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Economía

Los impagos llevan al cierre a la comercializadora de cítricos Ceven

Se presentó a bombo y platillo como la esperanza de los productores de cítricos para 'sacudirse' a los intermediarios y concentrar la oferta, pero la comercializadora Ceven ha echado el cierre al tener que asumir impagos de clientes y no perjudicar a sus 1.500 socios.

el 15 sep 2009 / 19:44 h.

Se presentó a bombo y platillo como la esperanza de los productores de cítricos para 'sacudirse' a los intermediarios y concentrar la oferta, pero la comercializadora Ceven ha echado el cierre al tener que asumir impagos de clientes y no perjudicar a sus 1.500 socios.

Año y medio después de que Ceven se gestara como comercializadora de cítricos, en la que desaparecían los intermediarios y los agricultores tenían más poder a la hora de fijar sus precios, la sociedad acaba de echar el cierre y clausurado sus tres delegaciones, entre ellas la de Andalucía, comunidad en la que incidió especialmente por la pujanza de ese sector agrícola.

Fuentes cercanas a la empresa, cuya sede se ubica en Murcia y que tiene de presidente a Damián Cuartero, un ex alto directivo de la inmobiliaria Metrovacesa, confirmaron a este periódico que Ceven había cesado su actividad, dado el cerrojazo a sus delegaciones y despedido a su plantilla.

De hecho, el teléfono de información de la comercializadora se limitaba a especificar su horario de servicio, sin que nadie atendiera a las llamadas, y la página web, una herramienta vital en la labor de esta empresa, se encontraba sin actualizar, sin tan siquiera recoger las cotizaciones nacionales de las distintas clases de naranjas.

Las fuentes comentaron que la labor de intermediación había cesado el pasado septiembre, fecha del inicio oficial de la campaña de comercialización de los cítricos, pero que hasta la semana pasada no se había dado orden de finiquitar el negocio.

Explicaron que "el fracaso" de la empresa no había sido una mala gestión o un error en la concepción misma de la idea, sino una serie de "impagos" por parte de "un cliente europeo" y que tuvo que asumir la propia sociedad citrícola, sin que en ningún caso salieran perjudicados los agricultores que habían confiado su cosecha. "Ellos cobraron todos", matizaron.

En concreto, a Ceven estaban asociados 1.521 productores españoles, una tercera parte de Andalucía, y su intención era concentrar la oferta para competir en un mercado cada vez más globalizado y, además, superar el tradicional sistema de venta en el campo, donde el precio de la cosecha lo marcaba el intermediario, en vez del agricultor. Esta iniciativa contó incluso con el respaldo institucional de la Consejería andaluza de Agricultura y Pesca.

Su dinámica consistía en comprometer al citrícola a vender su cosecha a través de la central Ceven, ésta gestionaba las operaciones y, con todas ellas, establecía un precio de referencia diario, por debajo del cual no se realizaba ninguna adjudicación. La finalidad, que todos cobraran por encima de esa cotización mínima y, por tanto, revitalizar los precios.

Las fuentes resaltaron las bondades del proyecto y que hubiera seguido adelante de no ser por los impagos asumidos. "Nada tiene que ver con la crisis", dijeron.

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