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Los interinos mantienen su pulso para que su experiencia docente prime

Educación está dispuesta a dar más peso a cada año trabajado pero no a que valga más que la nota del examen.

el 30 sep 2011 / 19:17 h.

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Los interinos afectados se encerraron el lunes en la Catedral de Sevilla.
Pocos avances en la reunión de ayer entre la Consejería de Educación y los sindicatos contrarios al decreto que modifica el sistema de acceso de los profesores, en el que la nota prima sobre la experiencia. No se llegaron a abordar propuestas concretas porque la Junta iba a escuchar a los sindicatos, que pidieron la reunión, y éstos esperaban sus ofertas. En principio, las posiciones siguen irreconciliables, ya que la Junta solo está dispuesta a hablar de cambios en el peso que examen y experiencia tienen, recogido en la orden que desarrolla el decreto, pero siempre que prime la nota, ya que lo contraría sería modificar la norma principal y no está dispuesta. Y los sindicatos piden lo contrario y alegan que sin tocar un texto que rechazaron todos menos UGT no hay margen para negociar.

 

Hace un año, Educación aprobó el decreto 302, aplicado por primera vez a los maestros que opositaron el pasado julio, que ordenaba a los que aprobaban pero no tenían plaza en función de la nota del examen y no del tiempo trabajado en la bolsa de interinos de la que la administración echa mano cada vez que un docente se da de baja (este curso ya han sido contratados más de 9.000).

La Junta cambió así el sistema vigente alegando que la tasa de temporalidad se había reducido en los últimos 15 años del 20 al 5% y ya no quedaban interinos antiguos con años de trabajo acumulado pero sin plaza fija. Toca dar paso en igualdad de oportunidades, dice Educación, a quien estudia frente a tiempos pasados en los que un interino, incluso aunque no aprobara el examen (hasta 2003 no se exigía pero a partir de entonces deben tener un 4,25 como mínimo), lograba que lo llamaran para sustituciones y vacantes antes que otro aunque tuviera un 8 en el examen por el mero hecho de tener un mes más de experiencia.

Los sindicatos, salvo UGT, se movilizaron en contra de una norma que, alegan, crea dos tipos de interinos: los que tienen experiencia antes de la publicación del decreto, en junio de 2010, y los 2.000 que solo han trabajado en el último año y a los que ya la experiencia les cuenta menos que la nota (hay 285 que no tienen el 4,25 mínimo para optar a una vacante).

Ayer, se enrocaron en su petición: que sea la experiencia lo que prime como antes. Exigen derogar el decreto y empezar de cero porque "es una cuestión de filosofía" y además no están dispuestos a negociar sobre un texto al que en su día se opusieron y que se pactó con otro sindicato, según explicaron desde CCOO y CSIF Patricio Pérez y Juan Arboleda respectivamente.

La Junta ya advierte que "la mayor no lo podemos aceptar", explicaron desde Educación. Están dispuestos a abordar cambios en el peso que se da a cada cosa (ahora la nota vale el 75% y la experiencia el 25%, a razón de 0,25 puntos por año trabajado) pero no a volver a primar la experiencia sobre la nota del examen.

El decreto, que la Junta insiste en que no piensa tocar, deja claro además que se "tendrá en cuenta" la nota del último examen realizado por el aspirante, lo que impide aceptar la idea esgrimida por los sindicatos de tomar la mejor calificación que el interino haya obtenido en sucesivas convocatorias. Otra cosa es que el último examen no sea el único que pese sino que se haga una media de, por ejemplo, los tres últimos a los que se ha presentado. El PSOE tanteó el jueves a los sindicatos con esta fórmula pero la Junta no la puso ayer sobre la mesa y se limitó a pedirle sus propuestas a las organizaciones. Desde Educación reconocen que "jurídicamente" tienen que estudiar si con el texto actual del decreto cabe esa posibilidad pero insistió en que solo se plantearán las propuestas que les hagan los sindicatos si renuncian a modificar el decreto. "Si ellos no nos hacen propuestas, seguirá todo igual porque son ellos los que no están de acuerdo", subrayan.

Sin incentivo inicial por apuntarse al plan de calidad
El nuevo plan de calidad que incentiva a los profesores en función del resultado de sus alumnos entró ayer en vigor tras su publicación el jueves en el BOJA. El plan introduce las novedades impuestas por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), a raíz de un recurso de los sindicatos CSIF y Ustea, que tumbó el plan por considerar que tal y como estaba diseñado no vinculaba la percepción de los incentivos económicos de los docentes a la evaluación de objetivos medibles. Y es que, con el anterior sistema, los profesores, nada más adherirse al plan -es voluntario y debe ser aprobado en claustro aunque ahora también tendrá voz el Consejo Escolar en el que están los padres- recibían a principio de curso 600 euros extra y al final del mismo curso otros 1.200, aunque éstos sí sujetos a una evaluación sobre el cumplimiento de objetivos (fundamentalmente, las calificaciones obtenidas por sus alumnos, causa principal del rechazo inicial de parte de los sindicatos y del colectivo que entendían que se les pagaba por aprobar). El segundo curso de aplicación del plan recibían 1.800 y el resto, hasta completar un máximo 7.000, en función de los objetivos logrados en los tres años años del plan. El nuevo sistema suprime los 600 primeros euros por apuntarse. Todos los pagos estarán sujetos a evaluación, por lo que se recibirán a final de cada curso. En la práctica supone repartir los 7.000 euros en cuatro años en vez de en tres, por lo que los sindicatos que apoyan el plan -UGT y CCOO- critican el "recorte" económico a unos docentes que se comprometen a hacer un sobreesfuerzo.

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