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Cultura

"Los jóvenes están salvando las estadísticas de lectura en España"

Eliacer Cansino, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, vuelve con 'El chico de las manos azules', una historia en la que la dignidad humana es el asunto principal.

el 24 nov 2014 / 11:20 h.

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Eliacer Cansino (Sevilla, 1954) se consagró como escritor hace cuatro años, al obtener el premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con su celebrado Una habitación en Babel. Ahora regresa con El chico de las manos azules, recién editada por Bruño y presentada hace unos días en el ciclo Letras Capitales del CAL.

Sevilla 20/11/2014 Eliacer Cansino.FOTO: Pepo Herrera Una historia que, según explica el propio autor, guarda ciertas similitudes con Una habitación en Babel, sobre todo por su modo de abordar realidades no siempre amables. «Hablo de un muchacho de 13 o 14 años que viene de la guerra de los Balcanes y llega a España, como muchos otros, tratando de olvidar el horror y empezar una nueva vida», comenta. No obstante, el viaje desde su ciudad hasta encontrar un lugar de acogida «es un viaje a través de la noche: el proceso tiene cierta dureza y complejidad vital», apunta el autor. «Eso sí, trato de ser siempre esperanzador, y lo que hay al final es un amanecer». Junto a este protagonista, destaca en la novela un músico que se ve abocado a convertirse en artista callejero, «y de ese modo vuelve a encontrar el sentido de su profesión», explica Cansino. «Son dos historias diferentes que se van entremezclando, unidas por la búsqueda de un sentido para sus vidas». En el arranque de la novela hay una cita de Ana Frank que no es nada gratuita: «Lo que más anhelo es un espacio propio, poder moverme libremente y que alguien me ayude en las tareas. O sea, volver al colegio». Para el escritor sevillano, «a veces, en la sociedad que vivimos, muchos jóvenes detestan el colegio y la docencia, y no saben el maravilloso tesoro que tienen. A mi personaje, desde luego, también le gustaría volver a reencontrarse con el colegio», subraya Cansino. Profesor de Filosofía en un instituto de enseñanza Secundaria, el autor de títulos como Ok, señor Foster, Tras los ojos de la garza, Julián tiene miedo, El paraguas poético, El lazarillo de Amberes, La metamorfosis de Avellaneda, Un desastre de película o Rostro de piedra reconoce una de sus obsesiones recurrentes: «Me preocupa de siempre la dignidad humana, el sostenimiento de esa dignidad. En mi obra la voy enfocando en distintos momentos históricos, lugares y situaciones. A veces, la peripecia de los personajes no es sino un ardid para hablar de este tema», dice el autor. Todo ello hace de las obras de Eliacer Cansino una invitación al disfrute de lectores muy diversos, por más que las etiquetas o la ubicación en las librerías sugieran que se trata de libros para niños y jóvenes. «Es verdad que me he centrado mucho en ese marco, pero trato de que mis libros puedan ser leídos por cualquiera, es literatura para todos los públicos. A veces me llevo la sorpresa de que lectores jóvenes recomiendan mis libros a sus padres, y no al revés, como suele pensarse». De hecho, Cansino, después de muchos años de contacto con los más jóvenes, los suficientes para hablar ya de más de una generación, se muestra optimista ante los índices de lectura de nuestro país. «Creo que el mundo actual es cuando más se lee, y que los jóvenes están salvando las estadísticas de lectura en España», asevera. «Mi optimismo no es desaforado», matiza a renglón seguido, «entiendo que el mundo de la lectura se encuentra de frente con el monopolio de la imagen, pero hay que tener confianza. Es verdad que el momento no favorece el sosiego y la tranquilidad, que son esenciales para leer, pero sabemos que solo los libros proporcionan determinados disfrutes a quien se acerca a ellos».

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