Servicio Público de Empleo.

Pues bien, tal pretexto ya no es plausible. La población activa en la provincia se colocó en el tercer trimestre en 915.100 personas, que fueron menos que en el precedente y también menos que en el mismo periodo del año pasado. A la par, el número de ocupados ha caído, situándose en 616.500, frente a los 644.400 de los meses abril-junio y los 665.100 de un año antes. ¿Qué quiere decir esto? Que sigue la sangría laboral, la destrucción de empleo. En un año, 48.600. Y lo peor es que, según las principales casas de análisis macroeconómicos, no parará ni en lo que resta de 2012 ni, probablemente, el próximo ejercicio. La recuperación del empleo se espera para finales del que viene o comienzos del siguiente.

Y ANDALUCÍA

En cuanto a la EPA de Andalucía, la cifra de parados parece encaminarse firme hacia la barrera de 1,5 millones, dejando ya muy atrás ese listón del millón de parados que los sindicatos decían que sería insostenible. En concreto, 1.424.200 andaluces se encontraban sin empleo, un 4,5% más que en el periodo abril-junio (61.300 personas) y el 15,51% más (191.300) que en el tercer trimestre de 2011. Los hogares con todos sus miembros en paro eran 456.600, aunque el drama estaba presente en 1.041.700.

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